23 de octubre de 1966: hace 60 años los Miami Dolphins consiguieron su primera victoria como visitantes

Publicado: 24 octubre 2026 11:02

El 23 de octubre de 1966, los Miami Dolphins derrotaron a los Houston Oilers por 20-13 en el Rice Stadium y consiguieron la primera victoria como visitantes de su historia. La franquicia, que apenas llevaba siete partidos oficiales desde su incorporación a la American Football League, sumaba su segundo triunfo consecutivo después de haber estrenado su casillero de victorias una semana antes frente a los Denver Broncos.

Aquel encuentro tuvo como protagonistas a Bo Roberson, autor de un touchdown de 80 yardas, a los quarterbacks George Wilson Jr. y Rick Norton, que consiguieron sendos pases de anotación, y a una defensa que interceptó cuatro veces a George Blanda. Willie West destacó especialmente con tres intercepciones, dos de ellas durante las últimas posesiones de Houston.

Ayer se cumplieron 60 años de un partido que permitió a los Dolphins celebrar por primera vez un triunfo lejos del Orange Bowl y que completó una de las primeras semanas de éxitos deportivos de la organización.

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De la primera victoria a un nuevo desafío lejos de Miami

La temporada inaugural de los Miami Dolphins había comenzado con dificultades. El equipo dirigido por George Wilson, formado mediante el proceso de expansión de la AFL y distintas incorporaciones realizadas durante los meses anteriores, perdió sus cinco primeros compromisos oficiales antes de recibir a los Denver Broncos el 16 de octubre.

Aquel domingo, Miami consiguió imponerse por 24-7 en el Orange Bowl gracias a un touchdown de Billy Joe, dos anotaciones terrestres de Joe Auer y una actuación defensiva que provocó seis pérdidas de balón. Era la primera victoria de la franquicia desde su debut el 2 de septiembre de 1966.

Siete días después, los Dolphins viajaron a Houston para enfrentarse a los Oilers, un equipo que pertenecía a la AFL desde su creación en 1960 y que había conquistado los dos primeros campeonatos de la competición, en 1960 y 1961.

Houston llegaba al encuentro con tres victorias y tres derrotas. Después de comenzar la temporada con dos triunfos consecutivos, había encadenado tres derrotas antes de recuperarse el 16 de octubre con una contundente victoria por 24-0 frente a los New York Jets.

Miami, por su parte, presentaba un balance de 1-5. Sus tres desplazamientos anteriores habían terminado con derrotas ante Buffalo, San Diego y Oakland. El partido del 23 de octubre suponía, por tanto, una nueva oportunidad para demostrar que la victoria contra Denver no había sido un resultado aislado.

El escenario era el Rice Stadium de Houston, donde se reunieron 23.173 espectadores para presenciar el enfrentamiento.

Bo Roberson adelanta a Miami con un touchdown de 80 yardas

Los Dolphins comenzaron el encuentro tomando la iniciativa gracias a una de las jugadas ofensivas más importantes de aquella primera temporada.

George Wilson Jr., quarterback de Miami e hijo del entrenador principal, conectó un pase con Bo Roberson que terminó convirtiéndose en un touchdown de 80 yardas. Gene Mingo transformó el extra point y los visitantes se situaron por delante 7-0 durante el primer cuarto.

Roberson, que había llegado al football profesional después de destacar también como atleta y conseguir la medalla de plata olímpica en salto de longitud en Roma 1960, aportaba velocidad al ataque de los Dolphins. Aquella recepción de 80 yardas fue su única del partido, pero permitió a Miami abrir el marcador con siete puntos.

Houston consiguió responder durante el segundo cuarto mediante un field goal de 16 yardas de George Blanda, reduciendo la diferencia hasta el 7-3.

Blanda era uno de los jugadores más experimentados de la AFL. Había comenzado su trayectoria profesional en 1949 y, después de pasar por los Chicago Bears, se había incorporado a los Oilers en 1960. En Houston había sido una de las figuras principales de los dos primeros títulos de la liga, desempeñando funciones tanto de quarterback como de kicker.

Sin embargo, la respuesta de los Oilers no impidió que Miami volviera a ampliar su ventaja antes del descanso.

Esta vez fue Rick Norton quien dirigió la jugada de anotación. El quarterback encontró a Cookie Gilchrist con un pase de 13 yardas que terminó en la end zone. Mingo convirtió nuevamente el punto extra y estableció el 14-3 con el que ambos equipos se marcharon a los vestuarios.

Los Dolphins habían conseguido dos touchdowns con dos quarterbacks diferentes durante la primera mitad, mientras que Houston solamente había podido transformar sus oportunidades en un field goal.

Houston reduce la diferencia durante el tercer cuarto

La segunda mitad comenzó con los Oilers intentando recuperar terreno. George Blanda convirtió un field goal de 43 yardas que redujo la ventaja de Miami hasta el 14-6.

Los Dolphins respondieron también mediante su kicker. Gene Mingo acertó un intento de 43 yardas y amplió nuevamente la distancia hasta los once puntos, colocando el marcador en 17-6.

Pero Houston todavía tenía tiempo para regresar al partido.

Durante el tercer cuarto, Blanda encontró a Ode Burrell con un pase de touchdown de 13 yardas. El propio quarterback convirtió el extra point y dejó el resultado en 17-13, con los Oilers situados a solamente cuatro puntos de Miami.

La ventaja conseguida por los Dolphins durante la primera mitad se había reducido considerablemente. El equipo de George Wilson llegaba al último cuarto con un margen que podía desaparecer con un solo touchdown de los locales.

El siguiente golpe llegó, sin embargo, por parte de Miami.

Gene Mingo convirtió un nuevo field goal, esta vez desde 42 yardas, durante los primeros minutos del último periodo. Los Dolphins ampliaron así la diferencia hasta el 20-13, obligando a Houston a buscar al menos un touchdown para igualar el encuentro.

A partir de aquel momento, la defensa visitante se convirtió en la protagonista del desenlace.

Willie West y una defensa decisiva en el último cuarto

Los Oilers habían conseguido mantener el partido abierto durante tres cuartos, pero su ataque aéreo comenzó a acumular errores que terminaron impidiendo cualquier posibilidad de remontada.

George Blanda completó 14 de sus 34 intentos de pase para 201 yardas y un touchdown, pero sufrió cuatro intercepciones. Tres de ellas llegaron durante el último cuarto, cuando Houston necesitaba recuperar la posesión del marcador.

Dick Westmoreland consiguió una de las intercepciones de Miami, mientras que Willie West fue responsable de las otras tres. El defensive back terminó el encuentro con 49 yardas en retornos de intercepción y protagonizó las dos últimas recuperaciones defensivas de los Dolphins, interceptando a Blanda en las dos posesiones finales de Houston.

West ya había formado parte de la defensa que una semana antes consiguió seis pérdidas de balón frente a Denver. Su actuación en Houston añadió otro capítulo a aquel comienzo de temporada, convirtiéndose en uno de los primeros jugadores de los Dolphins capaces de conseguir tres intercepciones en un mismo encuentro.

La última parte del partido quedó marcada por esos errores de los Oilers y por la incapacidad de los locales para alcanzar nuevamente la end zone.

Miami no volvió a anotar después del field goal de Mingo, pero tampoco permitió que Houston añadiera más puntos. El encuentro terminó con una victoria visitante por 20-13.

Los Miami Dolphins acababan de conseguir el primer triunfo de su historia lejos de casa.

Un ataque que superó las 300 yardas y repartió el protagonismo

Aunque las intercepciones fueron determinantes durante el último cuarto, la victoria de los Dolphins también estuvo acompañada por una actuación ofensiva que permitió mantener la ventaja durante todo el encuentro.

Miami terminó con 340 yardas totales de ataque, frente a las 301 de Houston. El juego terrestre tuvo un papel importante, con más de 200 yardas obtenidas mediante carreras.

Billy Joe fue el principal corredor de los Dolphins, acumulando 63 yardas en 15 intentos. Sam Price añadió 45 yardas en diez carreras y Joe Auer, protagonista de los primeros acontecimientos históricos de la franquicia, contribuyó con otras 41 yardas en seis intentos.

Cookie Gilchrist también participó en el ataque terrestre con 32 yardas y diez carreras, además de conseguir el touchdown de 13 yardas que había permitido a Miami llegar al descanso con una ventaja de once puntos.

En el juego aéreo, los Dolphins utilizaron a tres quarterbacks diferentes. George Wilson Jr. completó sus cuatro pases para 88 yardas y un touchdown; Rick Norton consiguió dos pases completos en cuatro intentos, para 21 yardas y otra anotación; y Dick Wood añadió tres pases completos para 30 yardas.

Ninguno de los tres quarterbacks lanzó una intercepción.

Gene Mingo también desempeñó un papel importante en el resultado. El kicker convirtió los dos puntos extra y los dos field goals que intentó, sumando ocho puntos y completando una actuación sin errores en las oportunidades de anotación que tuvo durante el encuentro.

La combinación del juego terrestre, las dos anotaciones aéreas y las cuatro intercepciones defensivas permitió a Miami superar por primera vez a un rival de la AFL jugando fuera del Orange Bowl.

Dos victorias consecutivas en una temporada inaugural de tres triunfos

La victoria frente a Houston elevó el balance de los Dolphins hasta 2-5 y permitió al equipo encadenar los dos primeros triunfos de su historia en semanas consecutivas.

Sin embargo, aquella racha no tuvo continuidad. Miami perdió sus seis siguientes partidos, comenzando con una derrota por 29-0 frente a los Buffalo Bills el 6 de noviembre y terminando con un ajustado 18-19 contra los Kansas City Chiefs el 11 de diciembre.

La última jornada de la temporada volvió a enfrentar a los Dolphins y los Oilers. El 18 de diciembre de 1966, esta vez en el Orange Bowl, Miami consiguió imponerse por 29-28 y cerró su primera campaña con un balance de tres victorias y once derrotas.

Dos de aquellas tres victorias llegaron precisamente frente a Houston, el equipo contra el que los Dolphins habían conseguido estrenarse como ganadores lejos de Miami.

La temporada de 1966 terminó sin que la nueva franquicia pudiera competir por los primeros puestos de la AFL. Todavía faltaban varios años para la llegada de Don Shula, las primeras participaciones en playoffs y los campeonatos que terminarían definiendo una de las etapas más importantes de la organización.

Pero el 23 de octubre de 1966, apenas 51 días después de su primer partido oficial, los Miami Dolphins habían alcanzado otro de los primeros hitos de su historia. Después de cinco derrotas consecutivas, el equipo había logrado vencer a Denver en casa y a Houston como visitante en el espacio de una semana.

Sesenta años después, aquel triunfo por 20-13 en el Rice Stadium permanece como la primera victoria fuera de casa de los Miami Dolphins y el segundo de los tres encuentros que ganó la franquicia durante su temporada inaugural.

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