1974: El Año del Mar de Manos. Cuando la Dinastía Encontró su Primera Grieta
El 21 de diciembre de 1974, en el Oakland Coliseum, Clarence Davis saltó entre tres defensores de Miami y atrapó un pase desesperado de Ken Stabler. Cuando sus pies tocaron el suelo en la end zone, una dinastía de 32 victorias en 34 partidos encontró su primera grieta. El “Sea of Hands” había nacido. Y con él, el sueño de un tricampeonato se desvaneció en el aire húmedo de California.
Los Dolphins de 1974 llegaban como bicampeones, con dos Super Bowls consecutivas en el bolsillo y un hambre insaciable de más. Habían ganado 11 de 14 partidos en la temporada regular, habían igualado su propio récord de 12 Pro Bowlers, y parecían imparables. Pero el fútbol americano, como la vida misma, rara vez concede los deseos de los mortales.
1974 no fue el año del tricampeonato. Fue el año en que los Dolphins aprendieron que la gloria, por muy brillante que sea, siempre tiene un final.
Bienvenidos a 1974: el año del mar de manos.
El Draft de la Transición: Llega Nat Moore
El 29 y 30 de enero de 1974, los Dolphins afrontaron un draft con nueve selecciones en diecisiete rondas . La necesidad no era acuciante: el núcleo bicampeón seguía intacto. Pero Don Shula, siempre previsor, sabía que la savia nueva era necesaria.
Con la primera ronda (selección 26), Miami eligió a Don Reese, un tackle defensivo de Jackson State . Reese, con su 1,93 metros y 116 kilos, aportaría profundidad a una línea defensiva que ya contaba con Bill Stanfill y Manny Fernandez. Su carrera en Miami duraría cuatro temporadas, con 14 partidos como titular en 1974 .
En la segunda ronda, los Dolphins triplicaron su apuesta. Con la selección 38 llegó Andre Tillman, tight end de Texas Tech; con la 47, Benny Malone, running back de Arizona State; y con la 52, Jeris White, defensive back de Hawaii . Tillman apenas jugaría dos temporadas; White se convertiría en un sólido cornerback durante cuatro años; y Malone, en su año de novato, correría para 479 yardas y 3 touchdowns, con un promedio de 4.1 yardas por acarreo .
Pero la joya de la corona llegó en la tercera ronda, con la selección 78. Nat Moore, un receptor de Florida de 1,75 metros y 83 kilos, aterrizó en Miami para quedarse trece temporadas . En su año de novato, Moore atrapó 37 pases para 605 yardas y 2 touchdowns, lideró el equipo en yardas por recepción (16.4), y devolvió 22 kickoffs para 587 yardas, incluyendo un espectacular regreso de 89 yardas para touchdown en el partido de playoffs . Sería tres veces Pro Bowl, una vez All-Pro, y se convertiría en una de las leyendas más queridas de la franquicia.
El draft de 1974, sin ser espectacular, cumplió su función: traer sangre nueva a un equipo que comenzaba a envejecer. Nat Moore, con el tiempo, justificaría por sí solo la cosecha.
El Personal de la Continuidad
El cuerpo técnico de los Dolphins se mantuvo prácticamente intacto, con un par de ajustes significativos. Don Shula seguía al frente, con Monte Clark como coordinador ofensivo. En la defensa, Vince Costello asumió el rol de coordinador defensivo, mientras Mike Scarry (línea defensiva) y Tom Keane (secundaria) mantenían sus puestos . Bobby Beathard, futuro arquitecto de los Washington Redskins campeones, ejercía como director de personal .
La continuidad era total. Y se notaba.
La Pretemporada del Ajuste
Antes de que comenzara la temporada regular, los Dolphins disputaron seis partidos de preparación, con un balance de 4-2 que reflejaba la profundidad de la plantilla :
- 3 de agosto: Derrota 13-19 en Cincinnati
- 10 de agosto: Victoria 45-20 ante New Orleans (Orange Bowl)
- 19 de agosto: Victoria 21-9 ante Minnesota (Orange Bowl)
- 24 de agosto: Derrota 13-31 en Los Ángeles
- 30 de agosto: Victoria 21-10 ante Green Bay (Orange Bowl)
- 7 de septiembre: Victoria 30-7 en Chicago
Shula, como siempre, utilizó la pretemporada para dar minutos a los novatos y ajustar las piezas. El equipo estaba listo.
Septiembre: El Arranque Titubeante
15 de septiembre: Foxboro, Massachusetts. Schaefer Stadium, 55,006 espectadores. Los Dolphins, bicampeones defensores, visitaban a New England Patriots en el estreno liguero. El resultado fue un jarro de agua fría: derrota 24-34 . La defensa, otrora impenetrable, concedió 34 puntos. 0-1.
22 de septiembre: Buffalo. Rich Stadium, 80,020 almas. Respuesta inmediata: victoria 24-16 ante los Bills . La ofensiva terrestre, con 176 yardas, comenzaba a carburar. 1-1.
29 de septiembre: San Diego. San Diego Stadium, 44,706 espectadores. Victoria 28-21 ante los Chargers . Bob Griese lanzó para 218 yardas y un touchdown. 2-1.
Octubre: La Máquina se Engrasa
7 de octubre: Orange Bowl, 60,727 almas. Lunes por la noche, bajo las luces, New York Jets visitaba Miami. Victoria sufrida 21-17 . La defensa resistió el asalto final de Joe Namath. 3-1.
13 de octubre: Washington D.C. RFK Memorial Stadium, 54,395 espectadores. Enfrente, los Washington Redskins, los mismos de la Super Bowl VII. Venganza servida: derrota 17-20 . Los Dolphins perdían su segundo partido en cinco jornadas. 3-2.
20 de octubre: Orange Bowl, 67,779 almas. Kansas City Chiefs, 9-3. El partido más feo de la temporada, un duelo defensivo que solo pudo decidir un gol de campo de Yepremian y una defensa que no concedió touchdowns . 4-2.
27 de octubre: Orange Bowl, 65,868 espectadores. Baltimore Colts, 17-7. Quinta victoria en casa, cuarta de la temporada. Larry Csonka comenzaba a calentar motores . 5-2.
Noviembre: La Apisonadora
3 de noviembre: Orange Bowl, 64,399 almas. Atlanta Falcons, 42-7. La mayor paliza de la temporada. La ofensiva anotó seis touchdowns; la defensa, dos intercepciones . 6-2.
10 de noviembre: Nueva Orleans. Tulane Stadium, 74,289 espectadores. New Orleans Saints, 21-0. Primera blanqueada de la temporada. La defensa, simplemente, no concedió nada . 7-2.
17 de noviembre: Orange Bowl, 69,313 almas. Buffalo Bills, 35-28. Partido de infarto, con O.J. Simpson corriendo para 122 yardas pero insuficiente ante la ofensiva de Miami . 8-2.
24 de noviembre: Nueva York. Shea Stadium, 57,162 espectadores. New York Jets, 14-17. Tercera derrota de la temporada, y la más dolorosa hasta ese momento. Los Jets, liderados por Namath, se vengaban de la derrota de octubre . 8-3.
Diciembre: La Recta Final
2 de diciembre: Orange Bowl, 71,962 almas. Cincinnati Bengals, 24-3. Lunes por la noche, bajo las luces, los Dolphins recuperaron el rumbo. La defensa asfixió a Ken Anderson . 9-3.
8 de diciembre: Baltimore. Memorial Stadium, 34,420 espectadores. Baltimore Colts, 17-16. Victoria ajustada, sufrida, pero victoria al fin. Un gol de campo de Yepremian en el último cuarto decidió el partido . 10-3.
15 de diciembre: Orange Bowl, 56,920 almas. New England Patriots, 34-27. Cierre de temporada regular con victoria. Los Dolphins aseguraban su cuarto título consecutivo de la AFC Este con un récord de 11-3 .
El Análisis de los Números
Las estadísticas de la temporada regular dibujan el retrato de un equipo sólido, aunque no tan dominante como en años anteriores :
- Puntos anotados: 327 (3º de 26)
- Puntos encajados: 216 (6º de 26)
- Diferencia de puntos: +111 (5º de la liga)
- Yardas totales ofensivas: 4,275 (11º)
- Yardas terrestres: 2,191 (4º)
- Yardas aéreas: 2,313 (17º)
- Yardas terrestres por partido: 156.5 (4º)
- Puntos por partido: 23.4 (3º)
- Puntos encajados por partido: 15.4 (6º)
La ofensiva seguía siendo temible, aunque el juego aéreo había perdido algo de punch respecto a años anteriores. La defensa, por su parte, seguía siendo una de las mejores de la liga, especialmente contra la carrera: solo concedieron 1,624 yardas terrestres en 14 partidos, el tercer mejor registro de la NFL .
Los Doce Magníficos: Récord Igualado
Por segundo año consecutivo, los Dolphins igualaron el récord de la NFL con doce jugadores seleccionados para el Pro Bowl . Una gesta que solo ellos han logrado, y que nadie ha superado en más de cincuenta años.
Los elegidos fueron :
- Bob Griese (QB): 152 pases completados de 253, 1,968 yardas, 16 touchdowns, 15 intercepciones, rating de 80.9
- Larry Csonka (FB): 197 acarreos, 749 yardas, 9 touchdowns
- Mercury Morris (RB): 56 acarreos, 214 yardas, 1 touchdown (temporada marcada por las lesiones)
- Paul Warfield (WR): 27 recepciones, 536 yardas, 2 touchdowns
- Nat Moore (WR): 37 recepciones, 605 yardas, 2 touchdowns (novato)
- Jim Langer (C): El centro de South Dakota State, futuro Hall of Fame
- Larry Little (G): El mejor guardia de la liga, una vez más
- Wayne Moore (LT): El tackle izquierdo, en su mejor temporada
- Bill Stanfill (DE): El ala defensiva de Georgia, siempre dominante
- Nick Buoniconti (MLB): El cerebro de la defensa, a sus 34 años
- Dick Anderson (SS): El safety de Colorado, líder de la secundaria
- Jake Scott (FS): El safety de Georgia, siempre fiable
- Garo Yepremian (K): 8 goles de campo de 15 intentos, 43 puntos extra
Doce nombres. Doce estrellas. Doce razones para creer que el tricampeonato era posible.
El Mar de Manos: 21 de Diciembre de 1974
21 de diciembre de 1974. Oakland. Oakland-Alameda County Coliseum, 53,023 espectadores. Divisional Playoff de la AFC. Enfrente, los Oakland Raiders, el equipo que los Dolphins habían derrotado en la Final de la AFC del año anterior .
El partido comenzó con un trueno. En la patada inicial, Nat Moore, el novato de Florida, atrapó el balón y no se detuvo hasta la end zone. 89 yardas. 7-0, Dolphins .
Los Raiders respondieron en el segundo cuarto: pase de 31 yardas de Ken Stabler a Charlie Smith. 7-7.
Garo Yepremian, con un gol de campo de 33 yardas, devolvió la ventaja a Miami: 10-7.
Pero Stabler, el zurdo de Alabama, encontró a Fred Biletnikoff para un touchdown de 13 yardas. 14-10, Raiders.
En el tercer cuarto, Bob Griese conectó con Paul Warfield para un pase de 16 yardas. El punto extra falló. 16-14, Dolphins.
Yepremian, desde 46 yardas, amplió la ventaja: 19-14.
Y entonces, en el último cuarto, ocurrió lo increíble. Stabler lanzó un misil de 72 yardas a Cliff Branch. 21-19, Raiders.
Los Dolphins, heridos pero no muertos, respondieron. Benny Malone, el novato de Arizona State, recorrió 23 yardas hasta la end zone. 26-21, Dolphins. Faltaban menos de cinco minutos.
Los Raiders recibieron el balón en su yarda 32. Stabler, con la sangre fría de los grandes, condujo a su equipo hasta la yarda 8 de Miami. Tercer down. Segundos en el reloj. Stabler retrocedió para pasar, sintió la presión de Vern Den Herder y Bill Stanfill, y lanzó un pase desesperado hacia la end zone. El balón flotó en el aire, una oración en espiral.
Allí estaban ellos: tres defensores de Miami —Charlie Babb, Mike Foley y, según algunas versiones, Dick Anderson— saltaron para interceptar el pase. Pero entre ellos, como surgido de la nada, apareció Clarence Davis. Saltó, se elevó, y atrapó el balón entre un mar de manos. Touchdown. 28-26, Raiders .
El “Sea of Hands” había nacido. La dinastía había muerto.
En la última jugada del partido, Yepremian intentó un gol de campo de 46 yardas que habría empatado el partido. El balón salió desviado. Game over.
Las Lágrimas y el Legado
En el vestuario del Oakland Coliseum, aquel 21 de diciembre, hombres como Larry Csonka, Bob Griese y Nick Buoniconti lloraron. No era solo una derrota. Era el final de una era.
Porque 1974 no fue solo el año del mar de manos. Fue el año en que la World Football League (WFL), una liga rival, comenzó a tentar a las estrellas de Miami con contratos millonarios. Larry Csonka, Jim Kiick y Paul Warfield firmaron con los Memphis Southmen de la WFL para jugar a partir de 1975 . La dinastía, la máquina perfecta, se desmoronaba.
De aquel equipo de 1974, muchos no volverían. Csonka, Kiick y Warfield se marcharon a la WFL. Nick Buoniconti se retiró. Bill Stanfill, lastrado por las lesiones, jugaría una temporada más antes de colgar las botas. Jake Scott, el safety de Georgia, sería traspasado en 1976.
Pero el legado de 1974 trasciende la derrota. Fue el año en que los Dolphins, a pesar de perder, demostraron que eran humanos. Que la perfección no era eterna. Que incluso los mejores, a veces, caen.
Con las temporadas 1972 (17-0), 1973 (12-2 más playoffs) y 1974 (11-3 más playoffs), los Dolphins acumularon un récord combinado de 43-5 en tres años, con dos Super Bowls y tres títulos divisionales. Un dominio que pocos equipos en la historia de la NFL han igualado.
1974 no fue el año del tricampeonato. Fue el año en que los Dolphins, entre lágrimas y un mar de manos, comenzaron a escribir el epílogo de su propia leyenda.
Ficha estadística: Miami Dolphins 1974
- Récord: 11-3 (1º en la AFC Este)
- Entrenador: Don Shula (11-3)
- Estadio: Orange Bowl (asistencia media: aproximadamente 63,000)
- Postemporada: Derrota 28-26 en Divisional Playoff vs Oakland Raiders (“Sea of Hands game”)
- MVP ofensivo: Larry Csonka (749 yardas terrestres, 9 TD, Pro Bowl)
- MVP defensivo: Bill Stanfill / Nick Buoniconti (líderes de la defensa número 6 de la liga)
- Quarterback principal: Bob Griese (152/253, 1,968 yardas, 16 TD, 15 INT, 80.9 rating, Pro Bowl)
- Líder receptor: Nat Moore (37 recepciones, 605 yardas, 2 TD, Pro Bowl)
- Líder terrestre: Larry Csonka (749 yardas, 9 TD, Pro Bowl)
- Líder en sacks (estadística no oficial): Bill Stanfill (estimado 8-10) [estimación del autor]
- Líder en intercepciones: Dick Anderson / Jake Scott (3 cada uno) [estimación basada en datos de equipo]
- Pro Bowlers (12 - récord de la NFL igualado): Bob Griese (QB), Larry Csonka (FB), Mercury Morris (RB), Paul Warfield (WR), Nat Moore (WR), Jim Langer (C), Larry Little (G), Wayne Moore (LT), Bill Stanfill (DE), Nick Buoniconti (MLB), Dick Anderson (SS), Jake Scott (FS), Garo Yepremian (K)
- Novatos destacados: Nat Moore (WR, 605 yardas, 2 TD, Pro Bowl), Benny Malone (RB, 479 yardas, 3 TD), Jeris White (DB)
- Hito histórico: Cuarto título consecutivo de la AFC Este; récord de la NFL de 12 Pro Bowlers por segunda temporada consecutiva; el “Sea of Hands game” pasa a la historia como uno de los playoffs más dramáticos de la NFL
- Movimiento del año: La selección de Nat Moore en la tercera ronda del draft, que se convertiría en una leyenda de la franquicia durante trece temporadas
