2013: El Año del Logo y el Escándalo. Cuando la Promesa de un 3-0 se Desvaneció Entre Sacks y Bullying
El 22 de septiembre de 2013, en el Sun Life Stadium de Miami Gardens, 65.000 almas se congregaron para ver a unos Dolphins que volaban. Enfrente, los Atlanta Falcons, uno de los equipos más temidos de la NFC. Los Dolphins, con un 2-0 recién estrenado, buscaban su tercera victoria consecutiva para empezar la temporada por primera vez desde 2002.
El partido fue una montaña rusa. Los Dolphins perdían 10-0 en el segundo cuarto. Pero Ryan Tannehill, el quarterback de segundo año, se negó a rendirse. Lideró dos touchdowns en los últimos dos minutos de la primera mitad para empatar el partido. En el último cuarto, con 1:08 por jugar y el marcador 23-20 en contra, Tannehill condujo a Miami 75 yardas en ocho jugadas y encontró a Brandon Gibson para el touchdown de la victoria. 27-23. 3-0. La ciudad de Miami, que llevaba cinco años sin ver a su equipo en los playoffs, empezaba a soñar.
Fue el punto más alto de la temporada. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo. Los Dolphins, que habían empezado 3-0, terminaron con 8-8, su quinta temporada consecutiva sin playoffs. La ofensiva fue la 26ª de la liga en puntos anotados. La línea ofensiva permitió 58 sacks, la peor marca de la NFL. Y un escándalo de acoso escolar sacudió los cimientos de la franquicia, dejando a dos linieros ofensivos fuera del equipo y manchando para siempre la reputación de la organización.
2013 fue el año del logo y el escándalo. El año en que los Dolphins, con un nuevo diseño en el casco y un quarterback en ascenso, estuvieron a punto de romper la sequía de playoffs… y se derrumbaron en el último suspiro.
Bienvenidos a 2013: el año de la promesa incumplida.
El Nuevo Rostro: Un Logo para una Nueva Era
El 27 de marzo de 2013, los Dolphins presentaron su nuevo logo. El diseño, que reemplazaba al que había estado en uso desde 1997, era más moderno, más estilizado, con un delfín más agresivo y un sol naranja más brillante. El equipo también actualizó sus uniformes, eliminando el azul marino de los números y adoptando un aqua más vibrante. Era una declaración de intenciones: los Dolphins de la era Philbin y Tannehill no eran los Dolphins del pasado. Eran un equipo nuevo, con una nueva identidad, listo para competir.
El nuevo logo fue recibido con opiniones divididas. Algunos aficionados lo celebraron como un soplo de aire fresco. Otros lo criticaron por ser demasiado moderno, demasiado corporativo. Pero, como el tiempo demostraría, el logo no fue lo único que cambió en 2013.
La Gran Apuesta: Dion Jordan y la Cosecha del Fracaso
El draft de 2013 fue la apuesta más arriesgada de la era Philbin-Ireland. Los Dolphins, que tenían la duodécima selección global, negociaron con los Oakland Raiders para subir hasta el tercer puesto. El precio: una segunda ronda. El objetivo: Dion Jordan, un ala defensiva de Oregon de 1,98 metros y 112 kilos, considerado uno de los mejores prospectos defensivos del draft.
Jordan llegaba con la etiqueta de “el cazamariscales del futuro”. Era rápido, atlético, y tenía un primer paso explosivo. Pero también llegaba con preguntas sobre su capacidad para adaptarse al esquema 4-3 de los Dolphins, que ya contaba con Cameron Wake y Olivier Vernon en los extremos. La selección fue criticada por muchos analistas, que señalaban que Miami necesitaba desesperadamente un liniero ofensivo para proteger a Ryan Tannehill, y que la elección de Jordan era un lujo que no podían permitirse.
El resto de la cosecha de 2013 fue igualmente decepcionante:
| Ronda | Pick | Jugador | Posición | Universidad | Legado en el equipo |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 3 | Dion Jordan | DE | Oregon | 3 temporadas, 26 partidos, 3.0 sacks. Suspendido múltiples veces. Fracaso absoluto |
| 2 | 54 | Jamar Taylor | CB | Boise State | 3 temporadas, 28 partidos, 9 titularidades |
| 3 | 77 | Dallas Thomas | OL | Tennessee | 3 temporadas, 37 partidos, 26 titularidades |
| 3 | 93 | Will Davis | CB | Utah State | 2 temporadas, 20 partidos |
| 4 | 104 | Jelani Jenkins | LB | Florida | 4 temporadas, 55 partidos, 28 titularidades. Sólido contribuyente |
| 4 | 106 | Dion Sims | TE | Michigan State | 4 temporadas, 56 partidos, 18 titularidades. Bloqueador fiable |
| 5 | 164 | Mike Gillislee | RB | Florida | 1 temporada, 4 partidos |
| 5 | 166 | Caleb Sturgis | K | Florida | 4 temporadas, 51 partidos, 68.2% en goles de campo |
| 7 | 250 | Don Jones | DB | Arkansas State | 2 temporadas, 21 partidos |
El draft de 2013 fue un desastre. Dion Jordan, el jugador por el que los Dolphins habían sacrificado una segunda ronda, nunca justificó su estatus. Fue suspendido en múltiples ocasiones por violar la política de sustancias de la NFL y nunca logró consolidarse como titular. Para empeorar las cosas, los Philadelphia Eagles seleccionaron al tackle Lane Johnson con la siguiente elección, un jugador que sigue siendo uno de los mejores linieros ofensivos de la NFL una década después. Jamar Taylor y Will Davis fueron fracasos en la secundaria. Dallas Thomas fue un liniero ofensivo mediocre en un equipo que necesitaba desesperadamente protección para Tannehill. Solo Jelani Jenkins, Dion Sims y Caleb Sturgis aportaron algo de valor.
La Fiebre del Dinero: Los Fichajes que lo Cambiaron Todo (y Nada)
El verano de 2013 fue el de la inversión millonaria. Los Dolphins, con un estimado de 45 millones de dólares en espacio salarial, salieron a la caza de talento. Y lo hicieron con la chequera bien abierta:
| Posición | Jugador | Equipo anterior | Contrato |
|---|---|---|---|
| WR | Mike Wallace | Pittsburgh Steelers | 5 años, 60 millones |
| LB | Dannell Ellerbe | Baltimore Ravens | 5 años, 35 millones |
| LB | Philip Wheeler | Oakland Raiders | 5 años, 26 millones |
| WR | Brandon Gibson | St. Louis Rams | 3 años, 9.7 millones |
| CB | Brent Grimes | Atlanta Falcons | 1 año, 5.5 millones |
| TE | Dustin Keller | New York Jets | 1 año, 4.2 millones |
| OT | Tyson Clabo | Atlanta Falcons | 1 año, 3.5 millones |
Wallace, el receptor veloz que había promediado más de 17 yardas por recepción en Pittsburgh, llegaba con la etiqueta de “arma de élite”. Pero su química con Tannehill nunca cuajó. El quarterback lanzaba profundo una y otra vez a Wallace, pero las conexiones fallaban. Wallace terminó el año con 73 recepciones para 930 yardas y 5 touchdowns, todas ellas marcas personales por debajo de su rendimiento en Pittsburgh. El “Worst Play” de la temporada, según la AP, fue precisamente esa: “Tannehill lanzando largo a Mike Wallace. Fallaron una y otra vez”.
Brent Grimes, la apuesta barata de un año, fue el acierto del verano. El esquinero, que había sido liberado por Atlanta tras una lesión de Aquiles, se convirtió en el líder de la secundaria: 4 intercepciones, 15 pases defendidos y un regreso de intercepción de 94 yardas para touchdown. Fue seleccionado para el Pro Bowl.
Dustin Keller, el tight end que había llegado de los Jets, se lesionó de gravedad en la pretemporada y apenas jugó. Fue el primer fracaso de una lista que, con el tiempo, se convertiría en una colección de contratos inflados y rendimientos decepcionantes.
El Mapa de Mando: La Continuidad de Philbin
El organigrama de los Dolphins en 2013 reflejaba la continuidad del proyecto de Philbin:
| Posición | Nombre |
|---|---|
| Head Coach | Joe Philbin |
| Coordinador Ofensivo | Mike Sherman |
| Coordinador Defensivo | Kevin Coyle |
| Quarterbacks | Zac Taylor |
| Running Backs | Jeff Nixon |
| Wide Receivers | Ken O’Keefe |
| Tight Ends | Dan Campbell |
| Línea Ofensiva | Jim Turner |
| Línea Defensiva | Kacy Rodgers |
| Linebackers | George Edwards |
| Secundaria | Lou Anarumo |
| Equipos Especiales | Darren Rizzi |
La continuidad era la clave. Pero la falta de talento en la línea ofensiva y la incapacidad del cuerpo técnico para adaptar el esquema a las fortalezas de los jugadores pasarían factura a un equipo que necesitaba dar el salto definitivo.
El Verano de la Esperanza: El 3-0 que Engañó a la Afición
Los Dolphins llegaron al campamento de entrenamiento con la moral alta, pero con la incertidumbre de una nueva temporada. La pretemporada, un 2-2, fue un aperitivo de lo que estaba por venir.
La temporada regular comenzó como un sueño. El 8 de septiembre, en Cleveland, los Dolphins derrotaron a los Browns por 23-10. 1-0.
El 15 de septiembre, en Indianápolis, los Dolphins firmaron su segunda victoria consecutiva. Derrotaron a los Colts por 24-20. 2-0.
El 22 de septiembre, en casa, los Dolphins completaron el 3-0 con una victoria agónica sobre los Atlanta Falcons. Tannehill, que había sido capturado cinco veces y había perdido dos balones, lideró la remontada en los últimos minutos. Encontró a Brandon Gibson para el touchdown de la victoria con 1:08 por jugar. 27-23. 3-0.
La ciudad de Miami, que llevaba cinco años sin ver a su equipo en los playoffs, empezaba a soñar. Pero el sueño duraría poco.
La Temporada Regular: El 8-8 del Colapso
Septiembre: El 3-0 Perfecto
8 de septiembre: en Cleveland, W 23-10. 1-0. 15 de septiembre: en Indianápolis, W 24-20. 2-0. 22 de septiembre: en casa, W 27-23 vs Atlanta Falcons. 3-0.
Octubre: El Desplome
30 de septiembre: en casa, los Dolphins cayeron 17-38 ante los New Orleans Saints. Fue un baño de realidad. La defensa, que había sido tan fiable en las primeras tres semanas, concedió 38 puntos. 3-1.
6 de octubre: en casa, los Dolphins perdieron 20-22 ante los Baltimore Ravens. 3-2.
14 de octubre: en casa, los Dolphins cayeron 21-31 ante los Buffalo Bills. 3-3.
20 de octubre: en casa, los Dolphins derrotaron a los San Diego Chargers por 24-20. 4-3.
27 de octubre: en Foxboro, los Dolphins cayeron 17-27 ante los New England Patriots. 4-4.
Noviembre: La Montaña Rusa
31 de octubre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Cincinnati Bengals por 22-20 en tiempo extra. 5-4.
11 de noviembre: en casa, los Dolphins cayeron 19-22 ante los Tampa Bay Buccaneers. 5-5.
17 de noviembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los San Diego Chargers por 20-16. 6-5.
24 de noviembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Carolina Panthers por 20-16. 7-5.
Diciembre: El Colapso Final
1 de diciembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los New York Jets por 23-3. 8-5.
9 de diciembre: en casa, los Dolphins cayeron 34-28 ante los Pittsburgh Steelers en tiempo extra. 8-6.
15 de diciembre: en Buffalo, los Dolphins fueron aniquilados 0-19 por los Bills. 8-7.
22 de diciembre: en el Sun Life Stadium, los Dolphins cayeron 20-7 ante los New York Jets en la última jornada. Con una oportunidad de playoffs en juego, los Dolphins desperdiciaron una ventaja temprana, cometieron tres pérdidas de balón en la segunda mitad y perdieron el partido. 8-8.
Los Dolphins, que habían empezado 3-0 y habían llegado a 8-5, se quedaron fuera de los playoffs por quinto año consecutivo. Fue el colapso más doloroso desde 2002. En los últimos dos partidos, fueron superados 39-7. “Nuestro récord es 8-8, y eso es la definición de mediocre”, declaró Brent Grimes.
El Escándalo de Bullying: La Mancha que Nunca se Borró
En medio de la temporada, un escándalo sacudió los cimientos de la franquicia. El 5 de noviembre de 2013, el liniero ofensivo Jonathan Martin abandonó el equipo después de un incidente en la cafetería del vestuario. Días después, se reveló que Martin había sido víctima de acoso escolar por parte de sus compañeros de línea, especialmente del guardia Richie Incognito.
El escándalo se convirtió en una tormenta mediática. Incognito fue suspendido indefinidamente. Martin fue transferido a los San Francisco 49ers. La NFL inició una investigación que reveló una cultura de acoso y abuso en el vestuario de los Dolphins. El incidente manchó la reputación de la franquicia y puso en entredicho el liderazgo de Joe Philbin y Jeff Ireland. El escándalo dejó a dos linieros ofensivos titulares fuera del equipo para el resto del año. La temporada, que ya era un desafío, se convirtió en una pesadilla.
Los Números de una Temporada de Promesa Incumplida
Las estadísticas de 2013 reflejan la realidad de un equipo que fue mediocre en todos los aspectos:
| Categoría | Total | Por Partido | Rango NFL |
|---|---|---|---|
| Puntos Anotados | 317 | 19.8 | 26º de 32 |
| Puntos Encajados | 335 | 20.9 | 8º de 32 |
| Sacks Permitidos | 58 | - | 1º de 32 (peor) |
La ofensiva fue la quinta peor de la liga en puntos anotados, un reflejo de la incapacidad de la línea ofensiva para proteger a Tannehill. Los 58 sacks permitidos fueron la peor marca de la NFL, y una de las peores de la historia de la franquicia. La defensa fue la octava en puntos encajados, un reflejo de la calidad de la unidad a pesar de las lesiones y la falta de profundidad.
El SRS del equipo fue de -0.84 (16º de 32), y el calendario fue el 16º más duro de la liga con un SOS de .29. Las apuestas de pretemporada situaban a Miami con un over/under de 8.0 victorias y una cuota de +4000 para ganar el Super Bowl. Los Dolphins alcanzaron el over/under, pero se quedaron muy lejos de la gloria.
Los Héroes de la Franquicia: Los Líderes Individuales
Ryan Tannehill, el quarterback de Texas A&M en su segunda temporada, dio un paso adelante:
- Pases completados/intentos: 355 de 588 (60.4%)
- Yardas: 3.913
- Touchdowns: 24
- Intercepciones: 17
- Rating de pasador: 81.7
Tannehill superó las 3.900 yardas por primera vez en su carrera y demostró que podía ser un quarterback de franquicia. Pero sus 17 intercepciones y los 58 sacks que sufrió reflejaron la fragilidad de la línea ofensiva.
Brian Hartline, el receptor de Ohio State en su quinta temporada, fue la principal amenaza aérea:
- Recepción: 76 recepciones para 1.016 yardas, 4 touchdowns
Hartline superó las 1.000 yardas por segunda vez en su carrera y se convirtió en el objetivo favorito de Tannehill.
Charles Clay, el versátil fullback/tight end de Tulsa, tuvo su mejor temporada como profesional:
- Recepción: 69 recepciones para 759 yardas, 6 touchdowns
- Acarreos: 7 para 24 yardas
Clay se convirtió en una de las armas más peligrosas de la ofensiva, liderando al equipo en touchdowns por recepción.
Cameron Wake, el ala defensiva de 31 años, fue el faro de la defensa:
- Sacks: 8.5
- Tacleadas: 39 solitarias, 10 asistencias
- Reconocimientos: Pro Bowl
Wake jugó lesionado durante gran parte de la temporada, pero su presencia en el campo fue suficiente para generar respeto en las líneas ofensivas rivales.
Brent Grimes, el cornerback de 30 años, fue la revelación defensiva:
- Intercepciones: 4
- Pases defendidos: 16
- Reconocimientos: Pro Bowl
Grimes, que se había perdido casi toda la temporada 2012 por una lesión de Aquiles, regresó a su mejor nivel y se convirtió en el líder de la secundaria.
Mike Pouncey, el centro de primera ronda de 2011, fue el ancla de la línea ofensiva:
- Partidos: 13 como titular
- Reconocimientos: Pro Bowl
Pouncey fue seleccionado para su primer Pro Bowl, a pesar de jugar en una de las peores líneas ofensivas de la liga.
Brandon Fields, el pateador de despeje de séptima ronda de 2007, fue una de las armas más fiables del equipo:
- Despejes: 77 para 3.336 yardas (43.3 de media)
- Reconocimientos: Pro Bowl
Fields fue seleccionado para su primer Pro Bowl después de haber sido considerado un “snub” en años anteriores.
Olivier Vernon, el ala defensiva de tercera ronda de 2012, fue el complemento perfecto de Wake:
- Sacks: 11.5
- Tacleadas: 42 solitarias, 16 asistencias
Los Cuatro Magníficos: Pro Bowlers 2013
A pesar del récord mediocre y el escándalo, los Dolphins enviaron a cuatro jugadores al Pro Bowl:
| Jugador | Posición | Selecciones Pro Bowl |
|---|---|---|
| Cameron Wake | DE | 3ª |
| Brent Grimes | CB | 2ª |
| Mike Pouncey | C | 1ª |
| Brandon Fields | P | 1ª |
Fue la quinta temporada consecutiva con al menos tres selecciones al Pro Bowl, un reflejo de la calidad individual en medio de la mediocridad colectiva.
El Partido de la Temporada: La Victoria sobre los Patriots (24-20)
El 15 de diciembre de 2013, en el Sun Life Stadium, los Dolphins firmaron su mejor actuación de la temporada. Enfrente, los New England Patriots de Tom Brady. Los Dolphins, con 8-6, necesitaban la victoria para mantener sus opciones de playoffs.
El partido fue un duelo de titanes. Los Dolphins se adelantaron 17-3 en el segundo cuarto. Los Patriots, liderados por Brady, remontaron hasta el 20-17 en el cuarto cuarto. Con el tiempo expirando, Brady lanzó un pase hacia la end zone que fue interceptado por Michael Thomas, un safety que había sido fichado del equipo de prácticas de los 49ers apenas cinco días antes. Thomas también había roto un pase de touchdown en la misma serie de downs.
El marcador final fue 24-20. La victoria rompió una racha de siete derrotas consecutivas ante los Patriots, y dejó a los Dolphins con el control de su propio destino en la carrera por el último puesto de playoffs.
Fue el punto más alto de la temporada. Y, como suele ocurrir en las grandes tragedias, fue el canto del cisne de una temporada que prometía tanto y entregó tan poco.
El Legado de 2013: El Año del Logo y el Escándalo
Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 2013 ocupa un lugar agridulce en la memoria de los Dolphins. Fue el año del nuevo logo, el año en que la franquicia intentó modernizar su imagen y empezar una nueva era. Fue el año de la promesa de un 3-0, el año en que los Dolphins, después de cinco años de sequía, estuvieron a punto de regresar a los playoffs. Fue el año de Ryan Tannehill, que dio un paso adelante y demostró que podía ser el quarterback del futuro. Fue el año de Cameron Wake, Brent Grimes, Mike Pouncey y Brandon Fields, que fueron seleccionados para el Pro Bowl a pesar de las dificultades del equipo.
Pero 2013 fue también el año del escándalo de bullying, la mancha que nunca se borró. Fue el año de los 58 sacks, la peor marca de la NFL. Fue el año de la promesa incumplida y el colapso en la recta final, el año en que los Dolphins, con 8-5 y el control de su propio destino, perdieron los últimos tres partidos y se quedaron fuera de los playoffs.
De aquella clase de 2013, Dion Jordan fue el mayor fracaso, un jugador que nunca justificó su estatus de primera ronda y que fue suspendido en múltiples ocasiones. Jamar Taylor y Will Davis fueron fracasos en la secundaria. Dallas Thomas fue un liniero ofensivo mediocre. Jelani Jenkins y Dion Sims fueron contribuyentes sólidos, pero nunca estrellas. Caleb Sturgis fue un pateador fiable durante cuatro temporadas.
Pero el legado de 2013 fue también el del principio del fin de la era Philbin. Al año siguiente, los Dolphins firmarían otro 8-8, y Philbin sería despedido a mitad de la temporada 2015. La sequía de playoffs se prolongaría hasta 2016, tres años después.
Al final de la temporada, Joe Philbin reunió a sus jugadores en el vestuario del Sun Life Stadium, después de la derrota 20-7 ante los Jets. “Hemos tenido un año difícil”, les dijo. “Hemos tenido lesiones, hemos tenido problemas en la línea ofensiva, hemos tenido un escándalo que nos ha distraído. Pero hemos demostrado que tenemos carácter. Hemos empezado 3-0, hemos llegado a 8-5. Pero no es suficiente. Nunca es suficiente hasta que estamos en los playoffs”.
Philbin no sabía entonces que 2013 sería el primero de dos años de mediocridad. La promesa de 2013, el 3-0 y el nuevo logo, se desvaneció en la mediocridad.
En 2013, los Dolphins no ganaron nada. Pero demostraron que, incluso en los años de escándalo y frustración, el talento individual podía brillar. Y, como suele ocurrir en las grandes epopeyas, el logo y el escándalo fueron el preludio de una nueva era de mediocridad.
Ficha estadística: Miami Dolphins 2013
- Récord: 8-8 (3º en la AFC Este)
- Entrenador: Joe Philbin (8-8)
- Estadio: Sun Life Stadium
- Postemporada: No clasificó (quinto año consecutivo)
- MVP ofensivo: Ryan Tannehill (3.913 yardas, 24 TD, 17 INT, 81.7 rating)
- MVP defensivo: Brent Grimes (4 INT, 16 pases defendidos, Pro Bowl)
- Quarterback principal: Ryan Tannehill (355/588, 3.913 yardas, 24 TD, 17 INT, 81.7 rating)
- Líder receptor: Brian Hartline (76 recepciones, 1.016 yardas, 4 TD)
- Líder terrestre: Lamar Miller (177 acarreos, 709 yardas, 2 TD)
- Líder en sacks: Olivier Vernon (11.5)
- Líder en intercepciones: Brent Grimes / Chris Clemons / Reshad Jones / Michael Thomas (4 cada uno)
- Pro Bowlers (4): Cameron Wake (DE), Brent Grimes (CB), Mike Pouncey (C), Brandon Fields (P)
- Novatos destacados: Dion Jordan (DE, 16 partidos, 2.0 sacks), Jelani Jenkins (LB, 16 partidos, 1 INT), Dion Sims (TE, 16 partidos, 14 recepciones), Caleb Sturgis (K, 16 partidos, 26/34 FG)
- Hito histórico: Los Dolphins cambian su logo por primera vez desde 1997; el equipo permite 58 sacks, la peor marca de la NFL; el escándalo de bullying entre Jonathan Martin y Richie Incognito sacude la franquicia; los Dolphins empiezan 3-0 por primera vez desde 2002 pero terminan 8-8 y fuera de playoffs por quinto año consecutivo; el equipo pierde los últimos dos partidos de la temporada, incluyendo una derrota 0-19 en Buffalo y un 20-7 ante los Jets con un puesto de playoffs en juego.
- Movimiento del año: La selección de Dion Jordan con la tercera selección global del draft, que resultó ser uno de los mayores fracasos de la historia de la franquicia; la contratación de Mike Wallace con un contrato de 60 millones de dólares; el fichaje de Brent Grimes como agente libre, que se convirtió en una estrella defensiva; el escándalo de bullying que manchó la reputación de la organización.
