Dolphins-Bengals: del ‘onside punt’ de Shula al ‘Wake-Off’ y una serie que busca su primer triunfo del 2026

Publicado: 7 octubre 2026 16:14

Miami Dolphins y Cincinnati Bengals volverán a encontrarse el próximo domingo en Hard Rock Stadium apenas diez meses después de su último enfrentamiento. No es una serie que haya producido tantos partidos como otras dentro de la AFC, pero sus casi seis décadas de historia contienen una eliminatoria camino de un Super Bowl, una de las jugadas más peculiares de la era de Don Shula, el primer duelo entre padre e hijo como entrenadores principales del deporte profesional estadounidense y dos partidos decididos en la prórroga.

Cincinnati llega a Miami con un balance de 2-2 después de comenzar la temporada con dos victorias y encadenar posteriormente dos derrotas. Los Dolphins, mientras tanto, siguen buscando su primer triunfo después de cuatro jornadas y afrontan el encuentro tras haber ofrecido en Minnesota su mejor actuación defensiva del año. Será el enfrentamiento oficial número 28 entre ambas franquicias. Miami domina la serie 18-9 contando playoffs y 17-9 durante la temporada regular. Los Dolphins tienen además un balance de 9-3 como locales frente a Cincinnati, aunque los Bengals han ganado los dos enfrentamientos más recientes, incluyendo un contundente 45-21 en Hard Rock Stadium el pasado mes de diciembre.

Antes de regresar a aquel partido y llegar hasta el presente, hay que remontarse a 1968.

1968: dos franquicias jóvenes se encuentran en la AFL

Dolphins y Bengals comenzaron su historia común el 20 de octubre de 1968. Miami disputaba entonces su tercera temporada y Cincinnati acababa de incorporarse a la American Football League como franquicia de expansión. Aquel primer partido se jugó en Cincinnati y terminó con victoria de Miami por 24-22. Apenas cuatro semanas después volvieron a enfrentarse, esta vez en Florida, y los Bengals respondieron ganando 38-21.

La temporada siguiente Cincinnati volvió a imponerse, 27-21, antes de que los Dolphins recuperaran el control de la serie en 1971 mediante una victoria 23-13. Miami estaba ya en plena transformación bajo Don Shula y aquella campaña terminaría llevando al equipo hasta el primer Super Bowl de su historia.

1973: Cincinnati aparece en el camino hacia el Super Bowl VIII

El único enfrentamiento de playoffs entre ambas franquicias se disputó el 23 de diciembre de 1973 en el Orange Bowl. Miami llegaba como campeón defensor después de completar la temporada perfecta un año antes. Cincinnati, dirigido por Paul Brown, había terminado 10-4, ganado la AFC Central y cerrado la temporada regular con seis victorias consecutivas.

Los Dolphins comenzaron con rapidez. Bob Griese encontró a Paul Warfield para un touchdown de 13 yardas, Larry Csonka añadió otro mediante carrera y Mercury Morris puso el 21-3 durante el segundo cuarto. Cincinnati consiguió reaccionar antes del descanso. Neal Craig devolvió una intercepción 45 yardas para touchdown y Horst Muhlmann añadió dos field goals para reducir la diferencia hasta 21-16. La segunda mitad fue completamente diferente. La defensa de los Dolphins no volvió a permitir un solo punto y Griese encontró a Jim Mandich para ampliar la ventaja. Garo Yepremian añadió después dos field goals y Miami terminó imponiéndose 34-16. Miami acumuló 241 yardas mediante carrera, con 106 para Mercury Morris y 71 para Csonka, y terminó el encuentro con 400 yardas totales frente a solo 194 de Cincinnati.

Una semana después los Dolphins derrotaron 27-10 a Oakland en el AFC Championship y posteriormente vencieron 24-7 a Minnesota en el Super Bowl VIII. El único Dolphins-Bengals de playoffs continúa siendo así una de las paradas del camino hacia el segundo campeonato consecutivo de Miami.

1978-2000: nueve victorias consecutivas de Miami

Cincinnati volvió a ganar en 1977, 23-17, pero aquel resultado abrió paso al periodo de mayor dominio de cualquiera de los dos equipos dentro de la serie. Desde 1978 hasta 2000, Miami ganó nueve enfrentamientos consecutivos.

La racha comenzó con un 21-0 en el Orange Bowl y continuó en 1980 con uno de los finales más peculiares de la historia de los Dolphins. Cincinnati ganaba 16-7 cuando provocó un safety a falta de poco más de seis minutos. El reglamento obligaba a Miami a realizar un free kick después de entregar esos dos puntos, y Don Shula utilizó la situación para sorprender completamente a los Bengals. George Roberts ejecutó lo que prácticamente fue un punt corto y controlado hacia delante. El balón quedó libre y Jeff Allen lo recuperó para Miami. Era, en la práctica, un “onside punt”. Los Dolphins aprovecharon la posesión para anotar un touchdown, posteriormente Uwe von Schamann convirtió el field goal que puso el 17-16 y Gerald Small cerró la remontada con una intercepción.

Miami siguió ganando durante toda la década. Llegaron victorias por 38-14 en 1983, 20-14 en 1987, 20-13 en 1989 y 37-13 en 1991. El encuentro de 1994 añadió otro elemento histórico que iba mucho más allá del resultado. Don Shula seguía dirigiendo a los Dolphins y al otro lado estaba su hijo David Shula, entrenador de los Bengals. Fue la primera vez que un padre y su hijo se enfrentaron como entrenadores principales dentro de las cuatro grandes ligas profesionales de Norteamérica. Miami ganó 23-7 con dos pases de touchdown de Dan Marino.

Un año después, Marino regresó a Cincinnati y produjo una actuación muy diferente. Lanzó para 450 yardas y dos touchdowns en una victoria 26-23 que mantuvo invictos a los Dolphins después de cuatro partidos. La novena y última victoria consecutiva llegó en 2000 y tuvo como protagonista a otro futuro miembro del Hall of Fame. Miami perdía 13-3 y quedaban ocho segundos para el descanso cuando Cincinnati decidió intentar una última jugada. Jason Taylor alcanzó por detrás a Akili Smith, le arrancó el balón y recorrió 29 yardas hasta la end zone mientras se agotaba el reloj. Los Dolphins entraron al descanso perdiendo únicamente 13-10 y después anotaron 21 puntos en la segunda mitad para ganar 31-16.

De 2004 a 2018: Cincinnati responde y llega el “Wake-Off”

La racha de Miami terminó en 2004. Cincinnati ganó 16-13 y volvió a imponerse tres años después en Florida por 38-25. Los Dolphins respondieron con tres victorias consecutivas en 2010, 2012 y 2013. La última de ellas se convirtió en otro de los encuentros más recordados de toda la serie.

Era la noche de Halloween de 2013 en Miami. Los Dolphins se habían colocado 17-3 gracias, entre otras jugadas, a una intercepción de Brent Grimes que recorrió 94 yardas hasta la end zone, pero Cincinnati remontó y terminó forzando la prórroga con el marcador 20-20. Con los Bengals situados cerca de su propia end zone, Cameron Wake llegó hasta Andy Dalton y lo derribó dentro de ella. Safety. El partido terminó inmediatamente 22-20. Era únicamente la tercera vez en la historia de la NFL que un encuentro de prórroga terminaba mediante un safety y aquel final pasó a ser conocido alrededor de los Dolphins como el “Wake-Off”.

Cincinnati respondió ganando los dos siguientes enfrentamientos. Se impuso 22-7 en 2016 y protagonizó una remontada especialmente dura para Miami en 2018. Los Dolphins llegaron a dominar aquel partido 17-0 y entraron en el último cuarto con ventaja 17-3. Cincinnati anotó entonces 24 puntos consecutivos, incluyendo dos touchdowns producidos directamente por su línea defensiva, y terminó ganando 27-17.

2019: 16 puntos en 29 segundos y una victoria que ayudó a llevar a Burrow a Cincinnati

El Dolphins-Bengals del 22 de diciembre de 2019 comenzó pareciendo uno de los partidos más cómodos del año para Miami y terminó convirtiéndose en uno de los encuentros más extraños de la temporada. Ryan Fitzpatrick condujo a los Dolphins hasta una ventaja 35-12 cuando quedaban 11 minutos del último cuarto. Cincinnati parecía derrotado. No lo estaba.

Andy Dalton lideró tres posesiones de touchdown durante los últimos 6:11. Los Bengals anotaron 16 puntos solamente en los últimos 29 segundos, recuperaron un onside kick y consiguieron empatar 35-35 mediante un touchdown de Tyler Eifert cuando el reloj llegaba a cero y la posterior conversión de dos puntos de Dalton. Miami tuvo que ganar el partido por segunda vez. Fitzpatrick, que terminó con 419 yardas y cuatro touchdowns, dirigió la última posesión de la prórroga y Jason Sanders convirtió un field goal de 37 yardas cuando expiraba el tiempo para cerrar el 38-35.

Aquel resultado tuvo además consecuencias importantes para el futuro de Cincinnati. La derrota aseguró a los Bengals la primera elección del Draft de 2020. Meses después utilizarían ese número uno para seleccionar a Joe Burrow.

2022 y 2025: Cincinnati gana los dos últimos

Miami volvió a imponerse 19-7 en 2020, pero desde entonces los dos enfrentamientos han terminado del lado de Cincinnati. El primero llegó en septiembre de 2022. Los Dolphins habían comenzado aquella temporada 3-0 y visitaron Cincinnati para disputar el Thursday Night Football. El partido quedó inevitablemente marcado por la lesión sufrida por Tua Tagovailoa durante el segundo cuarto, después de la cual Teddy Bridgewater tuvo que hacerse cargo de la ofensiva. Miami llegó con opciones al último cuarto, pero una intercepción de Bridgewater en red zone frenó una posible remontada y Cincinnati terminó ganando 27-15.

El 21 de diciembre de 2025, Cincinnati visitó Hard Rock Stadium y ganó 45-21. Los Dolphins comenzaron la segunda mitad entregando cuatro posesiones consecutivas —tres turnovers y un cuarto down fallido— y los Bengals transformaron las cuatro en touchdowns. Joe Burrow terminó 25 de 32 para 309 yardas y cuatro touchdowns, con un passer rating de 146,5, mientras Cincinnati anotaba su mayor cantidad de puntos en un partido desde 2013. Menos de diez meses después, Burrow y los Bengals regresan al mismo estadio.

Miami llega 0-4 después de mostrar otra cara defensiva en Minnesota

La temporada 2026 todavía no ha producido una victoria para los Dolphins. Miami comenzó perdiendo 27-13 contra Las Vegas Raiders en el Allegiant Stadium y una semana después cayó 35-13 frente a San Francisco. El estreno en Hard Rock Stadium dejó una derrota 24-10 contra Kansas City antes del viaje del pasado domingo a Minnesota, donde los Vikings ganaron 15-10.

El balance conjunto es de 46 puntos anotados y 101 recibidos. La ofensiva promedia 11,5 puntos por encuentro, la cifra más baja de la NFL después de cuatro jornadas, y ha conseguido únicamente cuatro touchdowns. Malik Willis ha completado el 56,3 % de sus pases y acumula 712 yardas. Una de las dificultades ha estado en la presión: ha sido presionado 52 veces y Miami ha permitido once sacks durante las primeras cuatro semanas.

La pérdida de De’Von Achane, que sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior contra Kansas City, obligó además a reorganizar el backfield. Ante Minnesota apareció una primera respuesta. Ollie Gordon II necesitó solamente nueve carreras para alcanzar 100 yardas y anotó el único touchdown de Miami, mientras Malik Washington terminó con cinco recepciones para 67 yardas y continúa liderando al equipo con 219 yardas de recepción.

El cambio más significativo del último partido, sin embargo, apareció al otro lado del balón. Miami había comenzado la temporada sin conseguir un solo sack durante las primeras tres jornadas. Contra Minnesota llegó el primero en la jugada ofensiva inicial de los Vikings y terminaron llegando cuatro: dos de Zach Sieler, uno de Josh Uche y otro de Chop Robinson. La defensa no permitió ningún touchdown y obligó a Minnesota a conformarse con cinco field goals. El rookie Jacob Rodriguez volvió a ser una de las figuras con 18 tackles y alcanza ya 47 durante la temporada, segunda mejor cifra de toda la NFL.

Cincinnati: de un inicio 2-0 a dos derrotas consecutivas

El recorrido de Cincinnati ha sido diferente. Los Bengals comenzaron ganando 33-27 a Tampa Bay en un partido en el que su nueva defensa aprovechó tres fumbles consecutivos de los Buccaneers para producir 21 puntos. Una semana después viajaron a Houston y ganaron 20-6, limitando a los Texans a solo 60 yardas terrestres. Después de dos jornadas Cincinnati estaba 2-0.

Las dos semanas siguientes cambiaron la trayectoria. Pittsburgh ganó 30-27 pese a que Joe Burrow completó 28 de 37 pases para 282 yardas y tres touchdowns. Cincinnati llegó a ponerse por delante durante el último cuarto, pero dos field goals de los Steelers devolvieron la ventaja a Pittsburgh y un fumble de Burrow durante el último minuto terminó con cualquier posibilidad de respuesta. El pasado domingo Jacksonville volvió a derrotar a los Bengals, esta vez 22-17 en Cincinnati. Burrow lanzó para 428 yardas, pero sufrió dos intercepciones y el juego terrestre produjo únicamente 23 yardas.

Después de cuatro semanas, esa diferencia entre pase y carrera se ha convertido en uno de los rasgos más claros de la ofensiva. Burrow acumula 1.171 yardas, siete touchdowns, tres intercepciones y un 71,3 % de pases completados. Cincinnati, sin embargo, suma solamente 297 yardas terrestres, penúltima cifra de la NFL, con una media de 3,6 por intento.

La otra cuestión importante durante la semana será conocer con qué receptores contará Burrow. Ja’Marr Chase abandonó el partido frente a Jacksonville después de sufrir una conmoción y continúa dentro del protocolo de la NFL. Tee Higgins, que aprovechó su ausencia para terminar aquel encuentro con once recepciones y 157 yardas, sufrió posteriormente una lesión en el aductor y está considerado día a día. Higgins lidera a Cincinnati esta temporada con 401 yardas de recepción. Chase suma 212 y tres touchdowns. Al comienzo de la semana, la disponibilidad de ambos para Miami continúa sin estar definida.

La presión sobre Willis, el juego terrestre de Miami y las armas de Burrow

El enfrentamiento presenta varias zonas bastante definidas antes de conocer los injury reports definitivos. La primera estará alrededor de Malik Willis. Cincinnati llega con 14 sacks, tercera mejor cifra de la NFL, y ha generado presión en aproximadamente el 38 % de los dropbacks rivales. Miami, mientras tanto, ha tenido problemas para mantener limpio a Willis. Después de la mejora de protección mostrada contra Kansas City, Minnesota volvió a conseguir limitar considerablemente el juego aéreo: Willis terminó con solo 85 yardas de pase.

La capacidad de los Dolphins para evitar situaciones evidentes de pase puede ser especialmente importante ante una línea defensiva de Cincinnati en la que Dexter Lawrence lidera al equipo con tres sacks. Ahí entra Ollie Gordon. Sus 100 yardas en nueve intentos contra Minnesota ofrecieron a Miami una alternativa después de perder a Achane. Cincinnati está permitiendo 4,5 yardas por carrera, aunque solo 2,7 después del contacto, de modo que el enfrentamiento entre ese juego terrestre y el front defensivo de los Bengals puede determinar cuánto tenga que depender Miami de Willis.

Cuando Cincinnati tenga el balón, la situación se invierte. Los Bengals han producido gran parte de su ataque mediante Burrow mientras su juego terrestre permanece entre los menos productivos de la liga. Miami ha defendido bien la carrera y viene de conseguir sus primeras cuatro capturas de quarterback de la temporada. Si los Dolphins consiguen mantener esa tendencia y obligar a Cincinnati a depender casi exclusivamente del pase, el partido trasladará la atención hacia el duelo entre Burrow y una defensa que todavía está intentando generar presión de forma consistente. La presencia o ausencia de Chase y Higgins puede modificar por completo esa ecuación.

También estará el balón. Cincinnati ya castigó de forma extrema los errores de Miami en diciembre, cuando cuatro posesiones consecutivas de los Dolphins al comenzar la segunda mitad terminaron con cuatro touchdowns de los Bengals. En la primera jornada de esta temporada ocurrió algo parecido: Tampa Bay perdió el balón repetidamente durante la primera mitad y Cincinnati convirtió tres fumbles consecutivos en 21 puntos. Para una ofensiva de Miami que todavía está intentando encontrar continuidad, evitar ofrecer posesiones cortas a Burrow puede resultar tan importante como cualquier otro enfrentamiento individual.

Antes de una semana de descanso para los dos

El partido comenzará el domingo 11 de octubre a las 1:00 p. m. en Miami, las 19:00 en España. Será además el último encuentro antes del bye para los dos equipos. Cincinnati llega intentando detener una racha de dos derrotas y alcanzar el descanso con balance positivo de 3-2. Miami busca algo todavía más básico: conseguir la primera victoria de la etapa de Jeff Hafley después de un comienzo 0-4.

Los Dolphins llegan después de su mejor actuación defensiva del año, pero con una ofensiva que sigue siendo la que menos puntos produce de toda la NFL. Los Bengals llegan con Joe Burrow superando ya las 1.100 yardas de pase, pero después de dos derrotas consecutivas, con muy poca producción terrestre y esperando noticias sobre sus dos principales receptores.

Casi 58 años después de aquel primer enfrentamiento en Cincinnati, la serie regresa a Hard Rock Stadium. Por ella han pasado Bob Griese, Ken Anderson, Dan Marino, Boomer Esiason, Jason Taylor, Cameron Wake, Andy Dalton, Ryan Fitzpatrick, Tua Tagovailoa y Joe Burrow; un playoff camino del Super Bowl VIII, nueve victorias consecutivas de Miami, un “onside punt”, un padre enfrentándose a su hijo, un safety en overtime y una remontada de 16 puntos en 29 segundos.

El domingo llegará el partido número 28. Para Cincinnati será la oportunidad de recuperarse antes del descanso. Para Miami, la primera oportunidad de conseguir que el balance de 2026 deje finalmente de estar a cero.