Temporada

1981: El Año de las Abejas y la Última Gran Aventura de Don Shula

1981 Miami Dolphins

El 1 de julio de 1981, dos meses antes de que comenzara la temporada, una noticia conmocionó al sur de Florida. Rusty Chambers, el linebacker que había sido el líder en tacleadas de los Dolphins en 1978 y 1979, falleció en un accidente automovilístico . Tenía 27 años. El vestuario, que aún lloraba la retirada de Bob Griese, se sumió en un silencio pesado.

Pero el fútbol americano, como la vida misma, no se detiene. Y aquel equipo de Miami, del que nadie esperaba gran cosa tras la marcha de su quarterback legendario, tenía una sorpresa guardada. Una defensa con siete apellidos que empezaban por ‘B’ —Barnett, Baumhower, Betters, Bokamper, Brudzinski, Blackwood (Lyle) y Blackwood (Glenn)— se ganó un apodo que pasaría a la historia: las “Killer Bees” .

Once victorias, cuatro derrotas, un empate. El primer título de la AFC Este en la era post-Griese. Y un partido de playoffs, contra los San Diego Chargers, que sería recordado como uno de los más grandes en la historia de la NFL.

Bienvenidos a 1981: el año de las abejas y la última gran aventura de Don Shula.

El Draft de las Promesas y las Pérdidas

Los días 28 y 29 de abril de 1981, los Dolphins afrontaron un draft de doce rondas con la necesidad de seguir inyectando talento joven . Don Shula y su director de personal, Chuck Connor, tejieron una cosecha que, aunque marcada por la tragedia, sentó bases importantes.

En la primera ronda, con la selección 13, Miami eligió a David Overstreet, un running back de Oklahoma de 1,78 metros y 95 kilos . Overstreet, rápido y escurridizo, firmó con los Dolphins, pero una oferta de la Canadian Football League le hizo cambiar de opinión. Nunca llegó a jugar un partido en Miami; se marchó a Montreal, donde brillaría antes de fallecer trágicamente en 1984 . Una pérdida doble: la del draft pick y la del jugador.

En la segunda ronda, con la selección 56, llegó el verdadero hallazgo ofensivo. Andra Franklin, un fullback de Nebraska de 1,78 metros y 102 kilos, aterrizó en Miami para quedarse . Franklin, con su estilo directo y demoledor, sería titular en 11 partidos como novato, correría para 711 yardas y 7 touchdowns, y se convertiría en una pieza fundamental del ataque terrestre .

En la cuarta ronda, los Dolphins multiplicaron sus opciones. Con la selección 84 eligieron a Sam Greene, un receptor de UNLV que no dejaría huella . Con la selección 96, apareció Brad Wright, un quarterback de Nuevo México que tampoco tendría impacto en la NFL .

En la quinta ronda, con la selección 126, llegó Ken Poole, un defensive end de Northeast Louisiana que disputaría 16 partidos como suplente en su año de novato . Y con la selección 138, Tom Vigorito, un running back de Virginia que jugaría 16 partidos y devolvería patadas .

En la sexta ronda, con la selección 152, Miami eligió a Mack Moore, un defensive end de Texas A&M que no llegaría a jugar . Pero con la selección 154, apareció una joya de futuro: Fulton Walker, un cornerback de West Virginia de 1,75 metros y 83 kilos . Walker, con su velocidad eléctrica, se convertiría en uno de los mejores returners de la historia de la franquicia, y años después haría historia en el Super Bowl.

En la séptima ronda (179), Mike Daum, un tackle de Cal Poly que no jugaría . En la octava (206), William Judson, un cornerback de South Carolina State que pasaría la temporada en la reserva de lesionados . En la novena (235), John Noonan, un receptor de Nebraska sin impacto . En la décima (261), Steve Folsom, un tight end de Utah sin impacto . En la undécima (291), Jim Jensen, un quarterback de Boston University que, con el tiempo, se convertiría en un comodín ofensivo legendario bajo el apodo de “The Crusher” . Y en la duodécima (318), John Alford, un defensive tackle de South Carolina State sin impacto .

El draft de 1981, con la pérdida de Overstreet, la irrupción de Franklin, la llegada de Walker y el descubrimiento de Jensen, fue una cosecha agridulce. Pero el verdadero tesoro no estaba en los novatos, sino en la defensa que ya llevaba años fraguándose.

El Personal de la Excelencia Defensiva

El cuerpo técnico de los Dolphins, una de las claves del éxito sostenido, mantuvo su núcleo duro :

  • Don Shula: head coach y vicepresidente, máximo responsable del equipo.
  • Bill Arnsparger: assistant head coach y coordinador defensivo. El cerebro de las Killer Bees.
  • John Sandusky: línea ofensiva.
  • Mike Scarry: línea defensiva.
  • Tom Keane: defensive backs y punting.
  • Steve Crosby y Carl Taseff: special teams.

En los despachos, Mike Robbie ejercía como gerente general, Chuck Connor como director de personal, y Charley Winner como director de scouting profesional .

Las Killer Bees: Una Defensa de Apellidos Zumbones

La defensa de los Dolphins en 1981 merece capítulo aparte. Siete titulares cuyo apellido comenzaba por ‘B’ dieron lugar a un apodo que se volvió legendario :

  • Bob Baumhower (NT): el ancla, el hombre de Alabama, futuro Pro Bowl.
  • Doug Betters (LDE): el ala defensiva de Nevada, en su cuarto año, comenzaba a mostrar destellos de grandeza.
  • Bill Barnett (DE): el ala de Nebraska, rotando en la línea.
  • Kim Bokamper (DE): el versátil defensor de San Jose State, capaz de jugar en línea y como linebacker.
  • Bob Brudzinski (LOLB): el linebacker de Ohio State, llegado de Los Angeles Rams en 1978, era un martillo en el lado débil.
  • Lyle Blackwood (FS): el veterano de 30 años, hermano de Glenn, aportaba experiencia y dureza en la secundaria.
  • Glenn Blackwood (SS): el hermano pequeño, en su tercer año, era ya un pilar de la defensa.

A ellos se unían A.J. Duhe (LILB), Larry Gordon (ROLB), Earnest Rhone (RILB), Don McNeal (LCB) y Gerald Small (RCB). Una defensa completa, equilibrada, que sería quinta de la liga en puntos encajados .

La Pretemporada del Ajuste

Antes de que comenzara la temporada regular, los Dolphins disputaron cuatro partidos de preparación, con un balance perfecto de 4-0 :

  • 8 de agosto: Victoria 20-6 en Minnesota
  • 15 de agosto: Victoria 24-14 ante Denver Broncos (Orange Bowl)
  • 22 de agosto: Victoria 31-27 en Detroit
  • 28 de agosto: Victoria 31-7 ante Kansas City Chiefs (Orange Bowl)

Shula, como siempre, utilizó la pretemporada para dar minutos a los novatos y ajustar las piezas. El equipo, con Franklin emergiendo y la defensa ya engrasada, llegaba en forma.

La Temporada Regular: El Vuelo de las Abejas

Septiembre: El Arranque Perfecto

6 de septiembre: St. Louis. Busch Memorial Stadium, 50,351 espectadores. Los Dolphins abrieron la temporada con una victoria 20-7 sobre los Cardinals. David Woodley, el quarterback de segundo año, comenzaba a asentarse . 1-0.

10 de septiembre: Orange Bowl, 75,059 almas. Jueves por la noche, Pittsburgh Steelers. Enfrente, la Cortina de Acero, la dinastía de los setenta. Los Dolphins, con una defensa feroz y una ofensiva terrestre de 185 yardas, barrieron a los Steelers 30-10 . 2-0.

20 de septiembre: Houston. Astrodome, 47,379 espectadores. Houston Oilers, 16-10. Tercera victoria consecutiva, tercera semana sin conocer la derrota . 3-0.

27 de septiembre: Baltimore. Memorial Stadium, 41,630 almas. Baltimore Colts, 31-28. Los Dolphins, con 428 yardas totales de ofensiva, resistieron el asalto final de los Colts . 4-0.

Octubre: El Primer Bache

4 de octubre: Orange Bowl, 68,723 espectadores. New York Jets, 28-28 (OT). El primer tropiezo, aunque no fue derrota. Los Jets, con Richard Todd al mando, forzaron la prórroga y el partido acabó en empate . 4-0-1.

12 de octubre: Buffalo. Rich Stadium, 78,576 almas. Monday Night Football. Buffalo Bills, 21-31. Primera derrota de la temporada. Joe Ferguson y Joe Cribbs lideraron la remontada de los Bills . 4-1-1.

18 de octubre: Orange Bowl, 47,367 espectadores. Washington Redskins, 13-10. Victoria sufrida, defensiva, de esas que ganan los campeonatos . 5-1-1.

25 de octubre: Dallas. Texas Stadium, 64,221 almas. Dallas Cowboys, 27-28. El partido más cruel del mes. Los Dolphins lideraban en el último cuarto, pero los Cowboys remontaron y ganaron por un punto. A pesar de la derrota, la ofensina de Miami sumó 529 yardas totales, la mejor marca de la temporada . 5-2-1.

Noviembre: La Montaña Rusa

1 de noviembre: Orange Bowl, 46,061 espectadores. Baltimore Colts, 27-10. Los Dolphins se vengaron de los Colts con una actuación sólida . 6-2-1.

8 de noviembre: Foxboro. Schaefer Stadium, 60,436 almas. New England Patriots, 30-27 (OT). Victoria en la prórroga, con la ofensiva terrestre sumando 203 yardas y Tony Nathan brillando . 7-2-1.

15 de noviembre: Orange Bowl, 61,777 espectadores. Oakland Raiders, 17-33. Los Raiders, siempre peligrosos, barrieron a Miami en casa . 7-3-1.

22 de noviembre: Nueva York. Shea Stadium, 59,962 almas. New York Jets, 15-16. Segunda derrota consecutiva, y la más dolorosa. Los Dolphins, que habían empatado con los Jets en octubre, cayeron por un punto en su visita a Nueva York . 7-4-1.

30 de noviembre: Orange Bowl, 67,797 espectadores. Monday Night Football. Philadelphia Eagles, 13-10. Victoria defensiva, de trincheras, que devolvió la esperanza . 8-4-1.

Diciembre: La Recta Final y el Título

6 de diciembre: Orange Bowl, 50,421 almas. New England Patriots, 24-14. La ofensiva terrestre explotó: 212 yardas y control total del reloj . 9-4-1.

13 de diciembre: Kansas City. Arrowhead Stadium, 57,407 espectadores. Kansas City Chiefs, 17-7. Décima victoria de la temporada, y el equipo, con 10-4-1, volaba . 10-4-1.

19 de diciembre: Orange Bowl, 72,956 almas. Buffalo Bills, 16-6. Cierre de temporada regular con victoria. Los Dolphins, con 11-4-1, se proclamaban campeones de la AFC Este por primera vez desde 1979 .

Los Números de una Temporada de Ensueño

Las estadísticas de 1981 dibujan el retrato de un equipo equilibrado, con una defensa sólida y una ofensiva en crecimiento :

  • Puntos anotados: 345 (11º de 28)
  • Puntos encajados: 275 (5º de 28)
  • Diferencia de puntos: +70
  • Yardas totales ofensivas: 5,322 (16º)
  • Yardas terrestres: 2,173 (4º)
  • Yardas aéreas: 3,149 (16º)
  • Puntos por partido: 21.6 (11º)
  • Puntos encajados por partido: 17.2 (5º)
  • Pérdidas de balón forzadas: 33 (15 fumbles recuperados, 18 intercepciones)
  • Pérdidas de balón cometidas: 31 (10 fumbles perdidos, 21 intercepciones)
  • Diferencia de turnovers: +2

La ofensiva terrestre fue el motor del equipo, con 2,173 yardas y 18 touchdowns por tierra, el cuarto mejor registro de la liga .

Los Líderes Individuales: El Relevo Generacional

David Woodley, el quarterback de LSU, fue el titular indiscutible en 15 partidos, con un récord de 11-3-1. Completó 191 de 366 pases (52.2%) para 2,470 yardas, 12 touchdowns y 13 intercepciones, con un rating de 69.8. Además, sumó 272 yardas y 4 touchdowns por tierra .

Don Strock, el veterano de Virginia Tech, jugó 16 partidos (uno como titular) y completó 79 de 130 pases (60.8%) para 901 yardas, 6 touchdowns y 8 intercepciones .

El ataque terrestre fue una pesadilla para las defensas rivales:

  • Tony Nathan: 147 acarreos, 782 yardas, 5 touchdowns, más 50 recepciones para 452 yardas y 3 touchdowns .
  • Andra Franklin (novato): 201 acarreos, 711 yardas, 7 touchdowns, más 3 recepciones para 6 yardas y un touchdown .
  • Eddie Hill: 48 acarreos, 226 yardas, 3 touchdowns, más 7 recepciones para 97 yardas .
  • Tom Vigorito (novato): 32 acarreos, 132 yardas, 1 touchdown, más 11 recepciones para 88 yardas .

Los receptores:

  • Duriel Harris: 53 recepciones, 911 yardas, 2 touchdowns. El líder indiscutible en yardas por recepción .
  • Nat Moore: 26 recepciones, 452 yardas, 2 touchdowns .
  • Jimmy Cefalo: 19 recepciones, 277 yardas, 3 touchdowns .
  • Bruce Hardy (tight end): 15 recepciones, 142 yardas, 2 touchdowns .

La línea ofensiva, con Ed Newman (RG) como líder, fue una de las mejores de la liga. Newman, con 30 años, fue seleccionado para su primer Pro Bowl . Bob Kuechenberg (LG), el veterano de 34 años, seguía siendo un pilar. Jon Giesler (LT) y Eric Laakso (RT) protegían los bordes. Dwight Stephenson, en su segundo año, comenzaba a asentarse en el centro.

La defensa, la gran protagonista de la temporada, tuvo múltiples líderes:

  • Bob Baumhower (NT): 16 partidos como titular, 3 fumbles recuperados, Pro Bowl .
  • Glenn Blackwood (SS): 4 intercepciones, líder del equipo .
  • Earnest Rhone (RILB): 3 intercepciones, 1 fumble recuperado .
  • Lyle Blackwood (FS): 3 intercepciones .
  • Bob Brudzinski (LOLB): 2 intercepciones .

Los Dos Magníficos: Pro Bowlers 1981

A pesar del éxito del equipo, solo dos Dolphins fueron seleccionados para el Pro Bowl :

  • Bob Baumhower (NT): El nose tackle de Alabama, en su cuarto año, fue seleccionado para su tercer Pro Bowl. Baumhower, con 26 años, era ya uno de los mejores de la liga en su posición.
  • Ed Newman (RG): El guardia de Duke, en su octava temporada, fue seleccionado para su primer Pro Bowl. Newman, con 30 años, era el líder de una línea ofensiva que había sido clave en el éxito del equipo.

La Tragedia en el Camino: El Partido de los 41 Puntos

2 de enero de 1982. Orange Bowl, 73,735 espectadores. Divisional Playoff de la AFC. Enfrente, los San Diego Chargers, la mejor ofensiva de la liga, el “Air Coryell” de Dan Fouts, Kellen Winslow y Charlie Joiner .

El partido comenzó como una pesadilla. Los Chargers anotaron 24 puntos en el primer cuarto y parte del segundo. 24-0. El Orange Bowl, mudo, contemplaba la debacle.

Pero entonces, cuando el reloj marcaba los últimos segundos de la primera mitad, ocurrió una de las jugadas más famosas en la historia de los playoffs de la NFL.

Don Strock, el quarterback suplente, recibió el balón en su propia yarda 44. Lanzó un pase corto al centro a Duriel Harris. Harris, rodeado de defensores, en lugar de intentar avanzar, lanzó un lateral hacia atrás a Tony Nathan, que corría libre por la banda. Nathan atrapó el balón y no se detuvo hasta la end zone. La jugada “hook and lateral” . 24-7. El Orange Bowl rugía .

En la segunda mitad, los Dolphins, liderados por una defensa revitalizada y una ofensiva imparable, completaron la remontada. Joe Rose atrapó un pase de touchdown de Strock. Texas, con otro pase de Strock. Y, finalmente, un gol de campo de Uwe von Schamann puso a Miami por delante: 38-31.

Faltaban segundos. Los Chargers, con Fouts al mando, avanzaron hasta la yarda 9 de Miami. Rolf Benirschke, el pateador, acertó el gol de campo. 38-38. Prórroga.

En el tiempo extra, los Dolphins tuvieron oportunidades. Pero una intercepción de Strock en la end zone, cuando Miami buscaba el gol de campo de la victoria, dio paso a la ofensiva de San Diego. Benirschke, desde 29 yardas, acertó el gol de campo ganador .

41-38. Fin de la temporada. Fin del sueño.

El Legado de 1981

Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 1981 ocupa un lugar de honor en la memoria de los Dolphins. Fue el año de las Killer Bees, una defensa que demostró que en Miami no solo se vivía de las estrellas ofensivas. Fue el año del regreso a la cima de la división después de un año de ausencia. Fue, sobre todo, el año de la última gran aventura de Don Shula antes de que, un año después, Dan Marino cambiara la historia para siempre.

De aquella clase de 1981, Andra Franklin se consolidaría como un corredor de poder durante los siguientes años. Fulton Walker, el returner de West Virginia, haría historia en la Super Bowl XVII devolviendo una patada inicial para touchdown. Y Jim Jensen, “The Crusher”, se convertiría en un comodín ofensivo legendario durante una década.

Pero el verdadero legado de 1981 fue la demostración de que los Dolphins, después de la retirada de Bob Griese y el fin de la dinastía de los setenta, podían competir al más alto nivel. Aquel equipo, con una defensa feroz y un ataque terrestre demoledor, estuvo a un minuto de alcanzar la Final de la Conferencia Americana.

El partido contra los Chargers, con sus 79 puntos y su prórroga de infarto, pasó a la historia como uno de los mejores de siempre. Y para los Dolphins, fue el canto del cisne de una era. Al año siguiente, la huelga de jugadores acortaría la temporada, y en 1983, un quarterback de Pittsburgh llamado Dan Marino cambiaría la franquicia para siempre.

En 1981, los Dolphins no ganaron nada. Pero dejaron un recuerdo imborrable. Y a veces, en el deporte, el recuerdo vale tanto como los títulos.


Ficha estadística: Miami Dolphins 1981

  • Récord: 11-4-1 (1º en la AFC Este)
  • Entrenador: Don Shula (11-4-1)
  • Estadio: Orange Bowl (asistencia media: aproximadamente 60,000) [estimación del autor a partir de datos de asistencia en ]
  • Postemporada: Derrota 38-41 (OT) en Divisional Playoff vs San Diego Chargers
  • MVP ofensivo: Tony Nathan (782 yardas terrestres, 5 TD; 50 recepciones, 452 yardas, 3 TD)
  • MVP defensivo: Bob Baumhower (NT, 16 partidos como titular, 3 fumbles recuperados, Pro Bowl)
  • Quarterback principal: David Woodley (191/366, 2,470 yardas, 12 TD, 13 INT, 69.8 rating, 272 yardas terrestres, 4 TD, récord 11-3-1)
  • Líder receptor: Duriel Harris (53 recepciones, 911 yardas, 2 touchdowns)
  • Líder terrestre: Tony Nathan (147 acarreos, 782 yardas, 5 touchdowns)
  • Líder en sacks (estadística no oficial): Doug Betters / Kim Bokamper (estimado 6-8 cada uno) [estimación del autor]
  • Líder en intercepciones: Glenn Blackwood (4)
  • Pro Bowlers (2): Bob Baumhower (NT), Ed Newman (RG)
  • Novatos destacados: Andra Franklin (RB, 201 acarreos, 711 yardas, 7 TD), Fulton Walker (DB, 16 partidos, 2 titularidades), Jim Jensen (QB/WR, 16 partidos), Tommy Vigorito (RB, 16 partidos, 1 TD, 11 recepciones), Ken Poole (DE, 16 partidos)
  • Hito histórico: La defensa “Killer Bees” (siete titulares con apellido comenzado por B) se convierte en una de las más recordadas de la historia de la franquicia ; el partido de playoffs contra San Diego Chargers (41-38) es considerado uno de los mejores de la historia de la NFL ; última temporada con un partido empatado en la historia de los Dolphins (hasta 2022)
  • Movimiento del año: La consolidación de la defensa “Killer Bees” como una de las mejores de la liga; la irrupción de Andra Franklin como corredor de poder

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