5 de octubre de 1980: el último partido de Bob Griese con los Miami Dolphins

Publicado: 5 octubre 2026 16:33

El quarterback de los Dolphins campeones de las Super Bowls VII y VIII disputó ante los Baltimore Colts el que acabaría siendo su último partido en la NFL. Aquella tarde lanzó para 272 yardas y dos touchdowns, superó las 25.000 yardas de pase en su carrera y sufrió una lesión en el hombro de la que ya no regresaría. El 5 de octubre de 1980 no estaba anunciado como un día de despedidas en el Orange Bowl.

Los Miami Dolphins recibían a los Baltimore Colts en la quinta jornada de la temporada. Miami llegaba con un balance de 3-1 y Baltimore con 2-2. En las gradas había 50.631 espectadores y, al frente del ataque de los Dolphins, aparecía nuevamente el número 12. Bob Griese tenía 35 años y estaba disputando su decimocuarta temporada profesional. Nadie podía saber todavía que, cuando abandonara aquel campo, ya no volvería a disputar un solo snap en la NFL.

Bob Griese, el quarterback de la primera gran época de Miami

Para entender lo que terminó aquella tarde hay que regresar a 1967. Los Dolphins apenas llevaban un año compitiendo cuando utilizaron la cuarta elección del draft en Bob Griese, quarterback de Purdue. Había sido All-American universitario y había terminado segundo en la votación del Heisman Trophy de 1966 antes de conducir a Purdue a una victoria por 14-13 frente a USC en la Rose Bowl. Griese llegó, por tanto, a una franquicia que prácticamente acababa de nacer.

Cuando Don Shula tomó el mando del equipo en 1970, Griese ya estaba allí. Durante los años siguientes fue el quarterback de unos Dolphins que conquistaron tres campeonatos consecutivos de la AFC, disputaron las Super Bowls VI, VII y VIII y ganaron las dos últimas. En medio de aquella secuencia llegó la temporada de 1972, la única temporada perfecta completa que permanece en la historia de la NFL: 17 victorias y ninguna derrota entre temporada regular y playoffs. Su participación en aquella campaña de 1972 tuvo además una particularidad: una lesión dejó a Griese fuera durante buena parte de la temporada regular y Earl Morrall ocupó su puesto, pero Griese consiguió regresar durante los playoffs y volvió a ser el quarterback titular cuando Miami derrotó a Washington en la Super Bowl VII.

Su carrera no terminó después de aquellos campeonatos. Continuó siendo una pieza importante de los Dolphins durante el resto de la década. En 1977 lideró la NFL tanto en pases de touchdown como en passer rating y fue elegido nuevamente All-Pro. A lo largo de su trayectoria sería seleccionado para seis Pro Bowls, además de dos AFL All-Star Games. Cuando comenzó la temporada de 1980, sin embargo, su situación era diferente.

Una temporada que ya anunciaba un cambio

Griese tenía 35 años y Miami estaba comenzando a probar alternativas en la posición de quarterback. Don Strock llevaba años siendo suplente y durante el draft de aquel año los Dolphins habían elegido en octava ronda a un joven quarterback procedente de LSU llamado David Woodley. Griese comenzó la temporada entrando y saliendo de la titularidad, pero todavía fue capaz de protagonizar remontadas. El 21 de septiembre salió desde el banquillo frente a Atlanta y lanzó dos touchdowns en el último cuarto para que Miami remontara y ganara 20-17. Aquella fue además la victoria número 100 de su carrera con los Dolphins. Una semana después volvió a tener una actuación destacada contra New Orleans. Para la quinta jornada había recuperado la titularidad. El rival eran los Baltimore Colts.

Baltimore golpea primero

Los Colts comenzaron mejor el partido. Bert Jones conectó con Roger Carr para un touchdown de 25 yardas y Steve Mike-Mayer añadió posteriormente un field goal de 45. Baltimore se colocó 10-0 por delante durante el primer cuarto. Miami respondió primero con un field goal de 24 yardas de Uwe von Schamann. Después apareció Griese. En el segundo cuarto encontró a Nick Giaquinto para un touchdown de 15 yardas que igualó el marcador a 10. Más tarde lanzó otro pase de touchdown, esta vez de cuatro yardas a Duriel Harris. Los Dolphins se marcharon al descanso ganando 17-10. Esos dos lanzamientos a Giaquinto y Harris acabarían siendo los dos últimos pases de touchdown de toda la carrera de Bob Griese. No hubo un tercero.

Baltimore empató en el tercer cuarto con un pase de Bert Jones a Curtis Dickey y decidió el encuentro durante el último periodo. Roger Carr recibió otro touchdown y el propio Jones anotó mediante una carrera de nueve yardas. Resultado final: Baltimore Colts 30, Miami Dolphins 17. Puedes consultar la ficha completa de este partido en el histórico de Mundo Dolphins: Baltimore Colts 30 - Miami Dolphins 17 (5 de octubre de 1980).

21 completos, 272 yardas y dos touchdowns

La derrota podía ocultar lo que Griese había hecho aquella tarde. Terminó el encuentro con 21 pases completos de 37 intentados, 272 yardas, dos touchdowns y ninguna intercepción, para un passer rating de 98.0. Bert Jones fue todavía más efectivo para Baltimore: 18 de 26, 282 yardas y tres touchdowns. David Woodley también apareció al final del encuentro por Miami y completó sus dos intentos de pase para 14 yardas.

Pero entre todos esos números había uno mucho más significativo. Durante el segundo cuarto, Griese completó un pase de nueve yardas a Nat Moore. Con aquella jugada alcanzó las 25.000 yardas de pase en su carrera profesional. Se convirtió en apenas el decimocuarto quarterback de la historia de la NFL que llegaba a esa cifra. Cuando después del partido le preguntaron por el récord, Griese respondió que significaba, básicamente, que llevaba mucho tiempo jugando. No sabía hasta qué punto aquella frase iba a definir esa tarde.

El golpe que convirtió el partido en una despedida

Durante aquel mismo encuentro Griese sufrió una fuerte lesión en el hombro tras un placaje del defensive end de Baltimore Mike Ozdowski. En ese momento no existía ninguna ceremonia de despedida. Tampoco un anuncio de retirada. El alcance definitivo de la lesión todavía no estaba claro. De hecho, una semana después Griese aparecía en el informe de lesiones de Miami como questionable para el encuentro contra New England. Varias semanas más tarde su nombre continuaba apareciendo en los partes médicos debido al problema en el hombro.

Pero nunca volvió al campo. David Woodley terminó asumiendo el puesto y acabaría siendo titular en once partidos durante aquella temporada. Los Dolphins finalizaron 1980 con un balance de 8-8. La carrera de Bob Griese, mientras tanto, había terminado sin que nadie pudiera identificar exactamente el momento como una despedida cuando sucedió.

Nueve meses después

El anuncio oficial no llegó hasta el 25 de junio de 1981. Ese día Griese comunicó su retirada después de 14 temporadas, todas ellas con los Miami Dolphins. La lesión de hombro sufrida contra Baltimore había terminado impidiéndole continuar su carrera. Se marchó con 1.926 pases completos en 3.429 intentos, 25.092 yardas y 192 touchdowns en temporada regular. Había disputado 161 partidos y formado parte de los equipos que ganaron tres campeonatos consecutivos de la AFC y las Super Bowls VII y VIII. En 1982, los Dolphins retiraron su número 12. Fue el primer dorsal retirado oficialmente por la franquicia. En 1990, Griese ingresó en el Pro Football Hall of Fame.

Pero su último partido había ocurrido mucho antes de todas esas ceremonias: había sido aquella tarde del 5 de octubre de 1980 en el Orange Bowl, en una derrota por 30-17 frente a Baltimore. Aquel día Griese lanzó para 272 yardas y dos pases de touchdown, primero a Nick Giaquinto y después a Duriel Harris, además de completar un pase a Nat Moore con el que superó las 25.000 yardas. Y sufrió una lesión en el hombro que convirtió un partido de octubre, sin que entonces se supiera, en el último partido de Bob Griese como quarterback de los Miami Dolphins.