Jon-Eric Sullivan define el rumbo de los Dolphins tras la pretemporada: juventud, desarrollo y un roster que seguirá cambiando

Publicado: 1 septiembre 2026 10:20

Los Miami Dolphins han cerrado la pretemporada, pero Jon-Eric Sullivan dejó claro que eso no significa que hayan terminado de construir su equipo. Después de unos días frenéticos en los que Miami redujo su plantilla de 90 a 53 jugadores y posteriormente incorporó ocho caras nuevas —siete de ellas a través de waivers—, el general manager compareció ante los medios para explicar algunas de las decisiones que han terminado dando forma al primer roster de la era Sullivan-Hafley.

Muchas de sus declaraciones las fuimos recogiendo en directo en nuestro hilo de Bluesky. Con la pretemporada ya terminada y la transcripción completa disponible, la comparecencia permite ahora ir algo más allá: entender qué buscaba Miami con todos esos movimientos y, especialmente, cuál es la idea que Sullivan pretende aplicar durante los próximos años.

El mensaje que atravesó prácticamente toda la rueda de prensa fue sencillo: el roster de los Dolphins no debe entenderse como algo cerrado.

Un roster de 53 que Sullivan no considera definitivo

Miami fue uno de los equipos más activos después del primer corte a 53 jugadores. Los Dolphins reclamaron siete jugadores vía waivers y Sullivan reconoció que ni siquiera esperaba conseguir tantos.

Pero el número importa menos que el razonamiento que explicó después. El objetivo, según el general manager, era mejorar de forma incremental y continuar generando competencia en todos los puestos.

Para Sullivan, la composición actual del roster dice fundamentalmente que Miami quiere evaluarse sin concesiones. Si una posición no está funcionando al nivel esperado y aparece una oportunidad de mejorarla, el equipo pretende actuar independientemente de que eso implique introducir jugadores nuevos a pocos días del comienzo de la temporada.

Es precisamente uno de los dilemas que se plantearon durante la comparecencia. Con tantos movimientos en tan poco tiempo, Miami empieza septiembre con numerosos jugadores que apenas han entrenado juntos. Sullivan reconoció que la situación dista de ser ideal, pero también explicó que mantener jugadores simplemente por continuidad tampoco tendría sentido si la dirección deportiva considera que existen alternativas mejores.

La respuesta resume bastante bien su planteamiento: su trabajo consiste en hacer que Miami sea tan competitivo como sea posible en cada momento, aunque algunas decisiones provoquen cierta incomodidad a corto plazo. También recordó que las particulares circunstancias con las que se encontró el nuevo régimen durante la primavera obligaron a tomar decisiones poco habituales y que cada una de ellas ha tenido consecuencias posteriores.

Esa búsqueda constante explica también su predisposición a negociar. Sullivan aseguró que valora especialmente las elecciones del Draft, una característica heredada de sus años en Green Bay, pero considera los traspasos otra herramienta para mejorar una plantilla cuando aparece una oportunidad.

Dos nuevos quarterbacks y una página pasada con Quinn Ewers

Ninguna posición refleja mejor esa filosofía que la de quarterback.

Miami ha terminado la pretemporada cambiando por completo la estructura que había detrás de Malik Willis. Kyle McCord y Brady Cook han llegado para ocupar una habitación en la que ya no están Quinn Ewers y Cam Miller.

Sobre McCord, Sullivan explicó que llevaba tiempo siguiéndolo. Ya lo había estudiado durante su etapa universitaria y continuó haciéndolo durante la pretemporada. Lo describió como un quarterback capaz de procesar rápidamente, lanzar un balón preciso y ejecutable y, sobre todo, mantener funcionando una ofensiva.

La apuesta tiene también una consecuencia inmediata. McCord acaba de llegar y tendría que aprender el sistema con enorme rapidez si Willis no pudiera jugar. Sullivan reconoció abiertamente que no es una situación perfecta, pero confía en que Bobby Slowik y Bush Hamdan puedan prepararlo para asumir ese papel si fuera necesario.

Brady Cook representa un perfil diferente. Sullivan destacó su competitividad, dureza y capacidad para ganarse a sus compañeros, características que ya había observado durante su trayectoria en Missouri.

Más importante fue lo que dijo al explicar por qué Miami había decidido rehacer la posición. Sullivan mostró respeto tanto hacia Ewers como hacia Miller, pero consideró que los Dolphins necesitaban mejor rendimiento y producción en esa habitación.

En el caso concreto de Ewers, fue especialmente claro. Según Sullivan, jugador y equipo necesitaban comenzar de nuevo. Reconoció que el quarterback había tenido problemas físicos durante el camp, pero explicó que la decisión estaba tomada porque el rendimiento no estaba alcanzando el nivel requerido.

No presentó su salida como una sentencia sobre el futuro del jugador. De hecho, aseguró que cree que Ewers puede tener una carrera en la NFL. La decisión respondía a la situación concreta de Miami: llegado ese punto, Sullivan entendió que continuar juntos ya no era la mejor opción.

La filosofía de Green Bay aplicada a los quarterbacks

Las llegadas de McCord y Cook tampoco parecen planteadas únicamente como soluciones para 2026.

Sullivan aprovechó una pregunta sobre el desarrollo de quarterbacks para explicar una filosofía que resulta inevitable relacionar con sus más de dos décadas en Green Bay: acumular quarterbacks jóvenes, desarrollarlos y permitir que el tiempo determine qué puede llegar a ser cada uno.

Para Sullivan, el procesamiento mental es la característica fundamental de la posición. Por delante incluso de la potencia de brazo o del atletismo sitúa la capacidad para entender rápidamente lo que sucede, tomar decisiones y lanzar un balón preciso y sencillo de recibir.

Su referencia fue la sucesión que vivió personalmente con los Packers. Aaron Rodgers pudo desarrollarse durante años detrás de Brett Favre y posteriormente Jordan Love hizo algo similar antes de convertirse en titular.

Ese mismo principio es el que quiere aplicar ahora con jugadores como McCord y Cook. La idea es que puedan desarrollarse detrás de Malik Willis sin la obligación de jugar inmediatamente. Si alguno termina convirtiéndose en un quarterback importante, Miami podrá tomar decisiones más adelante. Sullivan también recordó que no todos esos proyectos funcionarán, pero considera que merece la pena acumular y desarrollar talento en la posición siempre que exista la oportunidad.

Malik Willis tendrá una temporada para ser evaluado

Todo ello conduce inevitablemente al quarterback titular.

Sullivan mantiene la confianza en Malik Willis y considera que Miami dispone de suficiente talento alrededor suyo para evaluarlo adecuadamente durante la temporada.

Lo interesante de su respuesta fue que detalló qué observará la organización.

Más que estadísticas aisladas, Miami quiere comprobar si Willis procesa correctamente las jugadas, toma buenas decisiones, protege el balón, lanza con precisión, utiliza sus piernas cuando corresponde y consigue que la ofensiva avance.

Sullivan incidió especialmente en las pérdidas. Para él, un quarterback no puede entregar el balón constantemente y esperar ganar partidos en la NFL. También reclamó consistencia: realizar los lanzamientos que debe completar, leer correctamente la defensa y ejecutar las oportunidades que ofrece cada jugada.

Al mismo tiempo, considera que Willis posee unas características físicas poco comunes y la capacidad potencial para cambiar partidos incluso cuando las circunstancias a su alrededor no sean perfectas.

Eso no significa que disponga de paciencia ilimitada.

Cuando le preguntaron cuánto tiempo puede esperar una franquicia para saber si ha encontrado a su quarterback, Sullivan redujo la respuesta a dos factores: nivel de juego y victorias.

El GM, Jeff Hafley y Malik Willis serán finalmente evaluados por el mismo criterio: ganar partidos.

“Draft and develop”: el modelo que Sullivan quiere construir

Si hubo una expresión que Sullivan volvió a repetir fue draft and develop.

Miami quiere construir alrededor del Draft, mantener una plantilla joven, desarrollar esos jugadores y utilizar el espacio salarial principalmente para conservar a quienes se conviertan en piezas importantes del núcleo del equipo.

Sullivan puso como ejemplos recientes las renovaciones de Jordyn Brooks, De’Von Achane y Aaron Brewer. Su intención es ser mucho más selectivo con la agencia libre y evitar construir una plantilla dependiendo continuamente de veteranos externos con contratos elevados.

No es únicamente una declaración de intenciones. El primer roster de 2026 será el más joven de la NFL y llega después de que Miami realizara la clase de Draft más numerosa de toda la liga.

Eso implica también aceptar las consecuencias.

Sullivan reconoció repetidamente que un equipo tan joven tendrá inconsistencias. Parte de la pretemporada le ha confirmado que Miami cuenta con la competitividad, resistencia y componente físico que el nuevo cuerpo técnico pretendía introducir, pero también ha mostrado posiciones donde la profundidad todavía no alcanza el nivel deseado.

La salida de Tyrel Dodson y la confianza en los linebackers jóvenes

El caso de Tyrel Dodson es probablemente uno de los mejores ejemplos.

Sullivan aseguró que Dodson compitió profesionalmente y negó que hubiera solicitado ser liberado al comprobar que podía perder protagonismo. Su salida respondió a una combinación de factores deportivos, económicos y de planificación a corto y largo plazo.

Sobre todo, Sullivan relacionó la decisión con la confianza que Miami tiene en sus linebackers jóvenes.

Jacob Rodriguez fue mencionado específicamente como uno de ellos. Trey Moore también formaba parte de esos planes antes de lesionarse durante la pretemporada y Sullivan confirmó que volverá.

Kyle Louis es otro ejemplo. Miami está trabajando con él en varias posiciones defensivas —incluido ese papel híbrido de Joker, big nickel y safety—, pero durante sus primeros pasos tendrá también una responsabilidad considerable en equipos especiales. Sullivan cree que puede convertirse en un jugador diferencial en esa faceta mientras continúa desarrollándose defensivamente.

Willie Gay Jr., por su parte, aporta velocidad y físico, aunque las lesiones que actualmente afectan a la posición impiden establecer todavía exactamente cuál será su lugar en la rotación.

Un cuerpo de receptores construida alrededor de la juventud

Algo parecido sucede entre los receptores.

La salida de Tutu Atwell dejó todavía más protagonismo para un grupo extremadamente joven. Sullivan reconoció que Atwell probablemente no habría entrado en el roster y que el intercambio permitió enviarlo a un lugar donde tendría una oportunidad mayor mientras Miami incorporaba a Jarquez Hunter, un corredor que encaja en el estilo físico que busca la nueva dirección deportiva.

En cuanto a los receptores que permanecen en Miami, Sullivan no escondió que habrá altibajos.

Destacó las condiciones naturales de Caleb Douglas, aunque reclamó mayor consistencia. De Malik Washington aseguró que aparece cada día y lo calificó como un buen jugador de football. Sobre Kevin Coleman resaltó velocidad, explosividad y manos, hasta el punto de afirmar que ha superado las expectativas iniciales.

También habló de Chris Bell, cuya recuperación ha avanzado mucho más rápido de lo esperado. Miami había contemplado inicialmente su regreso para después de la semana de bye, pero el trabajo del jugador y del equipo médico permitió que participara ya en el último partido de pretemporada ante Atlanta.

La conclusión de Sullivan sobre el grupo de receptores fue coherente con la filosofía general: considera que existe talento NFL, pero el siguiente paso será convertirlo en rendimiento constante.

Kadyn Proctor todavía está aprendiendo, pero Miami ve lo que esperaba

Uno de los rookies sobre los que Sullivan recibió más preguntas fue Kadyn Proctor y su transición al puesto de guard.

El GM reconoció que todavía existen detalles técnicos que debe mejorar, especialmente relacionados con el uso de los ojos y determinadas lecturas, pero considera positiva su evolución.

Lo que más destacó fue aquello que ya convenció a Miami durante el Draft: su físico.

Cuando Proctor consigue establecer contacto correctamente, Sullivan considera que su capacidad para desplazar defensores resulta diferente. También destacó que su fortaleza permite mantener un pocket firme delante de Malik Willis.

Los Dolphins no consideran terminado su desarrollo, pero sí creen que los defectos actuales son corregibles mediante entrenamiento.

Chop Robinson tendrá que liderar el pass rush

La defensa también dejó varias pistas sobre cómo Miami afrontará la temporada.

Sullivan fue especialmente directo con Chop Robinson. Lo considera el pass rusher con mayores condiciones naturales de la plantilla y espera que eso se traduzca finalmente en sacks.

El resto de jugadores exteriores fueron descritos fundamentalmente como jugadores físicos capaces de contener el juego terrestre y cumplir funciones concretas. Sullivan reconoció que la defensa probablemente tendrá que generar parte de su presión mediante el esquema.

Josh Uche aparece como otra pieza importante gracias a su rapidez y capacidad natural como pass rusher, pero las mayores expectativas individuales están depositadas en Chop.

Una secundaria joven que tendrá que aprender mientras juega

Sullivan tampoco intentó esconder una de las características más llamativas de la defensa: la falta de experiencia en la secundaria.

El jugador con más titularidades NFL del grupo es JuJu Brents, con apenas once.

El GM aseguró que esa falta de experiencia fue considerada durante el proceso de construcción del roster, pero finalmente Miami mantuvo a los jugadores que consideró que habían rendido mejor durante el training camp.

Eso convierte a la secundaria en otro reflejo del proyecto.

Sullivan reconoció que el grupo es joven e inexperto y anticipó que existirán errores derivados del aprendizaje. La expectativa es que esos jugadores crezcan semana a semana mientras compiten.

Miami quiere administrar mejor el desgaste de Achane

De’Von Achane fue otro de los protagonistas.

Tras la inversión realizada por Miami para mantenerlo a largo plazo, Sullivan explicó que la intención no pasa por reducir artificialmente su participación. Achane seguirá recibiendo el balón y el cuerpo técnico buscará diferentes maneras de generar posesiones para uno de sus principales jugadores ofensivos.

La clave estará en quienes jueguen detrás.

Sullivan señaló directamente a Jaylen Wright y Ollie Gordon II como los corredores que deben permitir a Miami dar descansos a Achane sin que la ofensiva pierda demasiado rendimiento. Wright aporta tamaño y velocidad para atacar huecos rápidamente, mientras Gordon ofrece potencia, tamaño y capacidad como receptor.

Los equipos especiales también decidieron puestos del roster

No todas las decisiones estuvieron condicionadas por ataque o defensa.

Sullivan puso a Ryan Miller como ejemplo de jugador cuyo rendimiento en equipos especiales influyó considerablemente en su presencia entre los 53. Para las últimas plazas entre receptores y defensive backs, la capacidad para contribuir en esas unidades tiene un peso importante.

También respaldó a Bradley Pinion después de una pretemporada irregular. Sullivan reconoció que el punter no fue suficientemente consistente, algo que aseguró haber hablado directamente con él, pero confirmó que mantiene la confianza en el veterano.

El primer roster de Sullivan y Hafley ya explica el proyecto

La primera plantilla de 53 jugadores de Jon-Eric Sullivan y Jeff Hafley probablemente no será exactamente la misma que salte al campo durante toda la temporada. En realidad, buena parte de la rueda de prensa del GM estuvo dedicada precisamente a explicar por qué Miami no piensa trabajar de esa manera.

El equipo ha optado por juventud, desarrollo y competencia incluso cuando eso significa asumir una menor experiencia inmediata. Ha cambiado completamente sus quarterbacks suplentes, ha dejado espacio a rookies en posiciones importantes y ha continuado modificando el roster después de alcanzar inicialmente el límite de 53 jugadores.

Sullivan tampoco presentó esa apuesta como un proceso exento de problemas. Admitió inconsistencias propias de la juventud, reconoció que existen posiciones donde falta profundidad y anticipó dificultades de crecimiento, particularmente en una secundaria con muy poca experiencia.

Pero su criterio para medir el proyecto tampoco quedó sujeto únicamente al futuro.

Miami quiere desarrollar jugadores, acumular talento joven y construir una plantilla sostenible a largo plazo. Al mismo tiempo, Sullivan recordó que la NFL continúa siendo un negocio determinado por el rendimiento inmediato.

El 13 de septiembre, cuando los Dolphins comiencen la temporada en Las Vegas, empezará también la evaluación real de ese primer roster construido por Sullivan y Hafley. Y, según dejó claro el propio general manager, ni las circunstancias ni la juventud cambiarán finalmente la medida con la que serán juzgados: victorias y derrotas.