2018: El Año del Milagro en Miami. Cuando el Último Suspiro de una Era se Escribió con un Pase de 69 Yardas
El 9 de diciembre de 2018, en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, 65.000 almas se congregaron para presenciar uno de los momentos más improbables en la historia de la franquicia. Enfrente, los New England Patriots, los campeones defensores de la AFC, que llegaban con un récord de 9-3 y la mejor ofensiva de la liga. Los Dolphins, con 6-6, necesitaban desesperadamente una victoria para mantener vivas sus esperanzas de playoffs.
Con 1:17 por jugar y el marcador 33-28 en contra, la esperanza parecía perdida. Los Patriots, liderados por Tom Brady, se habían adelantado con un golpe de campo de Stephen Gostkowski. Los Dolphins, sin tiempos muertos y con el balón en su propia yarda 31, necesitaban un milagro.
Ryan Tannehill, el quarterback que había regresado de una lesión de hombro apenas tres semanas antes, completó un pase a Kenny Stills en la yarda 39 de Miami. Stills, rodeado de defensores, lanzó un lateral a DeVante Parker. Parker corrió hasta la yarda 31 de los Patriots y, en el último momento, lanzó otro lateral a Kenyan Drake, que recorrió las últimas 31 yardas hasta la end zone mientras el reloj expiraba. Touchdown. 34-33. El “Miami Miracle” había nacido.
Fue el punto más alto de una temporada que empezó con 3-0 y prometía tanto, pero que terminó con 7-9 y el despido de Adam Gase. La ofensiva fue la 26ª de la liga en puntos anotados. La defensa fue la 27ª en puntos encajados. Y el equipo, que había empezado con la esperanza del regreso de Ryan Tannehill, terminó con más preguntas que respuestas.
2018 fue el año del milagro en Miami. El año en que los Dolphins, después de tres años de Adam Gase, demostraron que la mediocridad tenía un techo. Y el año en que el “Miami Miracle” se convirtió en el canto del cisne de una era.
Bienvenidos a 2018: el año del milagro.
La Gran Purga: El Adiós a los Iconos y la Llegada de los Veteranos
Cuando la temporada de 2017 terminó con un 6-10, la paciencia de Stephen Ross se estaba agotando. Adam Gase, el entrenador de 39 años que había devuelto la esperanza en 2016, había firmado dos temporadas consecutivas sin playoffs. El gerente general Chris Grier sabía que necesitaba un cambio radical.
La purga fue inmediata y brutal. El 9 de marzo de 2018, los Dolphins traspasaron a Jarvis Landry, el receptor que había establecido un récord de franquicia con 112 recepciones en 2017, a los Cleveland Browns a cambio de una selección de cuarta ronda y una de séptima. Landry, que había sido el motor de la ofensiva, se marchaba después de cuatro temporadas en Miami.
El 14 de marzo, los Dolphins liberaron a Ndamukong Suh, el tackle defensivo que había firmado un contrato de 114 millones de dólares en 2015. Suh, que había sido seleccionado para el Pro Bowl en tres de sus cuatro temporadas en Miami, se marchaba después de cuatro años de dominio en el centro de la línea defensiva.
El mismo día, los Dolphins liberaron a Julius Thomas, el tight end que había llegado en un intercambio en 2017. Y Mike Pouncey, el centro que había sido seleccionado para tres Pro Bowls, fue liberado. Lawrence Timmons, el linebacker que había desaparecido antes del primer partido de 2017, también fue liberado.
En total, los Dolphins perdieron a cinco de sus mejores jugadores: Landry, Suh, Pouncey, Thomas y Timmons. La afición, que había visto a su equipo languidecer en la mediocridad durante años, se preguntaba si la reconstrucción había comenzado.
Pero Grier no se quedó de brazos cruzados. En la agencia libre, los Dolphins ficharon a una serie de veteranos:
| Posición | Jugador | Equipo anterior | Contrato |
|---|---|---|---|
| QB | Brock Osweiler | Denver Broncos | 1 año |
| RB | Frank Gore | Indianapolis Colts | 1 año, 1.1 millones |
| WR | Danny Amendola | New England Patriots | 2 años, 12 millones |
| WR | Albert Wilson | Kansas City Chiefs | 3 años, 24 millones |
| G | Josh Sitton | Chicago Bears | 2 años, 15 millones |
| C | Daniel Kilgore | San Francisco 49ers | Intercambio por una 7ª ronda |
| DE | Robert Quinn | Los Angeles Rams | Intercambio por una 4ª ronda |
Gore, el veterano de 35 años que había corrido para más de 14.000 yardas en su carrera, llegaba para aportar experiencia y liderazgo. Amendola, el receptor que había ganado dos Super Bowls con los Patriots, llegaba para reemplazar a Landry en el slot. Wilson, el receptor de 25 años que había tenido una temporada de 554 yardas en Kansas City, llegaba para aportar velocidad. Quinn, el ala defensiva de 28 años que había acumulado 8.5 sacks en 2017, llegaba para reforzar la línea defensiva.
Las apuestas de pretemporada situaban a Miami con un over/under de 6.5 victorias y una cuota de +8000 para ganar el Super Bowl. La afición, que había visto a su equipo deshacerse de sus mejores jugadores, esperaba un milagro.
El Draft de la Nueva Era: Fitzpatrick, Gesicki, Baker y la Cosecha del Futuro
El draft de 2018 fue la declaración de intenciones de la nueva era. Con la undécima selección global, los Dolphins eligieron a Minkah Fitzpatrick, un safety de la Universidad de Alabama. Fitzpatrick, de 1,85 metros y 93 kilos, era un atleta versátil que podía jugar como safety, cornerback y nickel back. Era el tipo de jugador que los Dolphins necesitaban para reconstruir su secundaria. En su año de novato, Fitzpatrick disputó 16 partidos (11 como titular), registró 2 intercepciones (una de ellas devuelta 50 yardas para touchdown) y fue nombrado Novato Defensivo del Mes en septiembre.
En la segunda ronda, con la selección 42, los Dolphins eligieron a Mike Gesicki, un tight end de Penn State. Gesicki, de 1,98 metros y 112 kilos, era un receptor atlético con manos seguras. Los Dolphins esperaban que fuera el heredero de la tradición de tight ends que habían tenido en el pasado. En su año de novato, Gesicki atrapó 22 pases para 202 yardas.
En la tercera ronda, con la selección 73, los Dolphins eligieron a Jerome Baker, un linebacker de Ohio State. Baker, de 1,85 metros y 102 kilos, era un atleta explosivo con capacidad para cubrir el campo. En su año de novato, Baker disputó 16 partidos (15 como titular), registró 4.0 sacks y devolvió una intercepción 26 yardas para touchdown.
En la cuarta ronda, los Dolphins multiplicaron sus opciones. Con la selección 123, eligieron a Durham Smythe, un tight end de Notre Dame. Con la selección 131, eligieron a Kalen Ballage, un running back de Arizona State.
En la sexta ronda, con la selección 209, los Dolphins eligieron a Cornell Armstrong, un cornerback de Southern Miss. En la séptima ronda, con la selección 227, eligieron a Quentin Poling, un linebacker de Ohio. Y con la selección 229, eligieron a Jason Sanders, un pateador de New Mexico.
El draft de 2018 fue una de las cosechas más importantes de la década. Fitzpatrick, con su versatilidad y su inteligencia, se convertiría en una estrella en Miami antes de ser traspasado a Pittsburgh en 2019. Baker, con su velocidad y su capacidad para cubrir el campo, se convertiría en un pilar de la defensa durante los años siguientes. Gesicki, aunque su impacto fue limitado en su año de novato, se convertiría en una amenaza en la zona roja. Y Sanders, el pateador de séptima ronda, se convertiría en el pateador más fiable de la franquicia.
El Mapa de Mando: La Última Danza de Gase
El organigrama de los Dolphins en 2018 reflejaba la incertidumbre de una franquicia en transición. Adam Gase, en su tercera temporada como head coach, sabía que necesitaba ganar para mantener su puesto. La presión era máxima.
En enero, Gase había reestructurado su cuerpo técnico. Dowell Loggains, que había sido coordinador ofensivo de los Chicago Bears en 2015-16, fue contratado como nuevo coordinador ofensivo. Clyde Christensen, el coordinador ofensivo de 2017, fue reasignado como director de desarrollo de fútbol y jugadores. Jeremiah Washburn fue contratado como entrenador de línea ofensiva. Eric Studesville fue contratado como entrenador de running backs. Lou Anarumo, Danny Barrett y Terrell Williams no fueron retenidos.
| Posición | Nombre |
|---|---|
| Head Coach | Adam Gase |
| Coordinador Ofensivo | Dowell Loggains |
| Coordinador Defensivo | Matt Burke |
| Quarterbacks | Bo Hardegree |
| Running Backs | Eric Studesville |
| Wide Receivers | Ben Johnson |
| Tight Ends | George Godsey |
| Línea Ofensiva | Jeremiah Washburn |
| Línea Defensiva | Kris Kocurek |
| Linebackers | Frank Bush |
| Secundaria | Tony Oden |
| Equipos Especiales | Darren Rizzi |
La falta de continuidad en el cuerpo técnico (dos coordinadores ofensivos en dos años: Christensen en 2017, Loggains en 2018) pasó factura a una ofensiva que necesitaba estabilidad.
El Regreso del Héroe: Ryan Tannehill y la Lesión que lo Cambió Todo
Ryan Tannehill, el quarterback que había liderado a los Dolphins a los playoffs en 2016, regresaba después de perderse toda la temporada 2017 por una lesión del ligamento cruzado anterior. La afición, que había visto a Jay Cutler salir del retiro y fracasar, esperaba que Tannehill recuperara su mejor nivel.
Tannehill comenzó la temporada con fuerza. En los primeros siete partidos, completó 151 de 225 pases (67.1%) para 1.629 yardas, 12 touchdowns y 5 intercepciones, con un rating de 99.0. Los Dolphins empezaron 3-0, la primera vez desde 2013 que lograban esa hazaña.
Pero el 25 de octubre, en el partido contra los Houston Texans, Tannehill sufrió una lesión en el hombro derecho. La lesión, una cápsula desgarrada, le mantuvo fuera de combate durante cinco partidos. Brock Osweiler, el quarterback de 27 años que había llegado como agente libre, tomó el relevo.
Osweiler, que había sido seleccionado en la segunda ronda por los Denver Broncos en 2012, jugó 7 partidos (5 como titular). Su récord fue de 2-3. Sus estadísticas: 126 de 200 pases (63.0%) para 1.415 yardas, 6 touchdowns y 4 intercepciones, con un rating de 85.7. No fue espectacular, pero mantuvo al equipo en la pelea.
Tannehill regresó en la semana 13, contra los Buffalo Bills. En los últimos cinco partidos, completó 102 de 176 pases (58.0%) para 1.158 yardas, 5 touchdowns y 3 intercepciones, con un rating de 82.5. Su temporada terminó con 1.979 yardas, 17 touchdowns y 9 intercepciones en 11 partidos, con un rating de 92.7.
La Temporada Regular: El 3-0 que se Convirtió en 7-9
Septiembre: El Arranque Perfecto
9 de septiembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Tennessee Titans por 27-20. 1-0.
16 de septiembre: en el MetLife Stadium, los Dolphins derrotaron a los New York Jets por 20-12. 2-0.
23 de septiembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Oakland Raiders por 28-20. 3-0.
Octubre: El Desplome
7 de octubre: en Cincinnati, los Dolphins cayeron 17-27 ante los Bengals. 3-1.
14 de octubre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Chicago Bears por 31-28 en tiempo extra. 4-1.
21 de octubre: en casa, los Dolphins cayeron 23-28 ante los Detroit Lions. 4-2.
25 de octubre: en Houston, los Dolphins cayeron 23-42 ante los Texans. Fue el partido en el que Tannehill se lesionó el hombro. 4-3.
Noviembre: La Caída Libre
4 de noviembre: en casa, los Dolphins cayeron 13-27 ante los New York Jets. 4-4.
11 de noviembre: en Green Bay, los Dolphins cayeron 12-31 ante los Packers. 4-5.
18 de noviembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Buffalo Bills por 21-17. 5-5.
25 de noviembre: en Indianápolis, los Dolphins cayeron 24-27 ante los Colts. 5-6.
Diciembre: El Milagro y el Colapso
2 de diciembre: en casa, los Dolphins cayeron 15-21 ante los Buffalo Bills. 5-7.
9 de diciembre: en casa, los Dolphins firmaron el “Miami Miracle”. Derrotaron a los New England Patriots por 34-33 en el último segundo. 6-7.
16 de diciembre: en Minnesota, los Dolphins cayeron 17-41 ante los Vikings. 6-8.
23 de diciembre: en casa, los Dolphins cayeron 7-17 ante los Jacksonville Jaguars. 6-9.
30 de diciembre: en Buffalo, los Dolphins fueron aniquilados 17-42 por los Bills. 7-9.
Los Dolphins, que habían empezado 3-0 y habían llegado a 4-1 y 7-6, terminaron con una racha de tres derrotas consecutivas. El récord final de 7-9 fue el segundo consecutivo. Los Dolphins terminaron segundos en la AFC Este.
Los Números de una Temporada de Mediocridad
Las estadísticas de 2018 reflejan la realidad de un equipo que fue mediocre en todos los aspectos:
| Categoría | Total | Por Partido | Rango NFL |
|---|---|---|---|
| Puntos Anotados | 319 | 19.9 | 26º de 32 |
| Puntos Encajados | 433 | 27.1 | 27º de 32 |
| Yardas Totales Ofensivas | 4.638 | - | - |
| Yardas Aéreas | 2.900 | - | - |
| Yardas Terrestres | 1.738 | - | - |
| Sacks del Equipo | 42 | - | - |
| Pérdidas de Balón Forzadas | 28 | - | - |
| Diferencia de Puntos | -114 | - | - |
| SRS | -8.83 | - | 30º de 32 |
| SOS | -1.71 | - | 32º de 32 |
La ofensiva fue la quinta peor de la liga en puntos anotados, un reflejo de la inestabilidad en la posición de quarterback, la falta de un juego terrestre consistente y la ausencia de una línea ofensiva que protegiera a sus quarterbacks. La defensa fue la tercera peor en puntos encajados, un reflejo de la falta de presión sobre el quarterback y la debilidad en la secundaria. El equipo, en resumen, fue un conjunto de mediocridad que nunca encontró su equilibrio. El SRS de -8.83 fue el 30º de 32, y el calendario fue el más fácil de la liga con un SOS de -1.71.
Los Héroes de la Franquicia: Los Líderes Individuales
Ryan Tannehill, el quarterback de Texas A&M en su sexta temporada, fue el líder ofensivo en yardas de pase a pesar de perderse cinco partidos por lesión:
- Pases completados/intentos: 176 de 274 (64.2%)
- Yardas: 1.979
- Touchdowns: 17
- Intercepciones: 9
- Rating de pasador: 92.7
- Récord como titular: 5-5
Brock Osweiler, el quarterback suplente de 27 años, fue el segundo quarterback más productivo:
- Pases completados/intentos: 126 de 200 (63.0%)
- Yardas: 1.415
- Touchdowns: 6
- Intercepciones: 4
- Rating de pasador: 85.7
- Récord como titular: 2-3
Frank Gore, el veterano corredor de 35 años, fue el líder terrestre y una de las pocas historias positivas de la temporada:
- Acarreos: 156 para 722 yardas, 4 touchdowns
- Recepción: 12 recepciones para 87 yardas
- Reconocimientos: Don Shula Leadership Award
Gore, que había superado a Barry Sanders en la lista de yardas terrestres de todos los tiempos durante la temporada, fue el único jugador fiable de la ofensiva.
Kenyan Drake, el corredor de Alabama en su tercera temporada, fue el segundo líder terrestre:
- Acarreos: 120 para 535 yardas, 4 touchdowns
- Recepción: 53 recepciones para 477 yardas, 5 touchdowns
Drake fue el héroe del “Miami Miracle”, atrapando el lateral final y corriendo 31 yardas para el touchdown de la victoria.
Danny Amendola, el veterano receptor que llegó de los Patriots, fue el líder en recepciones:
- Recepción: 59 recepciones para 575 yardas, 1 touchdown
Kenny Stills, el receptor de 26 años, fue el líder en touchdowns por recepción:
- Recepción: 37 recepciones para 553 yardas, 6 touchdowns
Albert Wilson, el receptor de 26 años que llegó de Kansas City, fue la revelación ofensiva antes de lesionarse:
- Recepción: 26 recepciones para 391 yardas, 4 touchdowns
DeVante Parker, el receptor de Louisville en su cuarta temporada, atrapó 24 pases para 309 yardas y 1 touchdown.
Mike Gesicki, el novato de Penn State, atrapó 22 pases para 202 yardas.
Xavien Howard, el cornerback de 25 años en su tercera temporada, fue el faro de la defensa:
- Intercepciones: 7 (líder de la NFL)
- Pases defendidos: 10
- Reconocimientos: Pro Bowl
Howard, que lideró la NFL en intercepciones, fue el único jugador de los Dolphins seleccionado para el Pro Bowl. Fue la primera selección al Pro Bowl de su carrera.
Minkah Fitzpatrick, el novato de Alabama, fue la revelación defensiva:
- Intercepciones: 2 (1 devuelta para touchdown)
- Partidos: 16 (11 como titular)
- Reconocimientos: Novato Defensivo del Mes (septiembre)
Jerome Baker, el novato de Ohio State, fue el segundo líder de la defensa:
- Intercepciones: 1 (devuelta para touchdown)
- Sacks: 4.0
Cameron Wake, el ala defensiva de 36 años, fue el líder en sacks en su última temporada en Miami:
- Sacks: 6.0
- Tacleadas: 31 solitarias, 13 asistencias
Robert Quinn, el ala defensiva de 28 años que llegó de los Rams, fue el complemento perfecto de Wake:
- Sacks: 6.5
- Tacleadas: 23 solitarias, 11 asistencias
Reshad Jones, el safety veterano, fue el líder en tacleadas de la defensa:
- Tacleadas: 105 (74 solitarias, 31 asistencias)
- Intercepciones: 1
Kiko Alonso, el linebacker de 28 años, fue el segundo líder en tacleadas:
- Tacleadas: 100 (58 solitarias, 42 asistencias)
- Intercepciones: 1
Jason Sanders, el novato de New Mexico, fue uno de los jugadores más fiables del equipo:
- Goles de campo: 18 de 20 (90.0%)
- Puntos extra: 30 de 31
El Único Magnífico: Xavien Howard, el Faro en la Tormenta
A pesar del récord mediocre, la liga reconoció el talento de un jugador de Miami:
| Jugador | Posición | Selecciones Pro Bowl |
|---|---|---|
| Xavien Howard | CB | 1ª |
Fue la primera vez desde 2015 que los Dolphins enviaban a un solo jugador al Pro Bowl, un reflejo de la debacle de la temporada. Howard, que lideró la NFL con 7 intercepciones, fue el único faro en la tormenta.
El Partido de la Temporada: El “Miami Miracle” (34-33 sobre los Patriots)
El 9 de diciembre de 2018, en el Hard Rock Stadium, los Dolphins firmaron el momento más memorable de la temporada. Enfrente, los New England Patriots de Tom Brady, que llegaban con un récord de 9-3 y la mejor ofensiva de la liga.
El partido fue una montaña rusa. Los Dolphins se adelantaron 7-0 en el primer cuarto. Los Patriots, liderados por Brady, respondieron con tres touchdowns para tomar una ventaja de 21-7 en el segundo cuarto. Los Dolphins, con Tannehill al mando, remontaron hasta el 28-27 en el tercer cuarto. Los Patriots se adelantaron 33-28 en el último cuarto con un golpe de campo de Gostkowski.
Con 1:17 por jugar, los Dolphins recibieron el balón en su propia yarda 31. Tannehill completó un pase a Kenny Stills en la yarda 39 de Miami. Stills, rodeado de defensores, lanzó un lateral a DeVante Parker. Parker corrió hasta la yarda 31 de los Patriots y, en el último momento, lanzó otro lateral a Kenyan Drake, que recorrió las últimas 31 yardas hasta la end zone mientras el reloj expiraba.
El marcador final, 34-33, fue el punto más alto de la temporada. Fue el primer touchdown de la victoria con el tiempo expirado en la historia de los Dolphins.
El Legado de 2018: El Año del Milagro y el Fin de la Era Gase
Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 2018 ocupa un lugar agridulce en la memoria de los Dolphins. Fue el año del milagro, el año en que los Dolphins, en el último suspiro de una era, escribieron una de las páginas más memorables de su historia. Fue el año de Xavien Howard, el cornerback que lideró la NFL en intercepciones y se ganó un lugar en el Pro Bowl. Fue el año de Minkah Fitzpatrick y Jerome Baker, los novatos que comenzaron a forjar su leyenda. Fue el año de Frank Gore, el veterano que, a los 35 años, demostró que la edad era solo un número.
Pero 2018 fue también el año del colapso, el año en que los Dolphins, con 3-0 y 4-1, se desmoronaron en la recta final. Fue el año de la lesión de Ryan Tannehill, el año en que la ofensiva fue la quinta peor de la liga y la defensa la tercera peor. Fue el año en que Adam Gase, el entrenador que había devuelto la esperanza en 2016, fue despedido después de tres temporadas.
De aquella clase de 2018, Minkah Fitzpatrick fue traspasado a los Pittsburgh Steelers en 2019, donde se convertiría en una estrella. Mike Gesicki se convertiría en una amenaza en la zona roja durante los años siguientes. Jerome Baker se convertiría en un pilar de la defensa. Jason Sanders, el pateador de séptima ronda, se convertiría en el pateador más fiable de la franquicia.
Pero el legado de 2018 fue también el del principio del fin de la era Gase. Al año siguiente, los Dolphins firmarían un 5-11 con Brian Flores, comenzando una nueva era de reconstrucción. La sequía de playoffs se prolongaría hasta 2022, cuatro años después.
Al final de la temporada, el 30 de diciembre, Adam Gase fue despedido. Su récord en tres temporadas: 23-25. La promesa de 2016, el regreso a los playoffs, se desvaneció en la mediocridad de 2017 y 2018.
En 2018, los Dolphins no ganaron nada. Pero dejaron un legado de milagro que, durante años, sería recordado por los aficionados del sur de Florida. Y, como suele ocurrir en las grandes epopeyas, el milagro fue el canto del cisne de una era.
Ficha estadística: Miami Dolphins 2018
- Récord: 7-9 (2º en la AFC Este)
- Entrenador: Adam Gase (7-9)
- Estadio: Hard Rock Stadium
- Postemporada: No clasificó
- MVP ofensivo: Frank Gore (722 yardas terrestres, 4 TD, Don Shula Leadership Award)
- MVP defensivo: Xavien Howard (7 INT, líder de la NFL, Pro Bowl)
- Quarterback principal: Ryan Tannehill (176/274, 1.979 yardas, 17 TD, 9 INT, 92.7 rating, récord 5-5)
- Quarterback suplente: Brock Osweiler (126/200, 1.415 yardas, 6 TD, 4 INT, 85.7 rating, récord 2-3)
- Líder receptor: Danny Amendola (59 recepciones, 575 yardas, 1 TD)
- Líder terrestre: Frank Gore (156 acarreos, 722 yardas, 4 TD)
- Líder en sacks: Robert Quinn (6.5)
- Líder en intercepciones: Xavien Howard (7)
- Pro Bowlers (1): Xavien Howard (CB)
- Novatos destacados: Minkah Fitzpatrick (S, 16 partidos, 2 INT, 1 TD), Mike Gesicki (TE, 16 partidos, 22 recepciones, 202 yardas), Jerome Baker (LB, 16 partidos, 4.0 sacks, 1 INT, 1 TD), Jason Sanders (K, 18/20 FG)
- Hito histórico: El “Miami Miracle” (34-33 sobre los Patriots en la semana 14) pasa a la historia como uno de los momentos más memorables de la franquicia; Xavien Howard lidera la NFL con 7 intercepciones y es seleccionado para su primer Pro Bowl; los Dolphins terminan con su segundo récord de 7-9 consecutivo y su segunda temporada consecutiva sin playoffs; Adam Gase es despedido después de tres temporadas con un récord de 23-25.
- Movimiento del año: La purga de la plantilla que incluyó el traspaso de Jarvis Landry y las liberaciones de Ndamukong Suh, Mike Pouncey y Julius Thomas; el draft de Minkah Fitzpatrick, Mike Gesicki, Jerome Baker y Jason Sanders; el fichaje de Frank Gore, Danny Amendola y Brock Osweiler; el “Miami Miracle” que se convirtió en el punto más alto de la temporada.
