Temporada

1985: El Año de la Última Gran Oportunidad. Cuando la Dinastía de los Ochenta Encontró su Muro

1985 Miami Dolphins

El 2 de diciembre de 1985, el Orange Bowl se convirtió en el escenario de una de las noches más memorables en la historia de la NFL. Enfrente, los Chicago Bears, un equipo que había comenzado la temporada con 12 victorias consecutivas, una defensa apodada “Monsters of the Midway” y el aura de la invencibilidad. Los Dolphins, con un récord de 8-4, llegaban como la única esperanza de la liga para detener a la máquina perfecta de Mike Ditka.

Dan Marino, el quarterback de Pittsburgh que un año antes había redefinido el fútbol americano con 5,084 yardas y 48 touchdowns, lanzó para 270 yardas y tres touchdowns aquella noche. La defensa de Miami forzó cuatro pérdidas de balón de los Bears. El marcador final, 38-24, fue una declaración de principios. Los Dolphins no solo habían derrotado a los invictos; les habían recordado al mundo que Miami seguía siendo un contendiente al título .

Lo que nadie sabía entonces es que aquella victoria, la más dulce de la temporada regular, sería el preludio de una de las decepciones más profundas en la historia de la franquicia. Porque 1985 no fue el año del regreso al Super Bowl. Fue el año de la última gran oportunidad de Dan Marino, el año en que los Dolphins ganaron siete partidos consecutivos para cerrar la temporada regular, eliminaron a los Cleveland Browns en la ronda divisional, y luego cayeron estrepitosamente ante los New England Patriots en la Final de la AFC .

Doce victorias, cuatro derrotas. El cuarto título consecutivo de la AFC Este. Y, al final, la certeza de que el sueño del Super Bowl, tan cerca después de vencer a los Bears, se había desvanecido entre seis pérdidas de balón y una lluvia que empapó el Orange Bowl el 12 de enero de 1986 .

Bienvenidos a 1985: el año de la última gran oportunidad.

La Sombra del Verano: La Huelga de Marino y el Adiós a Ed Newman

Antes de que la temporada comenzara, una sombra se cernió sobre el sur de Florida. Dan Marino, el hombre que había roto todos los récords de pase en 1984, se declaró en huelga durante el campamento de entrenamiento . El quarterback, insatisfecho con los términos de su contrato, se ausentó de las instalaciones mientras los Dolphins se preparaban para defender el título de la AFC .

El conflicto se resolvió finalmente, pero el retraso afectó al ritmo del equipo. Sin su líder durante la pretemporada, y con la ausencia del receptor estrella Mark Duper, que sufrió una lesión, los Dolphins comenzaron la temporada regular con un paso titubeante que les llevaría a un récord de 5-4 después de nueve semanas, terceros en la AFC Este por detrás de los New York Jets y los New England Patriots .

Pero el cambio más simbólico de la temporada ocurrió fuera del campo. Ed Newman, el guardia de Duke que había sido el último vínculo con el Super Bowl VIII de 1973, se retiró después de 12 temporadas en Miami . Newman, con cuatro Pro Bowls y tres selecciones al Primer Equipo All-Pro, dejaba un vacío en la línea ofensiva que Roy Foster, el joven guardia de USC, tendría que llenar. Era la primera temporada desde 1972 que los Dolphins comenzaban sin Newman en la línea .

El Draft de la Profundidad: Lorenzo Hampton y la Cosecha del Futuro

Los días 30 de abril y 1 de mayo de 1985, los Dolphins afrontaron un draft de doce rondas con la necesidad de reforzar el ataque terrestre y añadir profundidad a la defensa .

En la primera ronda, con la selección 27, Miami eligió a Lorenzo Hampton, un running back de Florida de 1,80 metros y 96 kilos . Hampton, con su velocidad y su capacidad para romper tackles, se convertiría en el líder terrestre del equipo durante cinco temporadas, acumulando 1,949 yardas y 22 touchdowns en su carrera en Miami .

En la tercera ronda, con la selección 65, llegó George Little, un defensive end de Iowa que jugaría tres temporadas y 39 partidos . Con la selección 83, apareció Alex Moyer, un linebacker de Northwestern que disputaría 13 partidos en dos temporadas .

En la cuarta ronda, los Dolphins multiplicaron sus opciones. Con la selección 91, eligieron a Mike Smith, un cornerback de UTEP que jugaría tres temporadas y 29 partidos . Con la selección 111, apareció Jeff Dellenbach, un centro de Wisconsin que se convertiría en un pilar de la línea ofensiva durante 15 temporadas en la NFL, seis de ellas como titular .

En la sexta ronda, con la selección 145, llegó George Shorthose, un receptor de Missouri que disputaría solo 3 partidos . Con la selección 167, apareció Ron Davenport, un fullback de Louisville que se convertiría en un arma valiosa en la ofensiva, acumulando 1,127 yardas y 13 touchdowns por tierra, además de 93 recepciones para 801 yardas y 4 touchdowns .

En la séptima ronda, con la selección 195, los Dolphins encontraron un diamante inesperado. Fuad Reveiz, un pateador de Tennessee, llegó a Miami para convertirse en el pateador titular durante la temporada y jugaría 10 años en la NFL, siendo seleccionado una vez al Pro Bowl .

El resto del draft, con nombres como Dan Sharp (tight end, TCU), Adam Hinds (DB, Oklahoma State), Mike Pendleton (DB, Indiana), Mike Jones (RB, Tulane) y Ray Noble (DB, California), aportaría escasa contribución a la franquicia .

La cosecha de 1985, con Hampton, Dellenbach, Davenport y Reveiz, fue sólida sin ser espectacular. Pero el verdadero tesoro estaba en el regreso de los héroes de 1984, no en los novatos.

El Personal de la Continuidad

El cuerpo técnico de los Dolphins mantuvo su núcleo duro, con algunos ajustes :

  • Don Shula: head coach y vicepresidente, máximo responsable del equipo.
  • Chuck Studley: coordinador defensivo (segundo año en el puesto).
  • John Sandusky: línea ofensiva.
  • Mike Scarry: línea defensiva.
  • Tom Keane: defensive backs y equipos especiales.
  • David Shula: wide receivers (el hijo de Don, en su tercera temporada como asistente).

En los despachos, Mike Robbie ejercía como gerente general, mientras Joe Robbie, el fundador, mantenía el control de la propiedad .

La Pretemporada del Aprendizaje

Antes de que comenzara la temporada regular, los Dolphins disputaron cuatro partidos de preparación, con un balance de 2-2 :

  • 10 de agosto: Derrota 13-16 (OT) ante Minnesota Vikings en el Orange Bowl .
  • 17 de agosto: Victoria 27-17 ante Buffalo Bills en el Orange Bowl .
  • 24 de agosto: Victoria 23-17 en Los Angeles Raiders .
  • 30 de agosto: Derrota 17-19 en Atlanta Falcons .

La ausencia de Marino durante parte de la pretemporada se notó en el ritmo del equipo. Don Strock, el veterano de Virginia Tech, tomó el mando en algunos partidos, pero la ofensiva no encontró la fluidez de 1984. El equipo, con nuevos rostros en la línea ofensiva y un ataque terrestre por definir, llegaba a la temporada regular con más preguntas que respuestas.

La Temporada Regular: El Camino hacia la Remontada

Septiembre: El Arranque Titubeante

8 de septiembre: Houston. Houston Astrodome, 47,656 espectadores. Los Dolphins abrieron la temporada con una derrota agónica 23-26 ante los Oilers. Dan Marino, en su primer partido tras la huelga, completó 22 de 38 pases para 272 yardas y dos touchdowns, pero también lanzó dos intercepciones. La defensa, con Chuck Studley como nuevo coordinador, concedió 394 yardas totales . 0-1 .

15 de septiembre: Orange Bowl, 53,693 almas. Indianapolis Colts, 30-13. La primera victoria llegó con una actuación sólida. Marino lanzó para 329 yardas y dos touchdowns; la ofensiva terrestre sumó 157 yardas . 1-1 .

22 de septiembre: Orange Bowl, 69,791 espectadores. Kansas City Chiefs, 31-0. La primera paliza de la temporada. Los Dolphins blanquearon a los Chiefs en una actuación defensiva perfecta. Marino lanzó para 258 yardas y tres touchdowns . 2-1 .

29 de septiembre: Denver. Mile High Stadium, 73,614 almas. Denver Broncos, 30-26. Victoria agónica en la altitud. Marino lanzó para 365 yardas y tres touchdowns, con una intercepción. La defensa resistió el asalto final de John Elway . 3-1 .

Octubre: La Montaña Rusa

6 de octubre: Orange Bowl, 72,820 espectadores. Pittsburgh Steelers, 24-20. Cuarta victoria consecutiva después de la derrota inicial. Marino lanzó para 277 yardas y dos touchdowns, aunque fue interceptado en dos ocasiones . 4-1 .

14 de octubre: East Rutherford. Giants Stadium, 73,807 almas. Monday Night Football. New York Jets, 7-23. El primer gran tropiezo de la temporada. Los Jets, liderados por Ken O’Brien, barrieron a Miami. Marino tuvo una noche para olvidar: completó solo 15 de 33 pases para 126 yardas, un touchdown y una intercepción . 4-2 .

20 de octubre: Orange Bowl, 62,335 espectadores. Tampa Bay Buccaneers, 41-38. Victoria de infarto. La ofensiva de Miami explotó con 446 yardas totales, pero la defensa concedió 476 yardas a los Bucs. Marino lanzó para 302 yardas y tres touchdowns. Fue una victoria, pero dejó en evidencia las debilidades defensivas . 5-2 .

27 de octubre: Detroit. Pontiac Silverdome, 75,291 almas. Detroit Lions, 21-31. Segunda derrota en tres partidos. La ofensiva, limitada a 341 yardas totales, no pudo con los Lions. Marino lanzó para 239 yardas, un touchdown y dos intercepciones . 5-3 .

Noviembre: La Encrucijada

3 de noviembre: Foxboro. Sullivan Stadium, 58,811 espectadores. New England Patriots, 13-17. El punto más bajo de la temporada. Los Dolphins, con un récord de 5-4, caían ante los Patriots en un partido que les colocaba terceros en la división, por detrás de los Jets (7-2) y los propios Patriots (6-3) . Marino tuvo una de sus peores actuaciones: completó 18 de 35 pases para 145 yardas, un touchdown y dos intercepciones . La ofensiva no pudo anotar un solo touchdown después del primer cuarto .

En el vestuario, Don Shula reunió a sus jugadores. “Estamos a tiempo”, les dijo. “Pero tenemos que ganar todos los partidos que quedan”. Y los Dolphins, como si hubieran escuchado una profecía, ganaron todos los partidos que quedaban .

10 de noviembre: Orange Bowl, 73,965 almas. New York Jets, 21-17. La remontada comenzó con una victoria agónica sobre los líderes de la división. Marino lanzó para 347 yardas y dos touchdowns, aunque fue interceptado en cuatro ocasiones. La defensa resistió el asalto final de los Jets . 6-4 .

17 de noviembre: Indianapolis. Hoosier Dome, 59,666 espectadores. Indianapolis Colts, 34-20. Segunda victoria consecutiva. Marino lanzó para 323 yardas y tres touchdowns . 7-4 .

24 de noviembre: Buffalo. Rich Stadium, 50,474 almas. Buffalo Bills, 23-14. Tercera victoria consecutiva. La defensa forzó dos pérdidas de balón; la ofensiva terrestre sumó 172 yardas . 8-4 .

Diciembre: La Recta Final y la Victoria sobre los Invencibles

2 de diciembre: Orange Bowl, 75,594 almas. Monday Night Football. Chicago Bears, 38-24. El partido que pasó a la historia .

Enfrente, los Chicago Bears, con un récord de 12-0, la mejor defensa de la liga y el aura de los invencibles. El Orange Bowl estaba eléctrico. Varios miembros de los Dolphins de 1972, el único equipo invicto en la historia de la NFL, estaban en las gradas .

El partido comenzó con un golpe de autoridad de Miami. En el primer cuarto, Dan Marino encontró a Nat Moore para un touchdown de 33 yardas. Los Bears respondieron con un touchdown de Matt Suhey, pero Fuad Reveiz acertó un gol de campo de 47 yardas para poner el 10-7 .

En el segundo cuarto, los Dolphins aniquilaron a la mejor defensa de la liga. Ron Davenport anotó dos touchdowns por tierra. Fuad Reveiz añadió el punto extra. Y Marino encontró a Nat Moore para un segundo touchdown. Al descanso, el marcador era 31-10 .

En la segunda mitad, los Bears intentaron reaccionar, pero Marino sentenció el partido con un pase de 42 yardas a Mark Clayton. El marcador final, 38-24, fue una declaración de principios .

Los Bears, que terminarían la temporada con un récord de 15-1, habían sufrido su única derrota del año . Y los Dolphins, con 9-4, volvían a la pelea por el título .

8 de diciembre: Green Bay. Lambeau Field, 52,671 espectadores. Green Bay Packers, 34-24. Quinta victoria consecutiva. Marino lanzó para 345 yardas y tres touchdowns . 10-4 .

16 de diciembre: Orange Bowl, 69,489 almas. Monday Night Football. New England Patriots, 30-27. Sexta victoria consecutiva. Los Dolphins, con 11-4, se aseguraban el título de la AFC Este por cuarto año consecutivo . 11-4 .

22 de diciembre: Orange Bowl, 64,811 espectadores. Buffalo Bills, 28-0. Cierre de temporada regular con una blanqueada. Los Dolphins, con 12-4, cerraban la temporada con siete victorias consecutivas . 12-4 .

Los Números de una Temporada de Remontada

Las estadísticas de 1985 dibujan el retrato de un equipo que encontró su ritmo en la segunda mitad :

  • Puntos anotados: 428 (26.8 por partido) — 4º de 28 .
  • Puntos encajados: 320 (20.0 por partido) — 12º de 28 .
  • Diferencia de puntos: +108 .
  • Yardas totales ofensivas: 5,843 — 6º de la liga .
  • Yardas aéreas: 4,114 — 2º de la liga .
  • Yardas terrestres: 1,729 — 18º de la liga .
  • Pérdidas de balón forzadas: 41 (18 fumbles recuperados, 23 intercepciones) .
  • Pérdidas de balón cometidas: 41 (20 fumbles perdidos, 21 intercepciones) .
  • Sacks permitidos: 18 — uno de los mejores registros de la liga .

La ofensiva, aunque lejos de los números estratosféricos de 1984, fue la cuarta más anotadora de la liga . La defensa, con Chuck Studley al mando, fue la duodécima en puntos encajados, una mejora respecto a los números de 1984 .

Los Líderes Individuales: Los Héroes de la Remontada

Dan Marino, en su tercera temporada, firmó una campaña sólida aunque lejos de los récords de 1984:

  • Pases completados/intentos: 336 de 567 (59.3%)
  • Yardas: 4,137
  • Touchdowns: 30
  • Intercepciones: 21
  • Rating de pasador: 84.1
  • Récord como titular: 12-4

Fue nombrado Primer Equipo All-Pro y seleccionado para su tercer Pro Bowl consecutivo .

Los Marks Brothers siguieron siendo la dupla de receptores más temida de la liga:

  • Mark Duper (tercer año): 46 recepciones, 861 yardas, 8 touchdowns. Una lesión le había limitado al inicio de la temporada, pero cuando regresó fue el mismo de siempre .
  • Mark Clayton (tercer año): 57 recepciones, 996 yardas, 6 touchdowns .

Nat Moore, el veterano de 34 años en su duodécima temporada, añadió 28 recepciones para 352 yardas y 6 touchdowns, incluyendo dos en el partido contra los Bears .

El ataque terrestre fue liderado por un comité de corredores:

  • Tony Nathan: 88 acarreos, 361 yardas, 3 touchdowns; 32 recepciones, 259 yardas .
  • Lorenzo Hampton (novato): 113 acarreos, 347 yardas, 3 touchdowns .
  • Ron Davenport (novato): 70 acarreos, 283 yardas, 4 touchdowns .
  • Woody Bennett: 27 acarreos, 113 yardas, 2 touchdowns .

La línea ofensiva, sin Ed Newman, se reconfiguró con Roy Foster (guardia izquierdo), Jeff Dellenbach (centro novato), Jon Giesler (tackle izquierdo), Ronnie Lee (tackle derecho) y Steve Clark (guardia derecho). Dwight Stephenson, el mejor centro de la liga, se perdió la temporada por lesión .

La defensa, liderada por Doug Betters (7.0 sacks), Hugh Green (adquirido de Tampa Bay, 5.5 sacks) y Bob Brudzinski (3.5 sacks), tuvo una temporada irregular pero mostró destellos de grandeza .

Los Cuatro Magníficos: Pro Bowlers 1985

A pesar de la temporada sólida, solo cuatro Dolphins fueron seleccionados para el Pro Bowl :

  • Dan Marino (QB) : En su tercera temporada, fue seleccionado para su tercer Pro Bowl consecutivo y nombrado Primer Equipo All-Pro .
  • Mark Clayton (WR) : En su tercera temporada, fue seleccionado para su segundo Pro Bowl consecutivo .
  • Roy Foster (G) : En su segunda temporada, fue seleccionado para su primer Pro Bowl .
  • Dwight Stephenson (C) : A pesar de perderse la temporada por lesión, fue seleccionado para su cuarto Pro Bowl consecutivo en reconocimiento a su talento .

Cuatro nombres. Cuatro estrellas. Pero la ausencia de Mark Duper en el Pro Bowl, a pesar de sus 861 yardas, reflejaba la profundidad de la posición de receptor en la liga .

Los Playoffs: El Camino hacia la Final de la AFC

Divisional Playoff: La Remontada sobre Cleveland

4 de enero de 1986. Orange Bowl, 75,128 espectadores. Divisional Playoff de la AFC. Enfrente, los Cleveland Browns, campeones de la AFC Central, liderados por el quarterback Bernie Kosar .

El partido comenzó como una pesadilla para Miami. Los Browns, con una ofensiva equilibrada, se adelantaron 21-3 en el tercer cuarto . Bernie Kosar lanzó dos pases de touchdown; la defensa de Cleveland contenía a Marino .

Pero entonces, Don Shula hizo lo que mejor sabía hacer: ajustar. En el tercer cuarto, Dan Marino encontró a Dan Johnson para un touchdown de 13 yardas. 21-10, Browns .

En el cuarto cuarto, Marino conectó con Tony Nathan para un pase de touchdown de 1 yarda. 21-17, Browns .

A falta de menos de dos minutos, Marino lanzó un pase de 24 yardas a Mark Clayton para el touchdown de la victoria . 24-21, Dolphins .

La defensa de Miami, liderada por Hugh Green y los hermanos Blackwood, resistió el asalto final de los Browns. El Orange Bowl estalló en júbilo. Los Dolphins, que habían estado 18 puntos abajo, habían remontado para avanzar a la Final de la AFC .

Final de la AFC: La Noche de los Seis Turnovers

12 de enero de 1986. Orange Bowl, 74,978 espectadores. AFC Championship. Enfrente, los New England Patriots, el equipo que los Dolphins habían derrotado en la semana 15 y que llegaban con un récord de 11-5 .

El partido comenzó con una tormenta. No era metafórica: llovía intensamente sobre el Orange Bowl . Y bajo la lluvia, los Patriots, liderados por el quarterback Tony Eason y el running back Craig James, ejecutaron un plan de partido perfecto.

En el primer cuarto, Tony Franklin acertó un gol de campo de 30 yardas. 3-0, Patriots .

En el segundo cuarto, Craig James anotó desde la yarda 2. 10-0, Patriots . Luego, James volvió a anotar desde la yarda 1. 17-0, Patriots .

Los Dolphins, desesperados, reaccionaron. Dan Marino encontró a Dan Johnson para un touchdown de 14 yardas. 17-7 al descanso .

En el tercer cuarto, Robert Weathers anotó para los Patriots. 24-7 . Luego, Tony Eason conectó con Derrick Ramsey para un pase de touchdown de 13 yardas. 31-7 .

En el cuarto cuarto, Marino lanzó un pase de touchdown de 2 yardas a Ron Davenport para maquillar el marcador . 31-14. Final .

La estadística que definió el partido fue brutal: los Dolphins perdieron seis balones (cuatro intercepciones de Marino, dos fumbles perdidos) . Los Patriots convirtieron esas pérdidas en 24 puntos .

Los Patriots, que no habían ganado en el Orange Bowl desde 1966, habían logrado la mayor sorpresa de la temporada . Y los Dolphins, que habían soñado con una revancha contra los Bears en el Super Bowl XX, se quedaban en casa .

El Legado de 1985

Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 1985 ocupa un lugar agridulce en la memoria de los Dolphins. Fue el año de la remontada, el año en que el equipo ganó siete partidos consecutivos para cerrar la temporada regular. Fue el año de la victoria sobre los Bears invictos, una noche mágica que ningún aficionado olvidará . Fue el año de la remontada sobre los Browns en los playoffs, otra noche de gloria .

Pero también fue el año de la derrota más frustrante en la historia de la franquicia . La derrota ante los Patriots en la Final de la AFC, con seis pérdidas de balón, sigue siendo, para muchos, la oportunidad perdida más dolorosa . Los Dolphins, que habían derrotado a los Bears, tenían la oportunidad de disputar el Super Bowl contra el equipo al que ya habían vencido. Y la dejaron escapar.

De aquella clase de 1985, Lorenzo Hampton se convertiría en el líder terrestre del equipo durante varias temporadas. Jeff Dellenbach sería un pilar de la línea ofensiva durante años. Ron Davenport sería una pieza valiosa en el ataque. Y Fuad Reveiz se convertiría en un pateador respetado en la liga.

Pero el verdadero legado de 1985 fue la constatación de que, por muy talentoso que fuera Dan Marino, por muy espectaculares que fueran los Marks Brothers, el equilibrio entre ataque y defensa sigue siendo la clave de la gloria. La defensa de Miami, a pesar de los esfuerzos de Doug Betters y Hugh Green, no pudo contener a los Patriots en el partido decisivo. Y el ataque, presionado y errático, entregó el balón una y otra vez.

Al final de la temporada, Don Shula reunió a sus jugadores en el vestuario del Orange Bowl. “Hemos tenido una gran temporada”, les dijo. “Pero no es suficiente. Nunca es suficiente hasta que ganamos el último partido”.

Los Dolphins, desde entonces, no han vuelto a disputar un Super Bowl. Han pasado 40 años . Y cada año, cuando diciembre llega y los Dolphins se quedan fuera de la lucha por el título, los aficionados recuerdan aquella noche de lluvia en enero de 1986, cuando seis pérdidas de balón destruyeron el sueño de una generación.

En 1985, los Dolphins no ganaron el Super Bowl. Pero estuvieron a un partido de distancia. Y ese partido, con la lluvia y los turnovers, sigue siendo la herida abierta de una franquicia que nunca volvió a estar tan cerca.


Ficha estadística: Miami Dolphins 1985

  • Récord: 12-4 (1º en la AFC Este)
  • Entrenador: Don Shula (12-4)
  • Estadio: Orange Bowl (asistencia media: aproximadamente 67,000)
  • Postemporada:
    • Victoria 24-21 en Divisional Playoff vs Cleveland Browns
    • Derrota 14-31 en AFC Championship vs New England Patriots
  • MVP ofensivo: Dan Marino (4,137 yardas, 30 TD, 21 INT, 84.1 rating, Pro Bowl, 1er Equipo All-Pro)
  • MVP defensivo: Doug Betters (7.0 sacks, líder de la defensa) / Hugh Green (5.5 sacks)
  • Quarterback principal: Dan Marino (336/567, 4,137 yardas, 30 TD, 21 INT, 84.1 rating)
  • Líder receptor: Mark Clayton (57 recepciones, 996 yardas, 6 TD, Pro Bowl)
  • Líder terrestre: Lorenzo Hampton (113 acarreos, 347 yardas, 3 TD)
  • Líder en sacks: Doug Betters (7.0) / Hugh Green (5.5)
  • Líder en intercepciones: William Judson / Paul Lankford (2 cada uno en postemporada)
  • Pro Bowlers (4): Dan Marino (QB), Mark Clayton (WR), Roy Foster (G), Dwight Stephenson (C)
  • Novatos destacados: Lorenzo Hampton (RB, 113 acarreos, 347 yardas, 3 TD), Jeff Dellenbach (C, 14 partidos), Ron Davenport (RB, 70 acarreos, 283 yardas, 4 TD), Fuad Reveiz (K, 16/27 goles de campo, 41/43 puntos extra)
  • Hito histórico: Los Dolphins derrotan a los Chicago Bears invictos (12-0) el 2 de diciembre de 1985, la única derrota de los Bears en la temporada ; los Dolphins ganan siete partidos consecutivos para cerrar la temporada regular ; última aparición de los Dolphins en una Final de la AFC hasta la fecha ; última temporada en que los Dolphins ganaron un partido de playoffs (hasta 1990)
  • Movimiento del año: La selección de Lorenzo Hampton, Jeff Dellenbach y Fuad Reveiz en el draft de 1985 ; la adquisición de Hugh Green, que aportó 5.5 sacks y liderazgo a la defensa ; la retirada de Ed Newman, el último vínculo con el Super Bowl VIII

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