2017: El Año del Retroceso y la Tormenta Perfecta. Cuando la Lesión de Tannehill, el Huracán y el Regreso de Cutler Descarrilaron el Sueño de los Playoffs
El 5 de agosto de 2017, una noticia sacudió los cimientos de la franquicia. Ryan Tannehill, el quarterback que había liderado a los Dolphins a su primera aparición en playoffs en ocho años, se había roto el ligamento cruzado anterior durante un entrenamiento. Temporada terminada. De repente, el sueño de repetir la hazaña de 2016 se desvanecía en el aire húmedo del sur de Florida.
La llamada de auxilio de Adam Gase, el entrenador de 39 años que había devuelto la esperanza a Miami, fue a un viejo conocido. Jay Cutler, el quarterback de 34 años que se había retirado en mayo para convertirse en comentarista de televisión, recibió una oferta que no pudo rechazar: 10 millones de dólares por una temporada para salir del retiro y salvar a los Dolphins. La afición, que había visto a su equipo volar con Tannehill, se preguntaba si el veterano de los Bears podría replicar la magia.
La temporada de 2017 fue el año del retroceso y la tormenta perfecta. El año en que los Dolphins, que habían llegado a los playoffs en 2016, cayeron a un 6-10 que supo a fracaso. El año en que el huracán Irma obligó a aplazar el partido inaugural, y el equipo jugó 16 semanas consecutivas sin descanso. Fue el año de la ofensiva anémica, que anotó solo 281 puntos (el 28º de la liga), y de la defensa porosa, que encajó 393 puntos (el 29º). Fue, sobre todo, el año en que los Dolphins, después de haber rozado la gloria en 2016, volvieron a la mediocridad.
Bienvenidos a 2017: el año del retroceso y la tormenta perfecta.
La Tormenta Perfecta: La Lesión de Tannehill y la Llegada de Cutler
El 3 de agosto de 2017, durante un entrenamiento en el campamento de pretemporada, Ryan Tannehill cayó al césped del Baptist Health Training Facility. Su rodilla izquierda, la misma que le había obligado a perderse el final de la temporada 2016, había cedido. La resonancia magnética confirmó lo peor: ligamento cruzado anterior roto.
La noticia fue un golpe devastador. Tannehill, que había liderado a los Dolphins a un récord de 8-5 como titular en 2016, era el corazón de la ofensiva. Sin él, el equipo se quedaba sin su líder. Adam Gase, que había sido coordinador ofensivo de Peyton Manning en Denver, llamó al propio Manning para preguntarle si consideraría salir del retiro. Manning declinó. Gase, desesperado, recurrió a su plan B: Jay Cutler.
Cutler, que había jugado para Gase en Chicago en 2015, estaba disfrutando de su retiro como comentarista de la cadena Fox. Pero la oferta de los Dolphins, un contrato de un año por 10 millones de dólares, era demasiado tentadora. El 7 de agosto, Cutler firmó con Miami. La afición, dividida entre la esperanza y el escepticismo, se preguntaba si el veterano de 34 años, que había lanzado 14 intercepciones en 2016, podría replicar la magia de Tannehill.
Cutler no era Tannehill. Era un quarterback de brazo fuerte pero errático, un jugador que había pasado 11 temporadas en Chicago y Denver sin ganar un solo partido de playoffs. Su llegada a Miami fue recibida con una mezcla de esperanza y resignación. “No salió del retiro para estar en el banquillo”, declaró Gase. Cutler fue nombrado titular indiscutible.
El Draft de la Nueva Defensa: Charles Harris y la Cosecha del Futuro
El draft de 2017 fue una declaración de intenciones: los Dolphins necesitaban reconstruir su defensa. Con la vigésima segunda selección global, Miami eligió a Charles Harris, un ala defensiva de Missouri. Harris, de 1,91 metros y 113 kilos, era un cazamariscales explosivo que había acumulado 16 sacks en sus dos últimas temporadas universitarias. Los Dolphins esperaban que fuera el sucesor de Cameron Wake, que tenía 35 años. En su año de novato, Harris disputó 16 partidos (4 como titular) y registró 2.0 sacks. Su impacto fue limitado, pero el potencial estaba ahí.
En la segunda ronda, con la selección 54, Miami eligió a Raekwon McMillan, un linebacker de Ohio State. McMillan, de 1,88 metros y 110 kilos, era un líder nato con una capacidad instintiva para leer jugadas. Su año de novato se truncó en la pretemporada: se rompió el ligamento cruzado anterior y fue enviado a la reserva de lesionados.
En la tercera ronda, con la selección 97, los Dolphins eligieron a Cordrea Tankersley, un cornerback de Clemson. Tankersley, de 1,85 metros y 90 kilos, era un atleta físico con manos seguras. En su año de novato, disputó 13 partidos (9 como titular) y registró 2 intercepciones.
En la quinta ronda, los Dolphins multiplicaron sus opciones. Con la selección 164, eligieron a Isaac Asiata, un guardia de Utah. Con la selección 178, eligieron a Davon Godchaux, un tackle defensivo de LSU. Godchaux, de 1,91 metros y 140 kilos, se convertiría en un titular fiable durante cuatro temporadas en Miami, acumulando 6.0 sacks y 2 fumbles recuperados. En la sexta ronda, con la selección 194, los Dolphins eligieron a Vincent Taylor, otro tackle defensivo de Oklahoma State. En la séptima ronda, con la selección 237, eligieron a Isaiah Ford, un receptor de Virginia Tech.
| Ronda | Pick | Jugador | Posición | Universidad | Legado en el equipo |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 22 | Charles Harris | DE | Missouri | 2 temporadas, 32 partidos, 3.0 sacks. Traspasado a Atlanta en 2019 |
| 2 | 54 | Raekwon McMillan | LB | Ohio State | 1 temporada (IR), 2 partidos en 2018 antes de ser traspasado |
| 3 | 97 | Cordrea Tankersley | CB | Clemson | 2 temporadas, 20 partidos, 9 titularidades, 2 intercepciones |
| 5 | 164 | Isaac Asiata | G | Utah | 2 temporadas, 6 partidos |
| 5 | 178 | Davon Godchaux | DT | LSU | 4 temporadas, 55 partidos, 6.0 sacks, 2 fumbles recuperados |
| 6 | 194 | Vincent Taylor | DT | Oklahoma State | 2 temporadas, 21 partidos, 2.0 sacks |
| 7 | 237 | Isaiah Ford | WR | Virginia Tech | 2 temporadas, 14 partidos, 3 recepciones |
El draft de 2017 fue una cosecha de potencial no realizado. Harris nunca alcanzó el estatus de estrella y fue traspasado en 2019. McMillan se perdió su año de novato por lesión y nunca recuperó su nivel. Tankersley fue un titular aceptable durante dos temporadas antes de ser liberado. Godchaux fue el único jugador de la cosecha que se convirtió en un contribuyente sólido a largo plazo. Fue un draft que, en retrospectiva, no cumplió con las expectativas.
La Fiebre del Dinero: Los Fichajes que lo Cambiaron Todo (y Nada)
El verano de 2017 fue el de la inversión en veteranos. Los Dolphins, con un estimado de 30 millones de dólares en espacio salarial, salieron a la caza de talento:
| Posición | Jugador | Equipo anterior | Contrato |
|---|---|---|---|
| QB | Jay Cutler | Chicago Bears (retirado) | 1 año, 10 millones |
| TE | Julius Thomas | Jacksonville Jaguars | Intercambio por una 7ª ronda |
| OLB | Lawrence Timmons | Pittsburgh Steelers | 2 años, 12 millones |
| DE | William Hayes | Los Angeles Rams | Intercambio por una 6ª ronda |
| FS | Nate Allen | Oakland Raiders | 1 año, 3.4 millones |
| TE | Anthony Fasano | Tennessee Titans | 1 año, 2.75 millones |
Cutler, el fichaje estrella, fue un fracaso. Su rating de pasador de 80.8 fue mediocre, y sus 14 intercepciones lastraron a una ofensiva que ya era anémica. Su falta de movilidad y su tendencia a lanzar pases erráticos fueron evidentes durante toda la temporada.
Timmons, el linebacker de 31 años que había pasado 10 temporadas en Pittsburgh, fue otro fichaje que salió mal. Antes del primer partido de la temporada, Timmons desapareció del equipo y fue suspendido por conducta personal. Su temporada en Miami fue un desastre.
Thomas, el tight end que había sido una estrella en Denver bajo la tutela de Gase, fue un fracaso. En 14 partidos, atrapó 28 pases para 251 yardas y 2 touchdowns. Sus problemas de salud y su falta de producción llevaron a su liberación al final de la temporada.
Hayes, el ala defensiva de 32 años, fue el único fichaje que funcionó. En 14 partidos, registró 3.0 sacks y fue una presencia constante en la línea defensiva antes de lesionarse.
El Mapa de Mando: La Estructura de un Barco a la Deriva
El organigrama de los Dolphins en 2017 reflejaba la continuidad del proyecto de Gase, pero también la incertidumbre de una franquicia en transición. Gase, en su segunda temporada como head coach, había perdido a su coordinador defensivo, Vance Joseph, que se había marchado a Denver como head coach. Matt Burke fue promovido a coordinador defensivo.
| Posición | Nombre |
|---|---|
| Head Coach | Adam Gase |
| Coordinador Ofensivo | Clyde Christensen |
| Coordinador Defensivo | Matt Burke |
| Quarterbacks | Bo Hardegree |
| Running Backs | Danny Barrett |
| Wide Receivers | Shawn Jefferson |
| Tight Ends | Shane Day |
| Línea Ofensiva | Chris Foerster |
| Línea Defensiva | Terrell Williams |
| Linebackers | Frank Bush |
| Secundaria | Lou Anarumo |
| Equipos Especiales | Darren Rizzi |
La falta de continuidad en el cuerpo técnico (dos coordinadores defensivos en dos años: Joseph en 2016, Burke en 2017) pasó factura a una defensa que necesitaba estabilidad. La ofensiva, con Cutler al mando, nunca encontró su ritmo.
El Verano de la Tormenta: La Pretemporada y el Huracán Irma
Los Dolphins llegaron al campamento de entrenamiento con la moral alta, pero con la incertidumbre de un nuevo quarterback. La pretemporada, un 1-3, fue un presagio de lo que estaba por venir.
El 5 de septiembre, el huracán Irma, una tormenta de categoría 5, se dirigía hacia el sur de Florida. El partido inaugural de la temporada contra los Tampa Bay Buccaneers, programado para el 10 de septiembre, fue aplazado. El partido se reprogramó para el 19 de noviembre, y la semana 1 se convirtió en la semana de descanso para ambos equipos. Fue la primera vez desde 2001 que un equipo tenía una semana de descanso en la semana 1.
La consecuencia: los Dolphins jugaron 16 semanas consecutivas sin descanso. Un calendario brutal que pasó factura a un equipo ya diezmado por las lesiones.
La Temporada Regular: El 6-10 del Retroceso
Septiembre: El Arranque Frío
17 de septiembre: en el Los Angeles Memorial Coliseum, los Dolphins cayeron 19-20 ante los Los Angeles Chargers. Jay Cutler, en su debut como Dolphin, completó 24 de 33 pases para 230 yardas y un touchdown. 0-1.
24 de septiembre: en el MetLife Stadium, los Dolphins fueron aniquilados 6-20 por los New York Jets. La ofensiva, limitada a 6 puntos, no pudo con la defensa de los Jets. 0-2.
1 de octubre: en el Wembley Stadium de Londres, los Dolphins derrotaron a los New Orleans Saints por 20-0. Fue la primera victoria de la temporada, y la primera blanqueada de los Dolphins desde 2014. 1-2.
8 de octubre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 16-27 ante los Tennessee Titans. 1-3.
Octubre: La Montaña Rusa
15 de octubre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins derrotaron a los Atlanta Falcons por 20-17. Fue la segunda victoria de la temporada. 2-3.
22 de octubre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 31-28 ante los New York Jets. 2-4.
26 de octubre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins derrotaron a los Baltimore Ravens por 40-0. Fue la mayor victoria de la temporada. 3-4.
31 de octubre: el día de Halloween, los Dolphins ejecutaron un movimiento que sorprendió a toda la liga. Traspasaron a Jay Ajayi, su corredor estrella que había corrido para 1.272 yardas en 2016, a los Philadelphia Eagles a cambio de una selección de cuarta ronda del draft de 2018. Ajayi, que había tenido problemas con la directiva y con Gase, se marchaba a los eventuales campeones del Super Bowl. La decisión fue criticada por muchos aficionados, que veían en Ajayi el motor de la ofensiva.
Noviembre: El Colapso
5 de noviembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 21-27 ante los Oakland Raiders. 3-5.
13 de noviembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins perdieron 23-36 ante los Carolina Panthers. 3-6.
19 de noviembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins derrotaron a los Tampa Bay Buccaneers por 30-20 en el partido aplazado por el huracán Irma. 4-6.
26 de noviembre: en el Gillette Stadium de Foxboro, los Dolphins cayeron 17-35 ante los New England Patriots. 4-7.
Diciembre: El Colapso Final
3 de diciembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 20-35 ante los Denver Broncos. 4-8.
11 de diciembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins firmaron la mayor sorpresa de la temporada. Derrotaron a los New England Patriots por 27-20. Fue la segunda victoria de Miami sobre los Patriots en tres años, y la única alegría de una temporada que se desmoronaba. 5-8.
17 de diciembre: en Buffalo, los Dolphins cayeron 16-24 ante los Bills. 5-9.
24 de diciembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 13-29 ante los Kansas City Chiefs. Fue la eliminación matemática de los playoffs. 5-10.
31 de diciembre: en el Hard Rock Stadium, los Dolphins cayeron 16-22 ante los Buffalo Bills. Fue la tercera derrota consecutiva, y la novena en los últimos once partidos. 6-10.
Los Dolphins, que habían empezado la temporada con la esperanza de repetir la hazaña de 2016, terminaban con un récord de 6-10, su primera temporada perdedora bajo Adam Gase. Fue el noveno año consecutivo sin playoffs.
Los Números de una Temporada de Retroceso
Las estadísticas de 2017 reflejan la realidad de un equipo que fue mediocre en todos los aspectos:
| Categoría | Total | Por Partido | Rango NFL |
|---|---|---|---|
| Puntos Anotados | 281 | 17.6 | 28º de 32 |
| Puntos Encajados | 393 | 24.6 | 29º de 32 |
| Yardas Totales Ofensivas | 4.923 | 307.7 | - |
| Yardas Aéreas | 3.792 | 237.0 | - |
| Yardas Terrestres | 1.131 | 70.7 | - |
| Sacks del Equipo | 30 | - | - |
| Intercepciones Defensivas | 9 | - | - |
| Pérdidas de Balón Cometidas | 23 | - | - |
| Diferencia de Puntos | -112 | - | - |
| SRS | -6.26 | - | 27º de 32 |
| SOS | .74 | - | - |
La ofensiva fue la cuarta peor de la liga en puntos anotados, un reflejo de la inestabilidad en la posición de quarterback, la falta de un juego terrestre consistente y la ausencia de una línea ofensiva que protegiera a Cutler. La defensa fue la tercera peor en puntos encajados, un reflejo de la falta de presión sobre el quarterback y la debilidad en la secundaria. El equipo, en resumen, fue un conjunto de mediocridad que nunca encontró su equilibrio.
Los Héroes de la Franquicia: Los Líderes Individuales
Jay Cutler, el quarterback de 34 años que salió del retiro, fue el líder ofensivo en yardas de pase:
- Pases completados/intentos: 266 de 429 (62.0%)
- Yardas: 2.666
- Touchdowns: 19
- Intercepciones: 14
- Rating de pasador: 80.8
- Récord como titular: 4-10
Matt Moore, el quarterback suplente de 33 años, jugó en 4 partidos (2 como titular):
- Pases completados/intentos: 78 de 127 (61.4%)
- Yardas: 861
- Touchdowns: 4
- Intercepciones: 5
- Récord como titular: 1-1
Jarvis Landry, el receptor de LSU en su cuarta temporada, fue el líder en recepciones y el motor de la ofensiva:
- Recepción: 112 recepciones para 987 yardas, 9 touchdowns
- Reconocimientos: Pro Bowl
Landry estableció un récord de franquicia con 112 recepciones en una temporada, superando su propia marca de 110 en 2015.
Kenyan Drake, el corredor de Alabama en su segunda temporada, fue el líder terrestre después del traspaso de Ajayi:
- Acarreos: 133 para 644 yardas, 3 touchdowns
- Recepción: 32 recepciones para 239 yardas, 1 touchdown
DeVante Parker, el receptor de Louisville en su tercera temporada, fue el segundo receptor más productivo:
- Recepción: 57 recepciones para 670 yardas, 1 touchdown
Kenny Stills, el receptor de 25 años, fue el líder en touchdowns por recepción:
- Recepción: 58 recepciones para 847 yardas, 6 touchdowns
Julius Thomas, el tight end de 29 años, atrapó 28 pases para 251 yardas y 2 touchdowns.
Cameron Wake, el ala defensiva de 35 años, fue el faro de la defensa:
- Sacks: 10.5
- Tacleadas: 36 solitarias, 8 asistencias
- Reconocimientos: Pro Bowl
Wake, a sus 35 años, demostró que la edad era solo un número.
Ndamukong Suh, el tackle defensivo de 30 años, fue el segundo líder de la línea defensiva:
- Sacks: 4.5
- Tacleadas: 58 solitarias, 22 asistencias
- Reconocimientos: Pro Bowl
Reshad Jones, el safety de 29 años, fue el líder en tacleadas de la defensa:
- Tacleadas: 122 (97 solitarias, 25 asistencias)
- Intercepciones: 2
- Touchdowns defensivos: 2
- Reconocimientos: Pro Bowl
Xavien Howard, el cornerback de 24 años en su segunda temporada, fue el líder en intercepciones:
- Intercepciones: 4
- Pases defendidos: 13
Kiko Alonso, el linebacker de 27 años, fue el segundo líder en tacleadas:
- Tacleadas: 115 (73 solitarias, 42 asistencias)
- Sacks: 1.0
Cody Parkey, el pateador de 25 años, fue uno de los jugadores más fiables del equipo:
- Goles de campo: 21 de 23 (91.3%)
- Puntos extra: 23 de 26
Matt Haack, el pateador de despeje de 23 años, fue una de las armas más fiables del equipo:
- Despejes: 75 para 3.327 yardas (44.4 de media)
Los Dos Magníficos: Pro Bowlers 2017
A pesar del récord mediocre, la liga reconoció el talento de dos jugadores de Miami, ambos defensivos:
| Jugador | Posición | Selecciones Pro Bowl |
|---|---|---|
| Reshad Jones | S | 3ª |
| Jarvis Landry | WR | 2ª |
Además, Cameron Wake y Ndamukong Suh fueron seleccionados como alternas, pero no participaron. Fue la segunda temporada consecutiva con al menos dos selecciones al Pro Bowl, un reflejo de la calidad individual en medio de la mediocridad colectiva.
El Partido de la Temporada: La Victoria sobre los Patriots (27-20)
El 11 de diciembre de 2017, en el Hard Rock Stadium, los Dolphins firmaron su mejor actuación de la temporada. Enfrente, los New England Patriots de Tom Brady, que llegaban con un récord de 10-2 y la mejor ofensiva de la liga.
El partido fue una declaración de principios. La defensa de Miami, liderada por Cameron Wake y Reshad Jones, limitó a los Patriots a 20 puntos y cero conversiones en tercera oportunidad. Jay Cutler, en su mejor actuación de la temporada, lanzó para 252 yardas y dos touchdowns. La ofensiva terrestre, con Kenyan Drake corriendo para 114 yardas, controló el reloj.
El marcador final, 27-20, fue la segunda victoria de los Dolphins sobre los Patriots en tres años. Fue el punto más alto de la temporada, y el momento en que los aficionados empezaron a creer que los playoffs eran posibles.
Pero, como suele ocurrir en las grandes tragedias, fue el canto del cisne de una temporada que prometía tanto y entregó tan poco.
El Legado de 2017: El Año del Retroceso y la Tormenta Perfecta
Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 2017 ocupa un lugar agridulce en la memoria de los Dolphins. Fue el año del retroceso, el año en que la franquicia, después de haber llegado a los playoffs en 2016, cayó a la mediocridad. Fue el año de la lesión de Ryan Tannehill, el año en que Jay Cutler salió del retiro y no pudo replicar la magia de su predecesor. Fue el año del huracán Irma, el año en que los Dolphins jugaron 16 semanas consecutivas sin descanso. Fue el año del traspaso de Jay Ajayi, el año en que la ofensiva fue la cuarta peor de la liga y la defensa la tercera peor.
De aquella clase de 2017, Davon Godchaux se convertiría en un titular fiable durante cuatro temporadas en Miami, acumulando 6.0 sacks y 2 fumbles recuperados. Charles Harris, la primera ronda, fue traspasado a Atlanta en 2019 después de dos temporadas decepcionantes. Raekwon McMillan se perdió su año de novato por lesión y nunca recuperó su nivel. Cordrea Tankersley fue un titular aceptable durante dos temporadas antes de ser liberado.
Pero el legado de 2017 fue también el del principio del fin de la era Gase. Al año siguiente, los Dolphins firmarían un 7-9, y Gase sería despedido al final de la temporada 2018. La sequía de playoffs se prolongaría hasta 2022, cinco años después.
Al final de la temporada, Adam Gase reunió a sus jugadores en el vestuario del Hard Rock Stadium, después de la derrota 22-16 ante los Bills. “Hemos tenido un año difícil”, les dijo. “Hemos tenido lesiones, hemos tenido un huracán, hemos tenido un quarterback que salió del retiro. Pero hemos demostrado que tenemos carácter. Hemos ganado partidos que nadie esperaba. Eso es algo de lo que podemos estar orgullosos”.
Gase no sabía entonces que 2017 sería el primero de dos años de mediocridad. Al año siguiente, los Dolphins firmarían un 7-9, y Gase sería despedido. La promesa de 2016, el regreso a los playoffs, se desvaneció en la mediocridad de 2017 y 2018.
En 2017, los Dolphins no ganaron nada. Pero demostraron que, incluso en los años de tormenta, el talento individual podía brillar. Jarvis Landry, con sus 112 recepciones, estableció un récord de franquicia. Reshad Jones, con sus 122 tacleadas y 2 touchdowns defensivos, fue seleccionado para el Pro Bowl. Cameron Wake, con 10.5 sacks a los 35 años, demostró que la edad era solo un número.
Y, como suele ocurrir en las grandes epopeyas, la tormenta perfecta fue el preludio de una nueva era de reconstrucción.
Ficha estadística: Miami Dolphins 2017
- Récord: 6-10 (3º en la AFC Este)
- Entrenador: Adam Gase (6-10)
- Estadio: Hard Rock Stadium
- Postemporada: No clasificó
- MVP ofensivo: Jarvis Landry (112 recepciones, 987 yardas, 9 TD, Pro Bowl)
- MVP defensivo: Reshad Jones (122 tacleadas, 2 INT, 2 TD defensivos, Pro Bowl)
- Quarterback principal: Jay Cutler (266/429, 2.666 yardas, 19 TD, 14 INT, 80.8 rating)
- Quarterback suplente: Matt Moore (78/127, 861 yardas, 4 TD, 5 INT)
- Líder receptor: Jarvis Landry (112 recepciones, 987 yardas, 9 TD)
- Líder terrestre: Kenyan Drake (133 acarreos, 644 yardas, 3 TD)
- Líder en sacks: Cameron Wake (10.5)
- Líder en intercepciones: Xavien Howard (4)
- Pro Bowlers (2): Reshad Jones (S), Jarvis Landry (WR)
- Novatos destacados: Charles Harris (DE, 16 partidos, 2.0 sacks), Davon Godchaux (DT, 16 partidos, 2.0 sacks), Cordrea Tankersley (CB, 13 partidos, 9 titularidades, 2 INT), Raekwon McMillan (LB, IR)
- Hito histórico: Los Dolphins terminan con su primera temporada perdedora bajo Adam Gase; el equipo empieza 1-3 y nunca se recupera; Jay Cutler sale del retiro y firma por 10 millones de dólares; Jarvis Landry establece un récord de franquicia con 112 recepciones en una temporada; el huracán Irma obliga a aplazar el partido inaugural, y los Dolphins juegan 16 semanas consecutivas sin descanso; los Dolphins traspasan a Jay Ajayi a los Philadelphia Eagles el 31 de octubre; la derrota ante los Kansas City Chiefs en la semana 16 elimina matemáticamente a los Dolphins de los playoffs.
- Movimiento del año: La lesión de Ryan Tannehill en la pretemporada; el fichaje de Jay Cutler; el traspaso de Jay Ajayi a Philadelphia; la selección de Charles Harris en la primera ronda del draft; la temporada de Jarvis Landry, que estableció un récord de franquicia con 112 recepciones.
