Dolphins-Raiders: 60 años de historia desde el primer partido de temporada regular de Miami

Publicado: 4 septiembre 2026 13:19

El 2 de septiembre de 1966, los Miami Dolphins comenzaron oficialmente su andadura en la American Football League recibiendo a los Oakland Raiders en el Orange Bowl, y sesenta años después, la temporada 2026 volverá a abrir sus puertas frente a la misma franquicia, aunque el escenario y el contexto sean radicalmente distintos: los Raiders ya no juegan en Oakland sino en Las Vegas, el mítico Orange Bowl fue sustituido hace décadas por el actual Hard Rock Stadium, y aquellos Dolphins recién nacidos en el profesionalismo afrontan ahora su 61ª campaña con una historia ya centenaria a sus espaldas.

El próximo domingo 13 de septiembre, Miami visitará el Allegiant Stadium para medirse a Las Vegas en la primera jornada de la temporada regular de 2026, una circunstancia que solo se había dado dos veces antes en la historia de la franquicia, en 1966 y 1975, y que, además, supone la primera vez que los Dolphins comienzan la temporada como visitantes frente a los Raiders. Entre aquel primer encuentro y el de este año han transcurrido seis décadas y 43 partidos oficiales, y el resultado acumulado difícilmente podría presentar mayor igualdad, ya que ambos equipos suman 21 victorias cada uno y un empate, con unos números ofensivos prácticamente iguales: 909 puntos anotados por Miami frente a los 880 de los Raiders, lo que deja la serie exactamente equilibrada en el momento justo en que se cumplen sesenta años del inicio de todo.

1966: el primer partido de temporada regular de los Miami Dolphins

La historia comenzó un viernes por la noche, el 2 de septiembre de 1966, cuando Miami disputó ante Oakland el primer encuentro de temporada regular de su existencia, después de haber jugado cuatro partidos de pretemporada, el primero el 6 de agosto ante los San Diego Chargers; aquel duelo en el Orange Bowl suponía el verdadero estreno de la nueva franquicia en competición oficial, y la primera jugada dejó inmediatamente una imagen para el recuerdo. Oakland realizó el kickoff inicial y Joe Auer recibió el balón alrededor de la yarda cinco para recorrer 95 yardas y plantarse en la end zone, de modo que Miami todavía no había ejecutado una sola jugada ofensiva y ya había anotado el primer touchdown de temporada regular de su historia.

Los Raiders terminarían imponiéndose 23-14, gracias a dos pases de touchdown de Tom Flores y una actuación estelar de Art Powell, que finalizó el encuentro con ocho recepciones para 104 yardas y una anotación; unas semanas después volvieron a encontrarse, esta vez en Oakland, y los Raiders repitieron victoria por 21-10, inaugurando una serie que durante sus primeros años estuvo claramente inclinada hacia el equipo, por aquel entonces, californiano.

El dominio inicial de Oakland

Miami no consiguió derrotar a los Raiders durante sus cuatro primeras temporadas, ya que Oakland ganó los dos encuentros de 1966, volvió a imponerse 31-17 en 1967 y venció 47-21 en el Orange Bowl en 1968; en 1969 se disputaron dos nuevos partidos, con victoria de los Raiders por 20-17 y un empate a 20-20 en el segundo, que es el único resultado igualado registrado hasta ahora en toda la historia entre ambas franquicias. Después de seis enfrentamientos, el balance era de 5-0-1 para Oakland, y la primera victoria de Miami no llegaría hasta 1970, cuando con Don Shula ya al frente del equipo, los Dolphins derrotaron 20-13 a Oakland en el Orange Bowl el 3 de octubre, un triunfo que marcó el inicio de la transformación de la relación entre ambas escuadras y que, apenas tres meses después, se vería reforzado con un primer cruce en playoffs.

1970: Raiders, primer rival de playoffs

La temporada 1970 fue también la primera en la que Miami alcanzó la postemporada, y el rival volvió a ser Oakland: el 27 de diciembre, los Dolphins visitaron el Oakland-Alameda County Coliseum en la ronda divisional de la AFC, y aunque permanecieron cerca durante buena parte del encuentro, un pase de touchdown de 82 yardas de Daryle Lamonica a Rod Sherman ayudó a los Raiders a imponerse 21-14, cerrando así la primera campaña de playoffs de la historia de Miami. Aquella derrota no sería el último enfrentamiento importante entre ambos, ya que durante los primeros años de la década de los setenta, Dolphins y Raiders pasaron a formar parte de la lucha por el control de la AFC, y sus duelos adquirieron una relevancia creciente.

1973: una derrota que terminó con 18 victorias… y una revancha en el AFC Championship

Miami llegó a la temporada 1973 como vigente campeón de la NFL y después de completar la única temporada perfecta de la era Super Bowl, pero tras ganar el primer partido de aquel año ante San Francisco, los Dolphins viajaron a California para enfrentarse a Oakland y cayeron por 12-7, una derrota que puso fin a una espectacular secuencia de 18 victorias consecutivas que se remontaba a la temporada anterior. Apenas tres meses después, sin embargo, volverían a verse las caras, y esta vez había un viaje al Super Bowl en juego.

El 30 de diciembre de 1973, Oakland llegó al Orange Bowl para disputar el AFC Championship Game, y Miami construyó el partido alrededor de su juego terrestre, con Larry Csonka corriendo 29 veces para 117 yardas y anotando tres touchdowns, mientras que Csonka y Mercury Morris combinaron 203 de las 266 yardas terrestres de los Dolphins para imponerse 27-10 y conseguir su tercer campeonato consecutivo de la AFC. Dos semanas más tarde, Miami derrotaría 24-7 a Minnesota en el Super Bowl VIII para conquistar su segundo título consecutivo, y hasta hoy ese sigue siendo el único triunfo de los Dolphins sobre los Raiders en playoffs, aunque un año más tarde llegaría probablemente el partido más recordado de toda la serie.

1974: el “Sea of Hands”

El 21 de diciembre de 1974, los Dolphins regresaron a Oakland como bicampeones del Super Bowl para disputar la ronda divisional, y en un encuentro vibrante, Miami ganaba 26-21 cuando quedaban 35 segundos y Oakland tenía el balón en la yarda ocho de los Dolphins; Ken Stabler retrocedió buscando receptor mientras Vern Den Herder conseguía llegar hasta él, y justo cuando Stabler comenzaba a caer lanzó un pase hacia la end zone donde esperaba Clarence Davis, rodeado de varios defensores de Miami. Entre una acumulación de brazos y manos, Davis consiguió quedarse con el balón para completar el touchdown que puso a Oakland por delante 28-26.

Esa jugada pasaría a ser conocida como “Sea of Hands” y la NFL la situaría décadas después entre las grandes jugadas de su historia, pero para Miami significó mucho más que una derrota cualquiera, ya que ese resultado puso fin a la oportunidad de disputar un cuarto Super Bowl consecutivo después de haber jugado los tres anteriores y ganado los dos últimos. Los Raiders avanzaron al AFC Championship y la etapa de dominio de Miami en la AFC había terminado.

Una serie que siguió enfrentando generaciones

Los encuentros posteriores mantuvieron a ambas franquicias conectadas durante los siguientes años: en 1975 Oakland volvió al Orange Bowl y ganó 31-21, una derrota que además terminó con una racha de 31 victorias consecutivas de Miami como local, que entonces representaba un récord de la NFL; Miami respondió en 1978 con un triunfo 23-6, pero durante buena parte de los años ochenta el balance volvió a inclinarse hacia los Raiders, que ganaron en 1979, 1980 y 1981. Para 1983 la franquicia se había trasladado a Los Ángeles, y los ahora Los Angeles Raiders recibieron a Miami en septiembre y ganaron 27-14, con aquel equipo que acabaría conquistando el Super Bowl XVIII; un año después, Marino y los Dolphins recibieron a Raiders en el Orange Bowl en uno de los encuentros con más puntos de toda la serie, aunque Los Angeles ganó 45-34, y los Raiders volvieron a imponerse 30-28 en 1986, completando una secuencia de seis victorias consecutivas sobre Miami entre 1979 y 1986. Miami rompió esa racha en 1988 con una victoria 24-14 en Los Ángeles, y la rivalidad había atravesado ya las etapas de George Wilson y Don Shula, de Bob Griese y Dan Marino, de John Rauch, John Madden y Tom Flores, pero todavía quedaban varias décadas por delante.

Los años noventa cambian la tendencia

A partir de finales de los ochenta, el patrón de la serie comenzó a modificarse: Raiders ganó 13-10 en Miami en 1990, pero los Dolphins se impusieron 20-7 en 1992 y 20-17 en 1994; Oakland recuperó a los Raiders en 1995 después de trece temporadas en Los Ángeles, y en 1996 derrotaron 17-7 a Miami, aunque esa fue su última victoria sobre los Dolphins durante varios años. Miami ganó 34-16 en Oakland en 1997, volvió a hacerlo 27-17 en 1998 y repitió en 1999, esta vez 16-9, completando tres partidos consecutivos con tres victorias de los Dolphins, y entonces llegaron de nuevo los playoffs.

2000: el último enfrentamiento de postemporada

El 6 de enero de 2001, correspondiente a la temporada 2000, Miami regresó a Oakland para disputar la ronda divisional de la AFC, después de haber eliminado una semana antes a Indianapolis, pero el encuentro contra Raiders cambió rápidamente: Miami avanzó hasta la yarda 16 de Oakland en su primera posesión, Jay Fiedler intentó un pase y Tory James interceptó el balón para recorrer noventa yardas y llegar a la end zone, colocando a Oakland 7-0. Los Raiders terminaron ganando 27-0, limitando a Miami a 204 yardas totales y apenas 40 por tierra, mientras que ellos produjeron 140 yardas terrestres y controlaron la posesión durante más de 37 minutos.

Fue el cuarto enfrentamiento de playoffs entre ambas franquicias y el primero desde el “Sea of Hands” de 1974, y también continúa siendo el último, con un balance de postemporada establecido en 3-1 para Raiders (1970: Raiders 21-14 Dolphins; 1973: Dolphins 27-10 Raiders; 1974: Raiders 28-26 Dolphins; 2000: Raiders 27-0 Dolphins), cuatro partidos que explican buena parte del peso histórico de esta serie.

Miami toma el control en el siglo XXI

La tendencia de los enfrentamientos de temporada regular cambió claramente después de aquel partido de playoffs, ya que Miami ganó los tres siguientes: 18-15 en 2001, 23-17 en 2002 y 33-21 en 2005; Oakland respondió en 2007 con una victoria 35-17 en Miami en un partido en el que los Raiders acumularon 299 yardas terrestres y Justin Fargas corrió para 179, pero desde entonces los Dolphins han ganado nueve de los últimos once enfrentamientos. Miami se impuso en 2008 (17-15), 2010 (33-17), 2011 (34-14) y 2012 (35-13); en 2014, las dos franquicias trasladaron su enfrentamiento a Londres y los Dolphins ganaron 38-14 en Wembley, y aunque Raiders consiguió cortar aquella secuencia en 2017 con una victoria 27-24 en Miami, los Dolphins respondieron al año siguiente venciendo 28-20, de modo que la serie que Oakland había dominado durante sus primeras décadas se acercaba cada vez más al equilibrio.

2020: una de las victorias más improbables

En 2020 llegó el primer enfrentamiento entre Miami y la franquicia ya instalada definitivamente en Las Vegas, y produjo otro final que ocupa un lugar particular dentro de estos 60 años: los Dolphins visitaron el recién estrenado Allegiant Stadium el 26 de diciembre, y aunque Tua Tagovailoa comenzó como quarterback, Brian Flores recurrió a Ryan Fitzpatrick durante el último cuarto, y los últimos minutos fueron una sucesión de cambios en el marcador. Miami empató 16-16, Derek Carr conectó después con Nelson Agholor para un touchdown de 85 yardas, Fitzpatrick respondió encontrando a Myles Gaskin para 59 yardas y otra anotación, y Las Vegas recuperó la ventaja con un field goal de Daniel Carlson cuando quedaban 19 segundos (25-23), pero Miami no tenía tiempos muertos.

En la siguiente posesión, Fitzpatrick lanzó profundo hacia Mack Hollins mientras Arden Key tiraba de su facemask; Fitzpatrick completó el pase de 34 yardas prácticamente sin poder mirar hacia dónde viajaba el balón y, añadida la penalización, Miami entró inmediatamente en distancia de field goal. Jason Sanders convirtió desde 44 yardas cuando quedaba un segundo para sellar un 26-25 que fue además la primera victoria de Miami en Las Vegas.

2021, 2023 y 2024: el capítulo más reciente

Un año después, Miami regresó al Allegiant Stadium y el partido necesitó tiempo extra, pero los Raiders se impusieron 31-28 en septiembre de 2021, en lo que continúa siendo la última victoria de Las Vegas dentro de la serie; los dos siguientes encuentros se disputaron en Miami, y en 2023 los Dolphins ganaron 20-13 gracias a una defensa que interceptó tres veces a los Raiders, incluyendo dos intercepciones de Jalen Ramsey, la segunda dentro de la end zone en los últimos segundos que terminó definitivamente con el intento de remontada de Las Vegas. En 2024 llegó el enfrentamiento más reciente, y Miami ganó 34-19 después de anotar en seis de sus siete posesiones ofensivas sin realizar ningún punt ni cometer pérdidas de balón, con Tua Tagovailoa completando 28 de 36 pases para 288 yardas y tres touchdowns, mientras que Jonnu Smith terminó con seis recepciones, 101 yardas y dos anotaciones, incluyendo un touchdown de 57 yardas en el último cuarto. Aquella victoria produjo una consecuencia estadística especialmente significativa: después de casi seis décadas, Miami había conseguido igualar completamente la serie.

43 partidos, 21-21-1

El histórico que recoge Mundo Dolphins antes del comienzo de la temporada 2026 muestra 43 enfrentamientos oficiales con 21 victorias para Miami, 21 para los Raiders y un empate, y los Dolphins han anotado 909 puntos frente a los 880 de Raiders, un diferencial de +29 para Miami. Si separamos temporada regular y playoffs, aparece una particularidad: en temporada regular, Miami domina 20-18-1, mientras que en playoffs los Raiders dominan 3-1, pero el balance combinado vuelve a dejarlo todo igualado en 21-21-1.

Los números recientes son mucho más favorables a Miami, ya que los Dolphins han ganado nueve de los últimos once enfrentamientos y llegan a 2026 con dos triunfos consecutivos sobre Raiders, y como visitantes presentan un balance histórico de 8-12 frente a la franquicia, aunque han ganado ocho de sus últimas once visitas.

60 años después, otra temporada comienza contra Raiders

El próximo 13 de septiembre, ambas franquicias añadirán el partido número 44 a esta historia, apenas once días después del sexagésimo aniversario de aquel 2 de septiembre de 1966, cuando los Oakland Raiders llegaron al Orange Bowl para disputar el primer partido de temporada regular de una franquicia recién creada y Joe Auer recorrió 95 yardas con el kickoff inicial para anotar el primer touchdown oficial de los Miami Dolphins, aunque Oakland terminó llevándose la victoria por 23-14. En 1975 volvieron a encontrarse para comenzar una temporada y Raiders ganó también aquel partido, 31-21, en el Orange Bowl, pero ahora sucederá por tercera vez y, por primera vez, Miami abrirá una temporada visitando a los Raiders, en el Allegiant Stadium de Las Vegas, el domingo 13 de septiembre a las 4:25 p. m. ET (22:25 CEST), para comenzar su 61ª campaña.

Será otro partido de la Semana 1 entre Dolphins y Raiders, pero también será el siguiente capítulo de una serie que comenzó prácticamente al mismo tiempo que la propia historia de Miami en temporada regular, con escenarios que han ido cambiando —Oakland, Los Ángeles y Las Vegas; el Orange Bowl, el Oakland Coliseum, Wembley, Hard Rock Stadium y Allegiant Stadium— y con generaciones de entrenadores y jugadores que han ido sucediéndose, desde George Wilson, Don Shula y las posteriores de Miami, hasta John Rauch, John Madden, Tom Flores y las distintas etapas de Raiders.

Cuatro enfrentamientos de playoffs, un AFC Championship, el “Sea of Hands”, el retorno de Fitzpatrick en Las Vegas y seis décadas de partidos entre ambas franquicias, y después de todo ese recorrido, el marcador histórico antes de volver a empezar sigue siendo el más sencillo posible: Miami Dolphins 21, Raiders 21, un empate. Sesenta años después de aquel primer partido de temporada regular, Dolphins y Raiders vuelven a encontrarse para abrir una temporada.