1976: El Año del Punto y Aparte. Cuando la Dinastía dijo Adiós sin Hacer Ruido
El 13 de septiembre de 1976, cuando los Dolphins saltaron al césped del Rich Stadium de Buffalo para el Monday Night Football, algo había cambiado en el aire. No era solo la ausencia de Larry Csonka, Jim Kiick y Paul Warfield, que ya habían emigrado a la fallida World Football League. Era algo más profundo. Era la sensación de que una era, aquella que había regalado dos Super Bowls y una temporada perfecta, llegaba a su fin.
La World Football League, aquel sueño húmedo de millonarios con chequera fácil, había quebrado en octubre de 1975, dejando a Csonka, Kiick y Warfield en libertad para regresar a la NFL . Pero ninguno volvió a Miami. Csonka firmó con los New York Giants; Kiick, con los Denver Broncos; Warfield, con los Cleveland Browns. Los Dolphins, que habían recibido compensaciones en forma de elecciones de draft por la pérdida de sus estrellas, miraban al futuro con la misma mezcla de nostalgia y pragmatismo que Don Shula había inculcado en la franquicia .
1976 no iba a ser un año de gloria. Iba a ser el año en que los Dolphins, por primera vez bajo la dirección de Shula, firmaron un récord perdedor. Seis victorias, ocho derrotas. Un 6-8 que, visto en perspectiva, fue el punto y aparte que la franquicia necesitaba para cerrar un capítulo y comenzar otro.
Bienvenidos a 1976: el año en que la dinastía dijo adiós sin hacer ruido.
El Éxodo Definitivo: Adiós a los Últimos Supervivientes
Antes de que la temporada comenzara, los Dolphins vivieron un auténtico éxodo. El 24 de agosto de 1976, en un solo día, Don Shula dijo adiós a dos de sus piezas más emblemáticas.
Mercury Morris, el explosivo corredor que había compartido backfield con Csonka y Kiick y había sido parte fundamental del ataque terrestre de 1972, fue traspasado a los San Diego Chargers a cambio de una selección de cuarta ronda del draft de 1977 .
Jake Scott, el safety de Georgia, cinco veces Pro Bowl y uno de los líderes de la No-Name Defense, fue enviado a los Washington Redskins junto con la selección de cuarta ronda original de Miami a cambio del safety Bryant Salter . Scott, que había sido el MVP del Super Bowl VII y uno de los jugadores más respetados del vestuario, se marchaba dejando un vacío imposible de llenar.
Un mes antes, el 6 de abril, el linebacker Rodrigo Barnes había sido traspasado a los St. Louis Cardinals por una selección de duodécima ronda . La desbandada era total. De aquel equipo bicampeón, apenas quedaban Bob Griese, Larry Little, Jim Langer, Bob Kuechenberg, Nick Buoniconti (en su último año) y unos pocos más.
Las Compensaciones del Pasado: Los Draft Picks que Llegaron del Exilio
La WFL, al quebrar, dejó a los Dolphins un regalo envenenado: compensaciones en forma de elecciones de draft por la pérdida de sus estrellas. El 6 de abril de 1976, los New York Giants forfeitearon dos selecciones de tercera ronda (para 1978 y 1979) por haber firmado a Larry Csonka tras el colapso de la WFL . Dos días después, los Cleveland Browns entregaron sus selecciones de tercera y séptima ronda de 1978 por haber firmado a Paul Warfield . El 10 de abril, los Denver Broncos hicieron lo propio con una duodécima ronda de 1978 y una novena de 1979 por Jim Kiick .
Eran compensaciones a futuro, semillas que Shula y Bobby Beathard sembraban para cosechar en años venideros. Pero para 1976, el presente era lo que importaba. Y el presente pintaba gris.
El Draft de la Nueva Ola: Bokamper, Fencik y la Cosecha del Futuro
Los días 8 y 9 de abril de 1976, los Dolphins afrontaron un draft de diecisiete rondas con la necesidad imperiosa de reconstruir la defensa y encontrar savia nueva . Con dos selecciones en la primera ronda, Shula apostó fuerte por el futuro.
En la primera ronda, con la selección 17 (adquirida de Washington por el quarterback Joe Theismann en 1974), Miami eligió a Larry Gordon, un linebacker de Arizona State de 1,93 metros y 105 kilos . Gordon, con su velocidad y su capacidad para cubrir el campo, se convertiría en titular inmediato y jugaría siete temporadas en Miami, disputando 100 partidos y siendo un pilar de la defensa durante esos años .
Con la selección 19, los Dolphins eligieron a Kim Bokamper, un ala defensiva de San Jose State . Bokamper, que pasaría la temporada de 1976 en la reserva de lesionados (Injured Reserve), se convertiría en una leyenda de la franquicia durante nueve temporadas, 127 partidos, un Pro Bowl y una reputación como uno de los mejores alas defensivas de su generación .
En la tercera ronda, con la selección 80, llegó Duriel Harris, un receptor de New Mexico State . Harris jugaría diez temporadas en Miami, 127 partidos, 302 recepciones para 5,055 yardas y 20 touchdowns, convirtiéndose en una de las armas favoritas de Bob Griese y, años después, del joven Dan Marino .
En la sexta ronda, con la selección 174, apareció Gary Davis, un running back de Cal Poly-San Luis Obispo que jugaría seis temporadas y 80 partidos, sumando 324 acarreos para 1,410 yardas y 7 touchdowns, además de 83 recepciones para 671 yardas y un touchdown .
En la novena ronda, con la selección 257, llegó Norris Thomas, un defensive back de Southern Miss que disputaría ocho temporadas y 112 partidos, con cinco años como titular .
Y en la décima ronda, con la selección 281, los Dolphins encontraron un diamante que brillaría en otra franquicia. Gary Fencik, un safety de Yale, jugaría doce temporadas en la NFL, todas ellas con los Chicago Bears, acumulando 164 partidos, 10 temporadas como titular, un All-Pro y dos Pro Bowls, y convirtiéndose en una pieza clave de la defensa de los Bears que ganaría el Super Bowl XX . Fue, sin duda, el gran “robado” que Miami dejó escapar, aunque en su defensa hay que decir que Fencik no empezó a destacar hasta después de su paso por los Dolphins.
El resto del draft, con nombres como Loaird McCreary (tight end, Tennessee State), Melvin Mitchell (guardia, Tennessee State), o Don Testerman (running back, Clemson), aportaría escasa contribución a la franquicia .
La cosecha de 1976, con Bokamper, Harris, Gordon y Fencik (aunque este último brillara en otro sitio), fue una de las más profundas de la era post-dinastía. El futuro, aunque lejano, empezaba a tomar forma.
El Personal de la Transición
El cuerpo técnico de los Dolphins, una de las claves del éxito sostenido, mantuvo su núcleo duro con algún ajuste significativo :
- Don Shula: head coach y gerente general de facto.
- Howard Schnellenberger: coordinador ofensivo.
- Bill Arnsparger: asistente del head coach y coordinador defensivo.
- John Sandusky: línea ofensiva.
- Mike Scarry: línea defensiva.
- Don Doll: linebackers.
- Tom Keane: secundaria y despejes.
- Carl Taseff: running backs y equipos especiales.
La continuidad era total, pero el talento sobre el campo ya no era el mismo.
La Pretemporada del Ajuste
Los registros de la pretemporada de 1976 son escasos, pero sabemos que los Dolphins utilizaron esos partidos para experimentar con combinaciones y dar minutos a los novatos. El equipo, con la nueva savia de Gordon, Harris y Davis, comenzaba a encontrar su identidad.
La Temporada Regular: Montaña Rusa hacia el Primer Récord Perdedor de Shula
Septiembre: El Arranque Agridulce
13 de septiembre: Buffalo. Rich Stadium, 77,683 espectadores. Monday Night Football. Los Dolphins, con Benny Malone (797 yardas terrestres al final de la temporada) y Norm Bulaich liderando el ataque terrestre, se impusieron a los Bills 30-21. Bulaich corrió para 107 yardas; Garo Yepremian acertó tres goles de campo. Primera victoria, primer suspiro de alivio . 1-0.
19 de septiembre: Foxboro. Schaefer Stadium, 46,053 almas. New England Patriots, 14-30. Bob Griese lanzó tres intercepciones; la ofensina solo pudo anotar dos touchdowns. Derrota dolorosa . 1-1.
26 de septiembre: Orange Bowl, 49,754 espectadores. New York Jets, 16-0. Primera blanqueada de la temporada. Yepremian acertó tres goles de campo; Jim Mandich atrapó un pase de touchdown de Griese. La defensa, con dos intercepciones, asfixió a los Jets . 2-1.
Octubre: El Desplome
3 de octubre: Orange Bowl, 60,753 almas. Los Angeles Rams, 28-31. Los Dolphins dominaron la primera mitad (14-0), pero los Rams, liderados por James Harris y sus dos pases de touchdown a Ron Jessie, remontaron en una segunda mitad de infarto. Miami empató a 28 en el último cuarto, pero Tom Dempsey, con un gol de campo, decidió el partido. La defensa concedió 593 yardas totales, una auténtica sangría . 2-2.
10 de octubre: Baltimore. Memorial Stadium, 58,832 espectadores. Baltimore Colts, 14-28. Los Colts anotaron 21 puntos en el segundo cuarto; Earl Morrall, supliendo a un Griese lesionado, solo pudo maquillar el marcador. 2-3 .
17 de octubre: Orange Bowl, 43,325 almas. Kansas City Chiefs, 17-20 (OT). Partido igualadísimo (441 yardas de Miami, 453 de Kansas City), decidido por los turnovers: cinco pérdidas de balón de los Dolphins (tres fumbles, dos intercepciones) por solo dos de los Chiefs. En la prórroga, gol de campo de Kansas City. 2-4 .
24 de octubre: Tampa. Tampa Stadium, 61,437 espectadores. Tampa Bay Buccaneers, 23-20. Los Dolphins viajaron a Tampa para enfrentarse al equipo de expansión, liderado por el quarterback Steve Spurrier en su última temporada en la NFL. Dos touchdowns terrestres y tres goles de campo de Yepremian dieron la victoria a Miami. Los Bucs, por cierto, acabarían la temporada con un 0-14, el peor récord de la liga . 3-4.
31 de octubre: Orange Bowl, 52,863 almas. New England Patriots, 10-3. Duelo defensivo, con todo el scoring en el segundo cuarto. Los Dolphins, con un touchdown y un gol de campo, se impusieron en un partido de trincheras . 4-4.
Noviembre: La Esperanza y la Caída
7 de noviembre: Nueva York. Shea Stadium, 53,344 espectadores. New York Jets, 27-7. Bob Griese, con 133.2 de rating, lanzó dos pases de touchdown; la defensa forzó cuatro pérdidas de balón. Quinta victoria de la temporada, y el equipo, con 5-4, soñaba con los playoffs .
14 de noviembre: Pittsburgh. Three Rivers Stadium, 48,945 almas. Pittsburgh Steelers, 3-14. La defensa de los Steelers, la Cortina de Acero, anuló por completo a Miami. Solo un gol de campo de Yepremian pudo anotar el equipo. 5-5 .
22 de noviembre: Orange Bowl, 62,104 espectadores. Monday Night Football. Baltimore Colts, 16-17. El partido más cruel de la temporada. Los Dolphins perdieron por un punto, con un gol de campo de los Colts en los minutos finales decidiendo el encuentro . 5-6.
28 de noviembre: Cleveland. Cleveland Municipal Stadium, 74,715 almas. Cleveland Browns, 13-17. Otra derrota por cuatro puntos, otro partido decidido en los minutos finales. Los Browns remontaron y dejaron a Miami contra las cuerdas . 5-7.
Diciembre: El Final Agridulce
5 de diciembre: Orange Bowl, 43,475 almas. Buffalo Bills, 45-27. La ofensiva explotó: 218 yardas terrestres y 207 aéreas, con tres touchdowns por tierra y dos por aire. Una victoria que supo a gloria, pero que solo maquillaba una temporada para olvidar . 6-7.
11 de diciembre: Orange Bowl, 46,543 espectadores. Minnesota Vikings, 7-29. Último partido de la temporada. Los Vikings, liderados por Fran Tarkenton, barrieron a Miami. La ofensiva solo pudo anotar un touchdown; la defensa concedió 407 yardas. 6-8 .
El Primer Récord Perdedor de Shula
Con 6-8, los Dolphins firmaron el primer récord perdedor de la carrera de Don Shula como head coach . Era la primera vez desde 1969 que Miami terminaba con más derrotas que victorias. La dinastía, oficialmente, había terminado.
Los números no engañaban: 263 puntos anotados (15º de 28), 264 puntos encajados (15º de 28), una diferencia de puntos de -1, y un SRS (Simple Rating System) de -0.08, también 15º de la liga . La ofensiva era la décimoquinta; la defensa, también la décimoquinta. Un equipo vulgar, sin estrellas, sin alma.
Los Cuatro Magníficos: Pro Bowlers 1976
A pesar de la temporada mediocre, la liga reconoció el talento de cuatro Dolphins :
- Bob Griese (QB): 162 pases completados de 272 (59.6%), 2,097 yardas, 11 touchdowns, 12 intercepciones, rating de 78.9 . A sus 31 años, Griese seguía siendo un quarterback de élite, aunque las lesiones y la falta de apoyos lastraban sus números.
- Bob Kuechenberg (G): El guardia de Notre Dame, siempre en la sombra de Larry Little, fue reconocido con su tercer Pro Bowl . Su versatilidad y su consistencia eran el pegamento de la línea ofensiva.
- Jim Langer (C): El centro de South Dakota State, futuro Hall of Fame, fue seleccionado para su cuarto Pro Bowl consecutivo . Langer, con su técnica impecable, seguía siendo el mejor centro de la liga.
- Nat Moore (PR/KR): El receptor de Florida, en su tercera temporada, fue reconocido como returner . Moore, además, sumó 33 recepciones para 625 yardas y 4 touchdowns desde la posición de receptor .
Cuatro nombres. Cuatro estrellas en un equipo de estrellas fugaces.
Las Cifras de la Transición
Las estadísticas individuales de 1976 dibujan el retrato de un equipo en reconstrucción :
- Benny Malone (RB): 186 acarreos, 797 yardas, 4 touchdowns. El corredor de 24 años, en su segunda temporada, fue el líder terrestre del equipo.
- Norm Bulaich (FB): 122 acarreos, 540 yardas, 4 touchdowns, más 28 recepciones para 151 yardas. El fullback de 30 años, adquirido de Philadelphia en 1975, aportó experiencia y solidez.
- Nat Moore (WR): 33 recepciones, 625 yardas (18.9 de media), 4 touchdowns.
- Freddie Solomon (WR): 27 recepciones, 453 yardas, 2 touchdowns, más 4 acarreos para 60 yardas y un touchdown .
- Duriel Harris (WR): En su año de novato, disputó 12 partidos y comenzó a forjar su leyenda .
- Larry Gordon (LB): El novato de primera ronda fue titular en los 14 partidos y mostró destellos de lo que sería una sólida carrera .
- Steve Towle (LB): El linebacker de segundo año, seleccionado en 1975, fue titular en los 14 partidos y emergió como el líder de la defensa .
La defensa, con Vern Den Herder (14 partidos como titular), Randy Crowder, Don Reese, Bob Matheson, Jeris White, Curtis Johnson y Charlie Babb, fue el reflejo del equipo: irregular, con destellos de grandeza y momentos de absoluta fragilidad .
El Legado de 1976
Cuando la historia del fútbol americano mira atrás, 1976 ocupa un lugar agridulce en la memoria de los Dolphins. Fue el año en que la franquicia, por primera vez bajo Don Shula, firmó un récord perdedor. Fue el año en que Mercury Morris y Jake Scott, dos pilares de la dinastía, se marcharon a otros equipos. Fue el año en que la No-Name Defense, aquella que había aterrorizado a la NFL, se quedó sin nombres y sin alma.
Pero también fue el año en que Kim Bokamper, Duriel Harris y Larry Gordon comenzaron sus carreras. Fue el año en que Gary Fencik, aunque brillaría en Chicago, fue seleccionado por Miami. Fue el año en que las compensaciones por la pérdida de Csonka, Kiick y Warfield comenzaron a materializarse en forma de elecciones de draft que, años después, darían sus frutos.
Don Shula, el maestro, había vivido su primera temporada perdedora. Pero no sería la última. Los Dolphins, después de 1976, no volverían a tener un récord negativo hasta 1988, doce años después . La capacidad de reconstrucción de Shula, su habilidad para encontrar talento en los rincones más insospechados, volvería a dar sus frutos.
En 1976, los Dolphins dijeron adiós a una era. Pero, como siempre ocurre en el deporte profesional, los finales son también principios. Y aquel principio, aunque doloroso, fue necesario para que, años después, una nueva generación de Dolphins volviera a competir por la gloria.
Ficha estadística: Miami Dolphins 1976
- Récord: 6-8 (3º en la AFC Este)
- Entrenador: Don Shula (6-8)
- Estadio: Orange Bowl (asistencia media: aproximadamente 52,000) [estimación del autor a partir de datos de asistencia]
- Postemporada: No clasificó
- MVP ofensivo: Benny Malone (797 yardas terrestres, 4 TD)
- MVP defensivo: Steve Towle (LB, 14 partidos como titular, líder de la defensa)
- Quarterback principal: Bob Griese (162/272, 2,097 yardas, 11 TD, 12 INT, 78.9 rating, Pro Bowl)
- Líder receptor: Nat Moore (33 recepciones, 625 yardas, 4 TD, Pro Bowl como returner)
- Líder terrestre: Benny Malone (186 acarreos, 797 yardas, 4 TD)
- Líder en sacks (estadística no oficial): Vern Den Herder / Bob Matheson (estimado 5-7 cada uno) [estimación del autor]
- Líder en intercepciones: Charlie Babb / Jeris White / Bob Matheson (2 cada uno)
- Pro Bowlers (4): Bob Griese (QB), Bob Kuechenberg (G), Jim Langer (C), Nat Moore (PR/KR)
- Novatos destacados: Larry Gordon (LB, 14 partidos como titular), Duriel Harris (WR, 12 partidos), Gary Davis (RB, 14 partidos, 1 titularidad), Norris Thomas (DB)
- Hito histórico: Primera temporada perdedora de Don Shula como head coach (6-8); los Dolphins no volverían a tener un récord negativo hasta 1988
- Movimiento del año: La selección de Kim Bokamper (1ª ronda) y Duriel Harris (3ª ronda) en el draft, que se convertirían en pilares de la franquicia durante la siguiente década; los traspasos de Mercury Morris a San Diego y Jake Scott a Washington, que marcaron el fin simbólico de la dinastía
