Temporada

2004: El Año del Colapso y la Noche del Valor. Cuando la Retirada de Williams y la Dimisión de Wannstedt Hundieron a los Dolphins en el Abismo

2004 Miami Dolphins

El 11 de septiembre de 2004, en el Pro Player Stadium de Miami Gardens, 69.987 almas se congregaron para ver a unos Dolphins que llegaban con la etiqueta de aspirantes al título. Las apuestas de pretemporada situaban a Miami con un over/under de 9.5 victorias y una cuota de +2000 para ganar el Super Bowl. La afición, que había visto a su equipo rozar la gloria sin tocarla durante tres años, esperaba que Dave Wannstedt, en su quinta temporada como head coach, les devolviera a la cima.

Pero aquel día, ocurrió lo que nadie esperaba. Los Dolphins, con Jay Fiedler al mando, perdieron 17-7 ante los Tennessee Titans. Fue el primer síntoma de una temporada que pasaría a la historia como una de las más desastrosas de la franquicia. Un 4-12 que rompió una racha de quince temporadas consecutivas con récord de .500 o mejor y supuso el primer récord perdedor desde 1988. Fue el año del colapso de la era Wannstedt, el año en que Ricky Williams abandonó el equipo en plena pretemporada, el año en que los Dolphins empezaron 0-6 y el entrenador dimitió en mitad de la temporada.

Bienvenidos a 2004: el año del colapso.


El Éxodo del Toro: La Retirada de Ricky Williams y la Huida de Ogunleye

El primer terremoto de la temporada llegó antes de que empezara. El 25 de julio de 2004, Ricky Williams, el corredor que había liderado la NFL en yardas terrestres en 2002 y había corrido para 1.372 yardas en 2003, anunció su retirada del fútbol americano. El motivo: un positivo por marihuana que le suponía una suspensión de cuatro partidos. Williams, harto de las reglas de la NFL y de la presión mediática, decidió colgar las botas a los 27 años.

Fue un golpe devastador. Williams era el motor de la ofensiva, el único jugador capaz de generar yardas por sí mismo. Sin él, el ataque de Miami se quedaba sin su principal arma. La línea ofensiva, que ya era un problema en 2003, se convertía en un coladero. Y los quarterbacks, Jay Fiedler y A.J. Feeley, se quedaban sin la protección de un juego terrestre que les quitara presión.

El segundo golpe llegó en la pretemporada. Adewale Ogunleye, el ala defensiva que había liderado la AFC con 15 sacks en 2003, mantenía un pulso con la franquicia por un nuevo contrato. Los Dolphins, que no podían permitirse pagar lo que Ogunleye pedía, lo traspasaron a los Chicago Bears a cambio del receptor Marty Booker y una selección de tercera ronda. Era un intercambio que dejaba un vacío enorme en la línea defensiva. Ogunleye, con sus 15 sacks, era una de las piezas clave de una defensa que, año tras año, había sido el pilar del equipo.

En una sola pretemporada, los Dolphins habían perdido a su mejor corredor y a su mejor cazamariscales. La temporada, que había empezado con esperanzas de playoffs, se convertía en una misión de supervivencia.


El Draft de la Nueva Era: Vernon Carey y la Cosecha del Futuro

Con la selección número 19 de la primera ronda del draft de 2004, los Dolphins eligieron a Vernon Carey, un tackle ofensivo de la Universidad de Miami. Carey, de 1,96 metros y 152 kilos, llegaba para reforzar una línea ofensiva que necesitaba desesperadamente protección para el quarterback. Fue una elección sensata, pero insuficiente para tapar todos los agujeros de una plantilla que se desangraba.

La cosecha de 2004 fue, en el mejor de los casos, modesta:

RondaPickJugadorPosiciónUniversidadLegado en el equipo
119Vernon CareyOTMiami (FL)7 temporadas, 94 partidos, pilar de la línea ofensiva
4102Will PooleCBUSC2 temporadas, 10 partidos
5160Tony BuaSArkansas1 temporada, 5 partidos
6177Rex HadnotOGHouston4 temporadas, 56 partidos, titular fiable
7205Tony PapeOTMichiganSin impacto
7221Derrick PopeLBAlabamaSin impacto

El draft de 2004 fue la crónica de una franquicia que empezaba a pagar los platos rotos de años de mala gestión. La falta de selecciones de primera ronda en años anteriores (2001 y 2002) había dejado el armario vacío. Carey se convirtió en un titular fiable durante siete temporadas, y Rex Hadnot, el guardia de sexta ronda, sería un contribuyente sólido. Pero la cosecha, en su conjunto, fue insuficiente para detener el declive.


El Mapa de Mando: La Estructura de un Barco a la Deriva

El organigrama de los Dolphins en 2004 reflejaba la incertidumbre de una franquicia en transición. Dave Wannstedt, en su quinta temporada como head coach, había perdido el control del vestuario. La salida de Norv Turner en 2002 y la decisión de Wannstedt de asumir el control del ataque en 2003 habían sido un fracaso. En 2004, Chris Foerster fue nombrado coordinador ofensivo, pero la ofensiva siguió siendo un desierto.

PosiciónNombre
Head CoachDave Wannstedt (1-8) / Jim Bates (interino, 3-4)
Coordinador OfensivoChris Foerster
Coordinador DefensivoJim Bates
QuarterbacksMarc Trestman
Running BacksJoel Collier
Wide ReceiversJerry Sullivan
Tight EndsBernie Parmalee
Línea OfensivaTony Wise
Línea DefensivaClarence Brooks
LinebackersBob Sanders
SecundariaMel Phillips
Equipos EspecialesKeith Armstrong

La defensa, bajo la batuta de Jim Bates, seguía siendo el orgullo de la franquicia. Pero las lesiones y la edad empezaban a hacer mella. Tim Bowens, el tackle defensivo que había sido un pilar durante una década, sufrió una lesión que acabaría con su carrera. Rob Konrad, el fullback de confianza, también sufrió una lesión que le obligó a retirarse. La plantilla, que ya era vieja, se quedaba sin sus mejores jugadores.


El Verano de la Desesperación: La Pretemporada y la Tormenta

El equipo llegó al campamento de entrenamiento con la moral por los suelos. La retirada de Williams y el traspaso de Ogunleye habían dejado un vacío imposible de llenar. Para empeorar las cosas, dos de los partidos de la temporada regular fueron aplazados debido al huracán Iván y al huracán Jeanne.

La pretemporada, un 2-2, fue un espejismo de lo que estaba por venir. Las victorias sobre los Jacksonville Jaguars (16-5) y los New Orleans Saints (24-10) encendieron la ilusión de los aficionados. Pero la derrota ajustada ante los Tampa Bay Buccaneers (14-13) y la victoria sobre los Falcons (30-21) fueron un recordatorio de que el equipo no estaba listo para competir con los grandes.

La semana 1 de la temporada regular, una derrota por 17-7 ante los Titans, fue el primer síntoma de lo que estaba por venir.


La Temporada Regular: El 0-6 que Rompió la Franquicia

Septiembre: El Comienzo de la Pesadilla

11 de septiembre: en casa, los Dolphins cayeron 7-17 ante los Tennessee Titans. 0-1.

19 de septiembre: en Cincinnati, los Dolphins perdieron 13-16 ante los Bengals. 0-2.

26 de septiembre: en casa, los Dolphins fueron aniquilados 3-13 por los Pittsburgh Steelers. 0-3.

Octubre: El Fondo del Pozo

3 de octubre: en casa, los Dolphins perdieron 9-17 ante los New York Jets. 0-4.

10 de octubre: en Foxboro, los Dolphins cayeron 10-24 ante los New England Patriots. 0-5.

17 de octubre: en Buffalo, los Dolphins perdieron 13-20 ante los Bills. 0-6.

Era la primera vez desde 1988 que los Dolphins empezaban una temporada con seis derrotas consecutivas. Durante la Semana 6, su partido contra los Buffalo Bills fue el único encuentro en la NFL desde 1968 en el que los dos últimos equipos sin victorias se enfrentaban.

24 de octubre: en casa, los Dolphins obtuvieron su primera victoria de la temporada. Derrotaron a los St. Louis Rams por 31-14. 1-6.

1 de noviembre: en el Giants Stadium, los Dolphins cayeron 14-41 ante los New York Jets. 1-7.

7 de noviembre: en casa, los Dolphins perdieron 23-24 ante los Arizona Cardinals. 1-8.

Noviembre: La Dimisión de Wannstedt

El 7 de noviembre, la derrota ante los Cardinals fue la gota que colmó el vaso. Al día siguiente, Dave Wannstedt solicitó una reunión con el propietario Wayne Huizenga. Wannstedt, que había llegado a Miami en 2000 con la promesa de devolver la gloria a la franquicia, presentó su dimisión.

En su rueda de prensa, Wannstedt declaró: “Alguien tiene que aceptar la responsabilidad. Yo soy el head coach, y eso recae sobre mí”. Su récord en cuatro años y medio era de 43-33, pero solo tenía una victoria en playoffs. Huizenga quería que Wannstedt terminara la temporada, pero aceptó su renuncia a regañadientes.

El coordinador defensivo Jim Bates fue nombrado entrenador interino. Su récord como interino fue de 3-4.

21 de noviembre: en Seattle, los Dolphins cayeron 17-24 ante los Seahawks. 1-9.

28 de noviembre: en San Francisco, los Dolphins derrotaron a los 49ers por 24-17. 2-9.

Diciembre: La Noche del Valor y el Final Agridulce

5 de diciembre: en casa, los Dolphins perdieron 32-42 ante los Buffalo Bills. 2-10.

12 de diciembre: en Denver, los Dolphins perdieron 17-20 ante los Broncos. 2-11.

20 de diciembre: en el Pro Player Stadium, 73.629 almas se congregaron para ver a los Dolphins recibir a los New England Patriots. Los Patriots, con un récord de 12-1, eran los campeones defensores y el mejor equipo de la NFL. Los Dolphins, con 2-11, eran el hazmerreír de la liga.

El partido fue una epopeya. La defensa de Miami, liderada por Jason Taylor y Zach Thomas, limitó a Tom Brady a 201 yardas y una intercepción. La ofensiva, con A.J. Feeley al mando, acumuló 29 puntos. En la última jugada del partido, Feeley lanzó un pase de touchdown en cuarta oportunidad y 10 yardas a Derrius Thompson para la victoria. El marcador final, 29-28, fue una victoria agónica que pasó a la historia como “The Night That Courage Wore Orange”.

Fue la única derrota de los Patriots en la temporada regular, y la única que sufrieron en su camino hacia el Super Bowl XXXIX. Para los Dolphins, fue un momento de gloria en medio de un año de cenizas.

26 de diciembre: en casa, los Dolphins derrotaron a los Cleveland Browns por 10-7. 4-11.

2 de enero de 2005: en Baltimore, los Dolphins perdieron 23-30 ante los Ravens. 4-12.

El récord final de 4-12 fue el peor de la franquicia desde 1988. Los Dolphins terminaron últimos en la AFC Este, con un balance en casa de 3-5 y fuera de casa de 1-7.


Los Números de una Temporada de Cenizas

Las estadísticas de 2004 reflejan la realidad de un equipo que fue el peor de la liga en muchos aspectos:

CategoríaTotalPor PartidoRango NFL
Puntos Anotados27517.228º de 32
Puntos Encajados35422.120º de 32
Yardas Totales Ofensivas4.404275.328º de 32
Yardas Aéreas3.065191.619º de 32
Yardas Terrestres1.33983.726º de 32
Pérdidas de Balón Cometidas42-30º de 32

La ofensiva fue la cuarta peor de la liga en puntos anotados y la cuarta peor en yardas totales. La defensa fue la vigésima en puntos encajados. El equipo cometió 42 pérdidas de balón, la tercera peor marca de la liga. Fue un desastre en todos los aspectos.


Los Héroes de la Franquicia: Los Líderes Individuales

A.J. Feeley, el quarterback de 27 años que había llegado de Philadelphia en 2003, fue el líder ofensivo en yardas de pase:

  • Pases completados/intentos: 191 de 356 (53.7%)
  • Yardas: 1.893
  • Touchdowns: 11
  • Intercepciones: 15
  • Rating de pasador: 61.7
  • Récord como titular: 3-5

Jay Fiedler, el quarterback de Dartmouth que había liderado al equipo a los playoffs en 2000 y 2001, jugó solo 5 partidos antes de lesionarse:

  • Pases completados/intentos: 74 de 133 (55.6%)
  • Yardas: 793
  • Touchdowns: 3
  • Intercepciones: 4
  • Rating de pasador: 68.3

Chris Chambers, el receptor de Wisconsin en su cuarta temporada, fue la principal amenaza aérea:

  • Recepción: 69 recepciones para 898 yardas, 7 touchdowns

Randy McMichael, el ala cerrada de Georgia en su tercera temporada, fue el segundo receptor más productivo:

  • Recepción: 73 recepciones para 791 yardas, 4 touchdowns

Sammy Morris, el corredor de quinta opción, fue el líder terrestre:

  • Acarreos: 132 para 523 yardas, 6 touchdowns

Marty Booker, el receptor llegado de Chicago en el traspaso de Ogunleye, atrapó 50 pases para 638 yardas y un touchdown.

Vernon Carey, el novato de Miami, fue titular en 14 partidos y se convirtió en un pilar de la línea ofensiva durante los años siguientes.

Jason Taylor fue el faro de la defensa en un año de penumbras:

  • Sacks: 9.5
  • Fumbles forzados: 3
  • Intercepciones: 1
  • Pro Bowl: fue uno de los dos jugadores de los Dolphins seleccionados para el Pro Bowl

Patrick Surtain, el esquinero de confianza, fue el otro representante de los Dolphins en el Pro Bowl.


Los Dos Magníficos: Pro Bowlers 2004

A pesar del desastre de la temporada, la liga reconoció el talento de dos jugadores de Miami:

JugadorPosiciónSelecciones Pro Bowl
Jason TaylorDE3ª consecutiva
Patrick SurtainCB3ª consecutiva

Fue la primera vez desde 1996 que los Dolphins enviaban a menos de tres jugadores al Pro Bowl, un reflejo de la debacle de la temporada.


El Legado de 2004: El Año del Colapso y el Comienzo de una Nueva Era

Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 2004 ocupa un lugar de infamia en la memoria de los Dolphins. Fue el año del colapso de la era Wannstedt, el año en que la franquicia perdió a su mejor corredor, su mejor cazamariscales y su entrenador en el mismo año. Fue el año del primer récord perdedor en 16 años. Fue el año en que el sueño de los playoffs se convirtió en una pesadilla de 4-12.

De aquella clase de 2004, Vernon Carey se convertiría en un pilar de la línea ofensiva durante siete temporadas, siendo titular en 94 partidos. Rex Hadnot, el guardia de sexta ronda, sería un titular fiable durante cuatro años. Y la defensa, con Jason Taylor y Zach Thomas como estandartes, seguiría siendo competitiva durante unos años más.

Pero el legado de 2004 fue también el del comienzo de una nueva era. La dimisión de Wannstedt abrió la puerta a un proceso de reconstrucción que duraría años. En 2005, Nick Saban, el entrenador de LSU, fue contratado como head coach. Y aunque su paso por Miami fue breve y agridulce, sentó las bases de lo que sería la franquicia en la siguiente década.

Al final de la temporada, Jim Bates reunió a sus jugadores en el vestuario del M&T Bank Stadium, después de la derrota ante los Ravens. “Hemos tenido un año difícil”, les dijo. “Hemos perdido a jugadores clave, hemos cambiado de entrenador, hemos perdido partidos que no debíamos perder. Pero hemos demostrado que tenemos carácter. Hemos ganado tres de los últimos cuatro partidos. Eso es algo de lo que podemos estar orgullosos”.

Bates no sabía entonces que 2004 sería el último año de una era. Al año siguiente, con Saban al mando, los Dolphins empezarían una nueva etapa. Y aunque los resultados no llegarían de inmediato, la semilla del cambio ya estaba plantada.

En 2004, los Dolphins no ganaron nada. Pero tocaron fondo. Y a veces, tocar fondo es el primer paso para volver a subir.


Ficha estadística: Miami Dolphins 2004

  • Récord: 4-12 (4º en la AFC Este)
  • Entrenador: Dave Wannstedt (1-8) / Jim Bates (interino, 3-4)
  • Estadio: Pro Player Stadium
  • Postemporada: No clasificó
  • MVP ofensivo: Chris Chambers (69 recepciones, 898 yardas, 7 TD) / Randy McMichael (73 recepciones, 791 yardas, 4 TD)
  • MVP defensivo: Jason Taylor (9.5 sacks, 3 fumbles forzados, 1 INT, Pro Bowl)
  • Quarterback principal: A.J. Feeley (191/356, 1.893 yardas, 11 TD, 15 INT, 61.7 rating)
  • Líder receptor: Randy McMichael (73 recepciones, 791 yardas, 4 TD)
  • Líder terrestre: Sammy Morris (132 acarreos, 523 yardas, 6 TD)
  • Líder en sacks: Jason Taylor (9.5)
  • Líder en intercepciones: Arturo Freeman / Patrick Surtain (4 cada uno)
  • Pro Bowlers (2): Jason Taylor (DE), Patrick Surtain (CB)
  • Novatos destacados: Vernon Carey (OT, 16 partidos, 14 titularidades), Rex Hadnot (G, 15 partidos, 4 titularidades)
  • Hito histórico: Los Dolphins sufren su primer récord perdedor (4-12) desde 1988, rompiendo una racha de 15 temporadas consecutivas con récord de .500 o mejor; el equipo empieza la temporada con 0-6, la peor racha de derrotas para empezar un año desde 1988; Dave Wannstedt dimite después de un inicio de 1-8, el peor de la historia de la franquicia; los Dolphins, con 2-11, derrotan a los New England Patriots (12-1) en el partido conocido como “The Night That Courage Wore Orange”, una de las mayores sorpresas de la temporada; dos partidos de los Dolphins son aplazados por el huracán Iván y el huracán Jeanne; el partido contra Buffalo Bills en la semana 6 es el único encuentro en la NFL desde 1968 en el que los dos últimos equipos sin victorias se enfrentan.
  • Movimiento del año: La retirada de Ricky Williams antes del inicio de la temporada, que dejó un vacío imposible de llenar en el backfield; el traspaso de Adewale Ogunleye a Chicago Bears por Marty Booker, que debilitó la línea defensiva; la dimisión de Dave Wannstedt, que puso fin a una era de cinco temporadas en Miami; la selección de Vernon Carey en la primera ronda del draft, que se convertiría en un pilar de la línea ofensiva durante siete temporadas.

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