Giants 26-3 Dolphins: los errores y la falta de continuidad marcan el segundo partido de pretemporada de Miami
Los Miami Dolphins disputaron el sábado 22 de agosto su segundo partido de la pretemporada 2026 y primero en Hard Rock Stadium bajo la dirección de Jeff Hafley. El resultado, una derrota por 26-3 ante los New York Giants, estuvo acompañado por una diferencia considerable en posesión, número de jugadas y producción ofensiva, varias lesiones y una segunda mitad en la que Miami tuvo que recurrir a jugadores recién incorporados para completar su defensa.
El marcador oficial de la NFL refleja cómo New York amplió progresivamente su ventaja: 7-0 tras el primer cuarto, 20-3 al descanso, 23-3 al terminar el tercero y 26-3 al final.
El encuentro también formaba parte de una evaluación más amplia que había comenzado dos días antes. Dolphins y Giants realizaron el jueves una práctica conjunta en la que muchos de los titulares acumularon una cantidad elevada de trabajo. Hafley explicó posteriormente que esa fue la razón para proteger el sábado a buena parte de los jugadores de primera línea. Malik Willis, De’Von Achane, Patrick Paul, Aaron Brewer, Jonah Savaiinaea, Austin Jackson, Jordyn Brooks, Chop Robinson, Kenneth Grant y Zach Sieler, entre otros, no participaron. New York también reservó jugadores importantes y Jaxson Dart calentó antes del encuentro, pero finalmente no jugó.
La excepción en Miami fueron muchos de los rookies. Hafley quería que experimentaran la preparación y el funcionamiento de un partido de NFL, aunque para varios de ellos su participación se limitó a unos pocos snaps. De los 13 jugadores seleccionados por Miami en el último Draft, únicamente Chris Bell no entró al campo.
Un three-and-out para empezar y una lesión inmediata en defensa
Miami ganó el sorteo y eligió recibir el balón. Cam Miller fue el quarterback titular ante la ausencia de Willis y de Quinn Ewers, que seguía recuperándose de la lesión en la ingle sufrida una semana antes frente a Washington.
La primera posesión terminó rápidamente. Los Dolphins no consiguieron mover las cadenas y devolvieron el balón después de tres jugadas. New York respondió con un drive de ocho jugadas y 83 yardas en el que Jameis Winston encontró a Darius Slayton para 29 yardas y Calvin Austin III añadió una carrera de 21.
Durante esa primera serie defensiva apareció además la lesión que acabaría convirtiéndose en una de las principales noticias del encuentro.
Trey Moore presionó a Winston y, después de saltar para intentar afectar el pase, cayó de forma extraña sobre su pierna izquierda. El rookie no pudo abandonar el campo por sus propios medios, necesitó ayuda para llegar a la banda y posteriormente fue trasladado al vestuario. Moore había aparecido como titular en el primer depth chart de Miami y sólo llegó a disputar dos snaps frente a Giants.
En la siguiente jugada, Winston escapó de la presión y recorrió 11 yardas hasta la end zone. New York se colocaba 7-0.
Miami encuentra una jugada explosiva, pero pierde el balón
La siguiente oportunidad ofensiva dejó una de las pocas jugadas explosivas de los Dolphins durante la tarde.
Miller lanzó en profundidad hacia Kevin Coleman Jr., que completó una recepción de 30 yardas por la banda mientras además provocaba una interferencia defensiva. El rookie terminaría siendo el receptor más productivo de Miami, con dos recepciones para 32 yardas sobre cinco targets. Hafley explicaría después que existía la intención de darle oportunidades y poner el balón en sus manos.
El avance, sin embargo, no terminó en puntos. Jaylen Wright perdió el balón después del contacto y New York recuperó el fumble.
Miami también consiguió generar un turnover durante la primera mitad. Tyrone Tracy Jr. perdió el balón durante un intercambio en el backfield y Jackson Woodard lo recuperó para los Dolphins. Era otra aparición del linebacker después de haber acumulado siete tackles en el primer encuentro de pretemporada ante Washington.
Ninguno de esos intercambios consiguió modificar de manera sostenida la dinámica del partido.
Los problemas de posición de campo empiezan a acumularse
El segundo cuarto comenzó con New York ampliando su ventaja. Uno de los siete punts realizados por Miami durante el partido recorrió únicamente 15 yardas, entregando a los Giants una posesión con el campo reducido. Dominic Zvada convirtió posteriormente un field goal de 43 yardas para establecer el 10-0.
La posición de campo fue uno de los asuntos que Hafley señalaría después del encuentro. A los problemas ofensivos se añadieron dos holdings en retornos de equipos especiales, el fumble de Wright y ese punt defectuoso. Según el entrenador, la sucesión de errores hizo que Miami jugara buena parte de la primera mitad cerca de su propia end zone y complicó tanto la selección de jugadas ofensivas como la evaluación de los jugadores.
New York volvió a encontrar la end zone a mediados del segundo periodo. Los Giants recorrieron 71 yardas en nueve jugadas y Devin Singletary completó el drive con una carrera de touchdown de 13 yardas. El veterano terminaría el encuentro con ocho carreras para 40 yardas.
Con el marcador 17-0, Miami consiguió finalmente construir una posesión suficiente para entrar en rango de field goal. Riley Patterson convirtió desde 53 yardas cuando quedaba 1:12 para el descanso y puso en el marcador los únicos tres puntos de los Dolphins.
Los Giants todavía dispusieron de tiempo para responder. Winston dirigió el ataque rápidamente hasta campo de Miami y Zvada acertó desde 32 yardas cuando expiraba el segundo cuarto.
El resultado al descanso era 20-3.
Antes de llegar al vestuario Miami había sufrido además otra baja. Ollie Gordon II necesitó atención médica y abandonó el partido después de cuatro carreras para ocho yardas y una recepción de diez. Ronnie Harrison Jr. fue el tercer jugador de los Dolphins que salió lesionado y no regresó. Hafley todavía no disponía de diagnósticos cuando compareció inmediatamente después del encuentro.
La segunda mitad y una defensa reducida prácticamente a dos llamadas
Brandon Allen sustituyó a Winston como quarterback de New York después del descanso, mientras que Mark Gronowski asumió la mayor parte de los snaps ofensivos de Miami.
La situación defensiva de los Dolphins, sin embargo, había llegado a un punto poco habitual incluso para un encuentro de pretemporada.
Stephen Dix Jr. había sido incorporado al roster el día anterior. Hafley explicó que lo había conocido personalmente esa misma mañana en su despacho. Horas después, Dix tuvo que disputar los 34 snaps defensivos de la segunda mitad como MIKE linebacker y encargarse de transmitir las llamadas al resto de la defensa.
El proceso requería que los entrenadores le comunicaran primero la llamada defensiva, que Dix la trasladara a sus compañeros y que posteriormente el propio staff le explicara cuál era su responsabilidad individual en la jugada.
La consecuencia fue que Miami redujo su defensa prácticamente a dos llamadas durante toda la segunda mitad. Hafley reconoció después que una situación así “nunca me había pasado en mi vida”.
Dix no era el único jugador incorporado recientemente que estaba acumulando una cantidad elevada de trabajo. Cam Riley, que había llegado a Miami apenas una semana antes, terminó siendo uno de los defensores con mayor participación. Alex Austin, Keith Cooper, Alex Huntley y Max Llewellyn también superaron los 40 snaps defensivos.
Pese a esas limitaciones, New York no volvió a alcanzar la end zone. Allen completó 13 de 18 pases para 101 yardas y condujo dos posesiones que terminaron en field goals de Ben Sauls: uno de 27 yardas en el tercer cuarto y otro de 37 después de un drive de 15 jugadas y 55 yardas en el último periodo.
Miami consiguió también generar presión en algunos momentos. Seth Coleman-Lyles y Cam Riley compartieron un sack sobre Allen, pero la defensa pasó gran parte de la segunda mitad sobre el campo mientras la ofensiva continuaba sin conseguir prolongar sus posesiones.
Miami no consiguió un primer down tras el descanso
La ofensiva de los Dolphins no consiguió registrar un solo primer down durante toda la segunda mitad. La sucesión de posesiones cortas impidió que Slowik pudiera establecer continuidad y devolvió repetidamente el balón a New York.
También continuaron los errores que Hafley enumeraría después: un false start, un holding de un receptor, un snap perdido en una tercera oportunidad y cuatro, una infracción del gunner que obligó a repetir un punt y una tercera y una que la ofensiva no consiguió convertir. En defensa, una interferencia de pase en tercer down prolongó otra posesión de Giants.
En los minutos finales apareció el último error de equipos especiales. Tahj Washington no pudo controlar un punt y New York recuperó el balón. Los Giants agotaron después el reloj para cerrar el 26-3.
390 yardas contra 102: los números del partido
Las estadísticas ayudan a explicar cómo se desarrolló el encuentro.
New York ejecutó 79 jugadas ofensivas por sólo 36 de Miami. Esa diferencia se tradujo en 41 minutos de posesión para los Giants y 19 para los Dolphins.
La diferencia fue también considerable en producción:
- New York: 390 yardas totales
- Miami: 102 yardas totales
- Primeros downs: 26-3
- Conversiones de tercer down: 11/18 para Giants y 2/11 para Dolphins
- Yardas de carrera: 133-50
- Yardas netas de pase: 257-52
- Penalizaciones: Miami cometió 8 para 59 yardas
- Turnovers: Miami perdió 2 balones, ambos fumbles
Los Dolphins promediaron 2,8 yardas por jugada frente a las 4,9 de New York. El Game Center oficial de la NFL registra el 26-3 y una anotación por cuartos de 7-13-3-3 para Giants y 0-3-0-0 para Miami.
El dato de 50 yardas terrestres de Miami también necesita contexto: 27 procedieron de carreras de los quarterbacks. Miller consiguió 18 y Gronowski nueve. Los running backs y Atwell se repartieron las 23 restantes.
Wright terminó con seis carreras para nueve yardas; Gordon, cuatro para ocho; Carlos Washington Jr., tres para cinco; y Tutu Atwell añadió una yarda en su única carrera.
Por aire, Miller completó 6 de 11 pases para 60 yardas, sin touchdowns ni intercepciones, mientras Gronowski terminó 2 de 5 para una yarda. Las pérdidas producidas por los sacks dejaron a Miami en 52 yardas netas de pase. Kevin Coleman Jr. lideró al equipo con 32 yardas recibidas.
En New York, Winston completó 15 de 21 pases para 150 yardas, sin touchdowns ni intercepciones, además de su anotación de 11 yardas por tierra. Allen añadió 101 yardas con 13 de 18. Los Giants no necesitaron lanzar ningún touchdown para construir sus 26 puntos.
Hafley: esfuerzo por un lado, ejecución por otro
La rueda de prensa posterior permitió conocer qué estaba evaluando el cuerpo técnico durante un partido en el que habían descansado muchos de sus principales jugadores.
Hafley separó el esfuerzo de la ejecución. Señaló que le había gustado la intensidad con la que habían competido muchos jugadores, pero añadió que “los detalles no son suficientemente buenos” y recordó que parte de quienes estaban jugando tendrán que proporcionar profundidad durante la temporada.
Su análisis se centró fundamentalmente en los errores autoinfligidos: los dos holdings en retornos, el fumble cuando Miami se aproximaba a zona de anotación, el mal punt, el false start, otro holding, el snap perdido, la infracción en cobertura de punt, la interferencia defensiva en tercer down, una tercera y una no convertida y el muffed punt del final.
No los presentó únicamente como una explicación del resultado. Hafley señaló que esa sucesión de situaciones dificultaba también el propósito principal del encuentro: determinar qué jugadores pueden formar parte del roster de 53 y cuáles pueden responder cuando sean necesarios durante la temporada.
Sobre los quarterbacks evitó sacar conclusiones inmediatamente después del partido. Mencionó pases dejados caer, algunas decisiones que tendría que revisar y problemas de protección, además del reducido número de snaps ofensivos. Miller había disputado fundamentalmente la primera mitad y Gronowski la segunda, pero Miami sólo ejecutó 36 jugadas en total.
Hafley también destacó el trabajo de la defensa en situaciones de campo corto y el hecho de que, después de los dos touchdowns de la primera mitad, New York sólo consiguiera field goals. El balance estadístico muestra siete posesiones de Giants entrando en red zone y únicamente dos touchdowns.
Los snap counts muestran dos tipos diferentes de evaluación
La distribución de snaps ayuda además a distinguir entre los rookies a los que Miami quería simplemente introducir en la rutina de un partido y los jugadores a los que el cuerpo técnico concedió una muestra mucho mayor.
Kadyn Proctor, Chris Johnson, Jacob Rodriguez y Caleb Douglas disputaron menos de diez snaps cada uno. Moore sólo estuvo presente en dos antes de lesionarse. Bell hizo el calentamiento y completó toda la rutina previa, pero seguía sin estar autorizado para recibir contacto.
En cambio, Caedan Wallace y Josh Priebe disputaron todos los snaps ofensivos. Priebe terminó además el encuentro como center después de sustituir a Andrew Meyer durante las seis últimas jugadas.
Los veteranos Tutu Atwell y Jalen Tolbert participaron aproximadamente en la mitad de los snaps ofensivos. Carlos Washington Jr. recibió diez, mientras Donovan Edwards únicamente participó en equipos especiales. Seydou Traore tuvo cuatro snaps ofensivos y nueve de special teams.
En defensa, Dante Trader Jr. acumuló 36 snaps defensivos y diez en equipos especiales después de haberse perdido el primer partido de pretemporada. David Ojabo jugó 36 y Willie Gay Jr. 37, mientras Major Burns recibió 34 frente a los 26 de Louis Moore.
Los números no determinan por sí solos qué decisiones tomará Miami, pero sí muestran qué jugadores fueron protegidos después de la práctica conjunta, cuáles recibieron sólo una introducción breve al partido y cuáles permanecieron sobre el campo durante una parte sustancial de la evaluación.
Las lesiones
Al finalizar el partido Hafley todavía no disponía de diagnósticos sobre Moore, Gordon y Harrison. La comparecencia del domingo permitió concretar la situación.
La lesión de Trey Moore es en el tobillo y requerirá nuevas pruebas. Hafley confirmó que el rookie “estará fuera un tiempo” y que no espera recuperarlo próximamente, aunque todavía no estableció un plazo concreto para su regreso. Moore había estado trabajando con la primera unidad durante el training camp y figuraba como titular en el primer depth chart.
La situación de Ollie Gordon II es diferente. Sufrió un problema en las costillas, pero Hafley explicó el domingo que habría recibido autorización para regresar al partido si se hubiera tratado de un encuentro de temporada regular. Miami optó por no asumir ese riesgo en pretemporada.
Ronnie Harrison Jr., por su parte, tiene una lesión en el hamstring y Hafley considera poco probable que pueda participar en el último partido de pretemporada frente a Atlanta.
Hay además dos posibles regresos que el cuerpo técnico seguirá durante la semana. Hafley espera que Quinn Ewers pueda volver a entrenar mientras continúa recuperándose de su lesión en la ingle, y Chris Bell está cerca de recibir autorización para volver al contacto completo.
De Giants a Falcons: comienza la última evaluación del roster
El encuentro deja a Miami con un balance de 0-2 en pretemporada después de las derrotas ante Washington y New York. El último ensayo será nuevamente en Hard Rock Stadium, el viernes 28 de agosto frente a los Atlanta Falcons.
A partir de ahí llegará una fase distinta del proceso. Hafley señaló este domingo que es momento de comenzar a aumentar el trabajo de los titulares para preparar el inicio de la temporada y que revisará junto al general manager Jon-Eric Sullivan la composición del roster.
El plan diseñado conjuntamente por Hafley y Sullivan contempla además ser activos cuando llegue el corte general de jugadores. Miami pretende estudiar los jugadores que queden disponibles y utilizar el sistema de waivers de manera agresiva cuando considere que existe una oportunidad de mejorar el roster.
Ese proceso encaja con el movimiento que la franquicia ha mantenido durante todo el verano. Miami ya ha utilizado waivers para incorporar jugadores y llegó incluso a intercambiar una futura elección por Caedan Wallace antes de que New England pudiera ponerlo en el mercado. La fecha de reducción a 53 jugadores será el domingo 30 de agosto y las reclamaciones de waivers posteriores se resolverán a partir del día siguiente.
Por tanto, el grupo que terminó el encuentro ante Giants no tiene por qué ser el mismo que complete la preparación para la primera semana de temporada regular.
El 26-3 dejó una fotografía concreta de una tarde de pretemporada: Miami reservó a gran parte de sus titulares, utilizó el partido para dar experiencia a sus rookies y evaluar al fondo del roster, perdió muy pronto a uno de los jóvenes que estaba trabajando con la primera unidad y terminó recurriendo a una defensa simplificada debido a las bajas y a la presencia de jugadores recién incorporados.
Dentro de esas circunstancias, los datos también son claros. Los Dolphins sólo mantuvieron el balón durante 19 minutos, consiguieron tres primeros downs, produjeron 102 yardas, perdieron dos fumbles y cometieron ocho penalizaciones. Hafley centró precisamente ahí su mensaje después del encuentro: independientemente de quién estuviera sobre el campo, los errores de ejecución deben reducirse para que el cuerpo técnico pueda evaluar al roster y para que los jugadores llamados a proporcionar profundidad puedan cumplir esa función cuando comience la temporada regular.
La última oportunidad para hacerlo en un partido de pretemporada llegará el viernes frente a Atlanta.
